Cuando llega el otoño, es habitual ver los puestos de castañas asadas, a los que siempre acudimos guiados por su inconfundible olor y, en muchas ocasiones, como solución para calentar nuestras manos en los días más fríos. Ahora bien, aunque las castañas asadas son quizás la forma más típica de comerlas, tampoco es la única. Hay un montón de recetas en las que se puede utilizar, y precisamente, las castañas cocidas ofrecen un sinfín de posibilidades para innovar en la cocina.
Las castañas son un fruto seco que llegó a nosotros gracias a los romanos y que podemos disfrutar especialmente en los meses de otoño. Todos tenemos en la cabeza que podemos consumirlas asadas, pero también las podemos hacer al horno e incluso cocer, y hacer con ellas una deliciosa crema, o bien servir de condimento para ensaladas.

¿Son saludables las castañas?
Sí, no le des más vueltas. Las castañas son un fruto seco que aporta vitamina E, vitaminas del grupo B, ácido fólico o minerales como calcio, magnesio o potasio. Es rico en fibra, por lo que podemos incluirlo en la lista de alimentos saciantes, y también contiene antioxidantes.
Como asegura la Dra. Clotilde Vázquez, jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, las castañas destacan por la vitamina C y el ácido fólico que aportan. Por otro lado, contienen pocas proteínas, y pequeñas cantidades de hierro, de calcio, y de magnesio. Hazte a la idea de que un cucurucho de unas 10 castañas equivale a apenas 200 calorías.
Las castañas, a diferencia del resto de frutos secos, destacan por su bajo contenido en grasa y su alta concentración en hidratos de carbono. Las principales diferencias con los primeros pasan por su bajo contenido en grasa (2 g /100 g) y su alto contenido en hidratos de carbono (36 g de hidratos / 100 g, de los cuales 12 g son azúcares simples). Es decir, justo lo contrario a los frutos secos, que contienen entre 6 y 10 gramos de hidratos por cada 100 gramos de peso total, y que destacan por la cantidad y la calidad de sus grasas: más del 50% de su peso son grasas, sobre todo, insaturadas.
Desde la UTAD describen la presencia de compuestos antioxidantes en distintos cultivos de castañas crudas, entre los que destaca un significativo contenido de polifenoles, como el ácido gálico y el ácido elágico. De este último se ha constatado a nivel científico la capacidad para proteger la piel, ya que evita la destrucción del colágeno y la inflamación de las células cutáneas por exposición continuada a los rayos ultravioletas que la dañan.
Ambos ácidos, por su carácter antioxidante, actúan en la inhibición de la oxidación de los lípidos, de ahí su interesante valor de protección cardiovascular. Asimismo, los autores sugieren que las castañas son fuente importante de almidón que se puede utilizar de manera similar al de las patatas. Un dato interesante es que la harina obtenida del almidón de las castañas es una fuente alternativa de harina libre de gluten, apta para las personas con celiaquía.

