Las crepes son una delicia culinaria popular en todo el mundo, caracterizado por su sabor, su suave textura, ¡y su variedad!
La crepe es una clase de panqueque originario de Francia, en la zona de Bretaña, cuyo origen se cree que se remonta al siglo XIII. Estos panqueques eran populares entre los agricultores campesinos debido a la facilidad de su elaboración, ya que se podían preparar con ingredientes baratos y fácilmente disponibles. Con el tiempo, se convirtió en uno de los platos más populares de Francia y se ha extendido a otros países de Europa y América.
La cocina francesa tiene un reconocimiento mundial por su calidad y variedad. En el año 2010 se inscribió como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. Se suele decir que la francesa es “la madre de todas las cocinas” por sus aportaciones gastronómicas y técnicas culinarias como el baño de maría, el flambeado, la mousse y el paté, entre otras. Dentro de la alimentación más típica de la cocina francesa hay varias elaboraciones muy conocidas en todo el mundo, como las baguettes, los croissants, las quiches y, por supuesto, los crêpes.
Precisamente, los crêpes están entre los más populares y son uno de los productos más extendidos por todo el mundo en sus diferentes versiones, de dulce y salado.

Como indica su nombre, está preparada a partir de una base de harina de avena en lugar de harina de trigo, lo que las hace más saludables y nutritivas. La base de arroz las hace más ligeras y de fácil digestión. Se preparan con una base de harina de sarraceno, lo que las hace más ricas en proteínas y fibra.
Se denomina crêpes a las tortitas de origen francés hechas fundamentalmente de harina de trigo, se hacen en forma de disco y de muy poco grosor, muy finas. La principal diferencia entre ambas recetas es que las tortitas llevan levadura para que crezcan de tamaño y sean más esponjosas. También se pueden hacer con harina de trigo o maíz o una mezcla de ambas.
En el caso de la cocina francesa, los crêpes se suelen degustar como postres con ingredientes dulces, pero también los hay salados. Cada cocinero lo adapta a su especialidad y gusto de los comensales y no se comen únicamente como el último plato de cada comida.
¿Cuál es la diferencia entre crêpes y galettes?
En su momento compartimos con vosotros esta receta de galette bretonne completa. Uno de los ingredientes principales de esta tradicional elaboración culinaria es la harina, y en la galette bretonne se utiliza la harina de trigo sarraceno, mientras que en la crêpe bretonne la harina utilizada es la de trigo blanco. A simple vista se puede distinguir entre una y otra porque la harina de trigo sarraceno o harina de alforfón es más oscura, así que la galette es más oscura que la crêpe. Y claro, el sabor también cambia, la harina de trigo sarraceno ofrece un sabor más recio, fuerte y terroso, mientras que la harina de trigo blanca es de sabor más neutro, suave y fino.

¿Qué hay en cuanto al relleno de la galette y de la crêpe bretonne? Pues las galettes suelen ser saladas y se rellenan con ingredientes como jamón, queso, huevo, champiñones, espinacas y salmón, entre otros. Por su parte, las crêpes pueden ser saladas o dulces, y las segundas son más comunes.
Las crepes se pueden servir tanto dulces como salados y se pueden rellenar con una gran variedad de ingredientes, desde frutas y mermelada hasta queso, verduras y carne.
Tipos de Crepes
- Crepes dulces.
- Crepes saladas.
- Crepes de avena.
- Crepes de arroz.
- Crepes de sarraceno.
Las crepes bretonas y francesas están ampliamente extendías por el territorio español. Este alimento se puede consumir dulce y salado, dependiendo del relleno que se elija. Además, es habitual en las meriendas y los postres e incluso algunos los prefieren para el desayuno.
Crêpes, un comodín francés para hacer mil rellenos | Cocina y Colectividades
Por su parte, las filloas estaban antes en nuestro país, sobre todo son un producto tradicional del norte de la península, principalmente en la zona Galicia, Asturias y León. Pero aunque algunas versiones de ambos platos pueden parecer similares, en el vídeo puede comprobarse las múltiples diferencias que hay entre ellas. Las principales divergencias estas en la masa, mientras que las crepes se hacen con huevos, leche y harina, lo especial de la filloa gallega es que pueden hacerse con leche, pero en algunos sitios se hacen con caldo, agua o, incluso, sangre de la matanza. Otra de las diferencias es el relleno, los franceses apuesta por combinarlas con una amplia variedad de alimentos como jamón, queso, huevo, champiñones, pollo o bechamel; y también por versiones dulces con chocolate, nata y frutas. Las filloas originarias del norte de la península prefieren resaltar el propio sabor de la filloa por lo que las comen tal cual o acompañadas de miel o azúcar. Aunque siempre hay excepciones, como el ejemplo que se ve en el vídeo que las recomiendan con chorizo.
Ante un debate de tales características y después de ver lo apetitosas que son todas las posibles combinaciones, para salir de dudas de cuáles son mejores, tendremos que seguir probando.

La adaptación de la voz francesa crêpe se recoge en el Diccionario de la lengua española con el sentido de ‘tortita muy fina de harina, leche y huevos, que suele servirse enrollada y con un relleno dulce o salado’. Se señala, asimismo, que se usa más en plural (que, siguiendo las normas de formación del plural del español, es creps) y que es común en cuanto al género.
