Entre Pucheros Anda Dios: La Espiritualidad en lo Cotidiano

Santa Teresa de Ávila decía que “entre los pucheros anda Dios”. Es conocida la frase original de Teresa de Jesús: “también entre los pucheros anda el Señor” (Fundaciones 5,8). Sor Rosario, priora de las Agustinas de Fregenal de la Sierra, lo explica de forma sencilla: “lo decía porque al hacer las cosas tenemos que hacerlas mirando solamente al hermano, al que no tiene que comer y a Dios”.

Santa Teresa de Ávila rodeada de elementos de cocina tradicionales

La mística de lo ordinario según Santa Teresa

Un ejemplo muy conocido está en el "Libro de las fundaciones", cuando dice que "...entended que, si es en la cocina, entre los pucheros anda el Señor, ayudándoos en lo interior y exterior". Al contrario de lo que podría pensarse, lo que la santa rechaza es la superioridad automática de lo "elevado" frente a lo "cotidiano". Decir que entre los pucheros anda el Señor no significa sacralizar los pucheros, sino divinizar el trabajo hecho con ellos: simplemente porque ese trabajo servirá para alimentar a otros.

Antes que santa, doctora de la Iglesia o mística, Teresa era simplemente un ser humano de carne y hueso, como todos nosotros. Por eso, la más profunda experiencia mística no es incompatible ni con el sentido común, ni con la ironía o la lucha por lo que se cree justo. Esto permite comprender que “los pucheros” no están sólo fuera de nosotros, sino que el Señor anda también en ese complejo puchero que cada uno somos, donde se puede cocer una humanidad de muy buen sabor.

La Presencia de Dios, La fuente de todo bien |# 1| Comenzando tu día con Dios - Juan Carlos Harrigan

La cocina en la vida contemplativa: El ejemplo de Sor Rosario

Sor Rosario tiene 67 años y lleva desde los 14 años en la comunidad de las Agustinas en Badajoz. Su vida se basa en pilares como la Eucaristía, oración, adoración y labores de mantenimiento. Entre ellas, encontrar a Dios entre los pucheros, si hace falta. En su convento, el instrumento más moderno con el que cuentan en la cocina es la olla exprés y la cocina de butano.

Antes de remangarse los hábitos y encender los fuegos... hay que rezar. Se trata de un momento de comunidad: las hermanas que hagan tareas en el obrador o en la labor se detienen y rezan. Se santiguan, rezan un Ave María y piden a Dios hacer su trabajo lo mejor posible. “Dios anda entre los pucheros... dulces y salados”, afirma la priora.

Tradición culinaria de siglos

En este convento, la cocina es tradicional y natural. No echan nada de “química” a los platos. Un claro ejemplo es el cocido extremeño, cuya tradición tiene cinco siglos, desde la fundación del convento en el siglo XVI. A continuación, se detallan algunas de las especialidades que mantienen viva esta herencia:

Especialidad Ingredientes principales Origen / Tradición
Cocido Extremeño Morcilla, chorizo, tocino Siglo XVI
Corazones y Bocaditos Azúcar y almendra Siglo XVI
Platos de cuchara Productos de la huerta propia Tradición casera
Monjas agustinas trabajando en el obrador de dulces

Aplicación en la vida moderna y el trabajo

En la actualidad, esta frase habla directamente a toda una generación. Muchos descubren que Dios seguramente no nos está esperando en grandes acontecimientos, sino en las acciones cotidianas. Como indica el testimonio de un cocinero laico: "me empeño por llegar al fondo de las cosas, poniendo la 'última piedra' que a veces tanto esfuerzo cuesta... porque sé que así presto un servicio mejor a los demás".

Incluso desde una perspectiva teológica moderna, se entiende que las tareas domésticas hacen posible la convivencia armónica y la satisfacción de las necesidades de todos. Cocinar, cambiar pañales o hacer la compra ayuda a aterrizar en la realidad y a tomar conciencia de nuestras necesidades, limitaciones y posibilidades. No es una frase hecha: la sensación de saturación o la ansiedad existencial encuentran un ancla en lo cotidiano.

Manos cocinando un guiso tradicional de forma pausada

Solidaridad y fe: Los pucheros en la comunidad

La frase también cobra vida en la acción social. En el barrio de Reysol de Zárate, la Hermana Isabel y otros voluntarios se comprometieron a hacer una olla popular para compartir la comida con la gente que más necesita. Cuando se hace la comida, la gente acude con un recipiente para recibir su ración según los miembros de su familia. Volviendo a la frase de Santa Teresa de Jesús, se confirma que en estos pucheros también anda el Señor, manifestándose en la constancia y el servicio a los más desfavorecidos.

Referencias bibliográficas sobre la cocina y la santa:

  • NIEVES.- «Ramillete del Ama de Casa». Barcelona 1912.
  • CARMEN GRANDE CABAL.- «Aprenda usted Cocina Selecta».
  • TERESA DE JESÚS.- «Libro de las Fundaciones».
  • J. I. GONZÁLEZ FAUS.- Comentarios sobre la humanidad de Teresa.

tags: #entre #pucheros #anda #dios