Castañas crudas, cocidas o asadas: diferencias nutricionales
Crudas, cocidas o asadas. Estas son las tres formas más corrientes y comunes de degustar las castañas, unos frutos secos típicos de los últimos meses del año. Pero la manera en la que se comen las castañas afecta a su contenido nutricional y, en particular, a la proporción de ácidos orgánicos, proteínas, fibra, minerales y compuestos fenólicos antioxidantes.
Diversos estudios sobre estos frutos secos realizados por la Universidad portuguesa de Trás-os-Montes e Alto Douro (UTAD) señalan cómo el método de cocción influye de manera significativa en la composición total de aminoácidos. En comparación con las castañas cocidas y crudas, los aminoácidos son un 13% más biodisponibles cuando las castañas se comen tostadas y un 12% más cuando se preparan asadas. De hecho, las castañas asadas acumulan mayor concentración de ciertos aminoácidos, entre ellos, los esenciales: arginina, isoleucina, leucina, fenilalanina, treonina y valina.
En las pruebas, el cocinado también afectó de manera significativa a la composición mineral, excepto en el contenido de hierro, cobre y manganeso. Tras la cocción, se apuntó una disminución de calcio, potasio y magnesio. En general, en las castañas asadas se aprecia un mayor contenido de proteínas, fibra insoluble y fibra total. Es importante destacar que las castañas tienen fama de resultar algo indigestas, pero ¡hay truco! Evita comerlas muy verdes o frescas, recién caídas del árbol.
Las CASTAÑAS: 10 Razones para Consumirlas con Moderación
Ideas para cocinar con castañas cocidas
Se tiene poca costumbre doméstica de cocinar con castañas, salvo las formas más comunes de comerlas: asadas o cocidas en agua. Sin embargo, durante los pocos meses que dura la temporada de estos frutos secos, se pueden emplear de diversas maneras: como complemento de primeros y segundos platos o como ingrediente de patés vegetales salados o de postres dulces.
Si te gustan las castañas, la recomendación general es tomar unos 50 gramos al día, es decir, dos o tres castañas. Pero si quieres innovar en la cocina, con ellas puedes hacer recetas saladas con castañas, utilizarlas en postres o en cremas.
Cómo pelar castañas fácilmente
Puedes comprarlas ya peladas en algunos supermercados, pero este truco nunca viene mal para quitarles la piel: puedes introducirlas un par de minutos en agua hirviendo y después echarles un chorro de agua fría. O bien, hazles un corte y mételas en el microondas durante 10 segundos a máxima potencia. El calor hace que sea más fácil pelar las castañas.
Recetas con castañas cocidas
1. Ensalada de castañas, arándanos y coles de Bruselas
Una ensalada diferente que mezcla ingredientes dulces y salados, pero con un resultado nutritivo y, a la vista está, ¡delicioso!
Ingredientes:
- 30 gr de coles de Bruselas
- 50 gr de castañas cocidas
- 1 puñado de brotes verdes
- 1 puñado de arándanos rojos
- Aliño al gusto
- Picatostes de pan integral tostado
Preparación:
- Cocer las coles de Bruselas. Después, saltearlas en una sartén con una cucharada de AOVE, junto a las castañas cocidas.
- Servir en un plato con el resto de ingredientes y aliñarlos al gusto. ¿Lo bueno de esta receta? Que la vitamina C de los arándanos puede ayudar a absorber mejor el hierro de las castañas.

2. Ensalada de castañas con roquefort
¿Tienes ganas de una ensalada que tenga un aire otoñal y un sabor delicioso e interesante? ¡Tenemos la receta perfecta para ti! Aquí está la ensalada de castañas, una forma original y sabrosa de disfrutar estos preciosos frutos de otoño. Con la ensalada de castañas descubrirás algo nuevo y estimulante para tu paladar. La ensalada de castañas, una vez lista, debe consumirse inmediatamente, de lo contrario las hojas de red chard y el pan perderán consistencia. Se desaconseja por lo tanto cualquier forma de conservación.
Ingredientes:
- Castañas cocidas
- Pan para picatostes
- Guindilla
- Roquefort
- Hojas de red chard
- Tomates secos (opcional)
- Mezcla de aceitunas verdes y negras (opcional)
Preparación:
- Comienza con los picatostes: corta el pan y luego obtén pequeños cubos. Mientras estos se doran en la sartén añade la guindilla desmenuzada y deja tostar unos minutos más removiendo de vez en cuando. Una vez listos, resérvalos.
- Saltea las castañas cocidas durante 4-5 minutos hasta que se doren y luego ponlas aparte también.
- Prepara el aderezo para tu ensalada.
- Por último, corta en trozos el roquefort, lava y seca bien las hojas de red chard.
- Mezcla las castañas, el roquefort, las hojas de red chard, los picatostes y el aderezo.
- Puedes añadir tomates secos y una mezcla de aceitunas verdes y negras para hacer aún más sabrosa tu ensalada de castañas o frutos secos. En lugar del roquefort puedes utilizar gorgonzola.
3. Ensalada de castañas cocidas, remolacha y cebolla
Una manera diferente de consumir castañas cocidas, que puede convertir tus ensaladas de otoño en un plato energético.
Ingredientes:
- Lechuga
- Castañas cocidas troceadas
- Remolacha cocida cortada en rodajas
- Cebolla muy fina
- Vinagre
- Mostaza de Dijon
- Aceite
- Sal y pimienta
Preparación:
- Calienta el horno a 180º.
- Coloca la lechuga en un bol, añade las castañas cocidas troceadas y la remolacha cocida cortada en rodajas.
- Corta la cebolla muy fina y mézclala en un tazón con el vinagre. Deja reposar 10 minutos.
- Añade un poco de mostaza de Dijon y de aceite. Salpimenta y bate con un tenedor hasta que se espese ligeramente.
- Aliña la ensalada y sirve.
4. Risotto con castañas
Las castañas cocidas forman parte de un risotto con muy buena pinta.
Ingredientes:
- 2 o 3 castañas cocidas
- Cebolla y ajo
- Setas
- Arroz
- Vino blanco
- Caldo de verduras
- Queso parmesano
- Sal y pimienta
Preparación:
- Cuece las castañas en el microondas poniéndolas en un bol de cristal con agua, o bien utiliza castañas ya cocidas.
- Pocha la cebolla y el ajo, después añade las setas y las castañas troceadas.
- Agrega un chorrito de vino blanco y deja que evapore.
- Incorpora caldo de verduras y arroz.
- Cuando esté cremoso, salpimenta y espolvorea queso por encima.

