¿Es bueno guardar el pan en el refrigerador? Mitos y verdades sobre su conservación

Conservar bien los alimentos que consumimos es de vital importancia no solo por seguridad, sino también para poder disfrutar de ellos con sus mejores características. El pan, por ejemplo, es uno de los grandes olvidados en ese sentido. Y es que son muchas las personas que lo dejan en la bolsa que les dan en la panadería o supermercado o que creen que estará mejor en la nevera.

Te desvelamos todos los trucos para que aprendas a conservar tus barras y hogazas correctamente, incluso el pan casero que haces en casa, y que así estén blandito por dentro y crujiente por fuera durante mucho más tiempo.

Pan recién horneado en una cesta

Por qué no debes conservar el pan en la nevera

La nevera es nuestro mejor aliado a la hora de conservar la mayoría de los alimentos, pero muchas veces abusamos de sus bondades y acabamos refrigerando alimentos que están mejor a temperatura ambiente. Es el caso de algunas frutas, de las patatas o el café y también del pan.

Este, sea del tipo que sea, siempre va a estar mejor a temperatura ambiente. En la nevera es donde más rápido pierde sus propiedades, sobre todo el crujiente de la corteza. Guardar el pan en la nevera puede parecer una buena idea para prolongar su frescura, pero en realidad, este hábito puede ser perjudicial para su calidad y sabor.

Es importante que tengas en cuenta que el pan siempre se va a conservar mejor a temperatura ambiente que en la nevera, ya que precisamente si lo metes en ella perderá rápidamente sus propiedades, más que si lo tienes fuera y especialmente en el caso del crujiente de la corteza.

Razones por las que el pan no debe ir al refrigerador:

  • Rápida Recristalización del Almidón: El proceso de refrigeración acelera la recristalización del almidón en el pan. Aunque esto puede parecer técnico, básicamente significa que el pan se endurece y se pone rancio mucho más rápido en la nevera que a temperatura ambiente.
  • Pérdida de Sabor: El pan almacenado en la nevera tiende a perder su sabor característico. La frescura y los aromas que hacen que el pan recién horneado sea tan delicioso se desvanecen más rápidamente cuando se enfrían.
  • Textura Seca y Dura: La refrigeración elimina la humedad del pan, haciendo que su textura se vuelva seca y dura.
  • Aumento de Moho en Pan Casero: Aunque parece contradictorio, la nevera puede fomentar el crecimiento de moho en panes caseros que no contienen conservantes.

Infografía: Efectos de refrigerar el pan

Excepciones a la regla: el pan de molde

El pan de molde es el único tipo de pan que supone la excepción a esta regla y que sí puede meterse en el frigorífico sin problema. De hecho, durante el verano lo ideal es que el pan de molde esté siempre en la nevera, dentro de su envase, ya que con el calor exterior se mantendrá mejor en frío.

Deberemos conservar el pan de molde en la nevera en verano, cuando hace demasiado calor, y siempre dentro de una bolsa de plástico convenientemente cerrada.

Dónde es mejor conservar las barras y hogazas de pan

Para el resto de casos, siempre va a ser mejor conservar el pan fuera del frigorífico. Es aquí donde pierde sus propiedades con muchísima más lentitud, pero corremos el riesgo, de que si lo dejamos tal cual, se nos ponga duro. Para el resto de los tipos de pan, evita el frigorífico, ya que en el exterior, a temperatura ambiente, perderá sus propiedades más lentamente.

Consejos para una correcta conservación a temperatura ambiente:

  • Bolsas de papel o tela: La solución es introducirlo en una bolsa de papel o tela simple, nunca de plástico ni guateadas. De esta manera conseguiremos que el pan esté ventilado, pero no lo suficientemente expuesto al aire como para que se ponga seco. En estas condiciones, el pan dura tierno más tiempo y además la corteza, aunque se va endureciendo progresivamente no se queda con esa textura gomosa que sí que le aporta la conservación en plástico.
  • Paneras de madera: Las paneras son otra buena manera de conservar el pan porque lo resguardan de la luz y permiten que esté ligeramente ventilado sin poner en peligro su nivel de humedad, igual que las bolsas de tela o papel. El único requisito es que la panera tiene que ser de madera. Es importante que la panera no se lave con detergentes perfumados para no alterar el sabor del pan.
  • Lugar seco y sin sol: Lo mejor es colocarlo en una bolsa de tela, en una caja de madera o incluso en una bolsa de papel, de modo que el pan pueda respirar. Eso sí, hay que mantenerlo fuera de la nevera y en un ambiente más o menos seco.
  • Trucos caseros: Para conservar y rehidratar la textura crujiente del pan, puedes meter dentro una rama de apio o un trozo de patata.