5. Crema de castañas
Ingredientes:
- 300 gr de castañas cocidas y peladas
- 1 cebolla
- 1/2 puerro
- 100 gr de champiñones
- 600 gr de caldo de verduras
- 1 yogur natural
- Sal y pimienta
Preparación:
- Pica la cebolla y el puerro y póchalos en una olla con AOVE a fuego medio.
- Agrega los champiñones y las castañas peladas y troceadas.
- Incorpora el caldo de verduras y deja que se cuezan los ingredientes unos 15 minutos.
- Tritura todo junto al yogur natural, sal y pimienta.
Las CASTAÑAS: 10 Razones para Consumirlas con Moderación
6. Pollo asado con castañas
Ingredientes:
- 3 muslos de pollo
- 1 cebolla
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 tomate natural rallado o triturado
- 1 diente de ajo
- Castañas cocidas peladas
- Caldo de verdura o agua
- Sal y pimienta
Preparación:
- Pica las verduras y el ajo y póchalas en una sartén con un poco de AOVE.
- Incorpora el tomate para hacer un sofrito y salpimenta al gusto.
- Sella los muslos de pollo en una sartén con un poco de aceite.
- Incorpora los pollos al sofrito y deja que se cocine a fuego lento.
- Agrega las castañas peladas.
- Añade el caldo o el agua y deja que se cocine todo junto unos 30 minutos.

7. Pan de castañas
Ingredientes:
- 500 ml de agua
- 20 gr de levadura prensada fresca
- 1 cucharada de eritritol
- 150 g de harina de castañas
- 350 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de sal
- 150 gr de castañas cocidas
Preparación:
- Mezcla 300 ml de agua con la levadura, las harinas, la sal y el eritritol.
- Mezcla hasta que todos los ingredientes se integren, dándole forma con la mano si hace falta.
- Añade las castañas cocidas y sigue amasando hasta que la masa deje de pegarse en las manos.
- Forma una bola con la masa, tápala con film transparente y deja que repose dos horas.
- Vuelve a amasar de nuevo para quitar el aire y forma otra vez una bola.
- Deja que repose de nuevo durante una hora más.
- Precalienta el horno a 210 °C con los 200 ml de agua que sobran dentro, en un recipiente refractario colocado en la parte inferior del horno.
- Pon el pan en la bandeja de horno y dale la forma deseada.
- Hornea 30 minutos y luego déjalo enfriar.
8. Pudín de castañas al aroma de vainilla
Más tentadores, aunque sugeridos solo para ocasiones especiales, son los postres dulces como el pastel de castañas, el puding de castañas al aroma de vainilla o un bizcocho con frutos secos y castañas.