Pan en panera de madera

¿Se puede congelar el pan?

Sí, de hecho, es la mejor forma de conservarlo si prevemos que no nos lo vamos a comer en uno o dos días. A diferencia de la refrigeración, el congelador ralentiza significativamente el proceso de envejecimiento del pan. Al descongelarlo adecuadamente, se puede disfrutar de un pan que mantiene mejor su frescura, sabor y textura original.

Muchas son las personas que optan por congelar los alimentos que usarán durante el mes, con el propósito de extender su vida útil y reducir el desperdicio de comida. Frutas, verduras, pescado y carnes, son algunos de los alimentos típicos que se guardan en la parte del refrigerador donde las temperaturas suelen estar en los -18 ºC.

Cómo congelar el pan correctamente:

  • Cortar en porciones: Lo más conveniente es cortarlo en rebanadas que podamos ir sacando a medida que las necesitemos. Los panecillos pequeños también se pueden conservar enteros en el congelador.
  • Bolsas de plástico: La mejor manera de meter el pan en el congelador es en una bolsa de plástico específica para tal fin y perfectamente cerrada. Conviene además cortar en porciones según el tamaño y la comida a la que se destinen.
  • Evitar que se peguen las rebanadas: Para evitar que las rebanadas se peguen entre si y luego nos sea imposible sacar una sola, podemos poner pan de horno entre cada una de ellas.
  • No volver a congelar: Una vez que se ha descongelado el pan, no puede volverse a congelar. Volver a meter al congelador aquel que proviene de una masa anteriormente congelada haría que se rompiera la cadena del frío y se deteriorara el producto.

Descongelación del pan:

  • Al aire libre: Si se dispone de tiempo se puede hacer al aire, pero eso te obliga a anticipar cuándo lo vas a comer y no resulta muy operativo.
  • En tostadora, horno o sartén: Lo mejor es que pase del congelador a la tostadora, al horno o a la sartén. Un golpe de horno y tu pan volverá a estar como recién horneado.
  • Evitar el microondas: Desaconsejo siempre el microondas porque agitas las moléculas de agua y el pan se queda chicloso. Si se va a utilizar el microondas, se deberá introducir envuelto en papel absorbente.

CÓMO CONGELAR EL #PAN: este es el método correcto, según expertos #panaderos

Beneficios de congelar el pan para la salud intestinal

Congelar el pan puede mejorar la salud intestinal según la nutricionista Beatriz González. González detalló que eso se debe a la composición del pan. En lo concreto, la harina de trigo está conformada por casi un 80% de almidón, y al congelar el pan, el almidón realiza un proceso de retrogradación. Esto quiere decir que su estructura cambia y termina transformándose “en una especie de fibra” que el intestino no logra absorber en su totalidad.

El almidón modificado, que se conoce como almidón resistente, luego llega al colon, donde las bacterias que viven en el intestino lo usan como alimento. A raíz de ese proceso surge el butirato, un ácido graso de cadena corta que cumple un importante rol antiinflamatorio que ayuda a la salud intestinal. Algunos de sus beneficios son que regula la inflamación, ayuda a conservar la integridad de las células del colon y contribuye al equilibrio de la microbiota.

De acuerdo a la nutricionista, si se busca potenciar esos beneficios lo ideal es elegir pan integral, que se distingue por tener más fibra que otras variedades, y combinarlo con acompañamientos saludables.

Esquema: Proceso de retrogradación del almidón en el pan congelado

¿Es posible conseguir que nuestro pan de varios días esté como recién hecho?

No vamos a conseguir que esté exactamente igual, pero lo cierto es que podemos aproximarnos bastante. Meterlo en el microondas no es buena idea. Es mejor el horno. Con cinco minutos basta, pero eso sí, previamente hay que hidratarlo. Podemos pulverizarlo con un poco de agua o ponerle por encima un paño húmedo y después de retirarlo, hornear.

¿Qué hacer con un pan duro?

¡No te preocupes! El pan duro puede transformarse en deliciosos aperitivos. Puedes elaborar pan rallado en casa para conseguir un toque más crujiente en las frituras o preparaciones al horno.

La importancia de un pan de calidad

Si un pan es bueno, está elaborado con masa madre y de forma manual, siempre durará más que otro industrial preparado con impulsores químicos. Las levaduras artificiales hacen que el pan gane mucho volumen y esa altura va en detrimento de su durabilidad, ya que el pan se seca por evaporación. Cuanta mayor es la superficie de evaporación antes se secará y, por tanto, se pondrá duro mucho antes.

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