Las empanadillas de atún son un clásico de la cocina española, un aperitivo o entrante delicioso que evoca los sabores de la infancia. Esta receta, transmitida de generación en generación, es fácil de preparar y garantiza un resultado crujiente y sabroso.
Con esta guía detallada, no habrá dudas para preparar unas empanadillas que encantarán a todos, ya sean fritas o al horno.

Ingredientes para 24 Empanadillas
- 24 obleas para empanadillas (o masa casera)
- 2 latas de atún en conserva (de unos 80 gramos de peso neto cada una)
- 3 huevos (2 para cocer y 1 para pintar si se hornean)
- 1 cebolla
- 1/2 pimiento rojo (opcional)
- 200 ml de tomate frito o salsa de tomate
- 1 bote pequeño de aceitunas verdes rellenas (50 g peso escurrido)
- 1 cucharada sopera de alcaparras (opcional)
- Aceite de oliva, vinagre y sal al gusto
- Pimienta (opcional)
Para la masa casera (opcional)
- 110 g de agua, vino o leche (o mezcla de agua y leche)
- 110 g de aceite de oliva (o manteca de cerdo derretida)
- 340-350 g de harina floja
- ½ cucharadita de sal

Preparación del Relleno
- Cocer los huevos: Pon un cazo u olla con abundante agua a calentar, suficiente para que al introducir los huevos queden completamente cubiertos. Añade una pizca de sal y una cucharada sopera de vinagre. Cuando el agua esté hirviendo, introduce los huevos uno a uno y cuécelos durante 10-11 minutos para que queden completamente cuajados. Una vez cocidos, sácalos del cazo y deja que se enfríen. También puedes pasarlos a un recipiente con agua y hielos para acelerar el proceso de enfriado. Pela los huevos y pícalos en trocitos medianos o machácalos con un tenedor.
- Preparar el sofrito (opcional): Pela la cebolla y pícala finita. Al pimiento rojo, retírale las pepitas del interior y pícalo también. En una sartén, echa un poco de aceite y ponla a fuego medio-suave. Cuando el aceite esté caliente, añade la cebolla y el pimiento rojo (si lo usas) y un poco de sal, y cocina durante 5 minutos.
- Mezclar los ingredientes: Escurre las latas de atún del aceite y echa el atún a la sartén (si has hecho sofrito) o a un bol. Desmenúzalo un poco. Escurre las aceitunas y las alcaparras (si las usas) y pícalas un poco. Añádelas a la sartén o al bol. Incorpora el tomate frito y los huevos picados. Mezcla bien hasta conseguir un relleno más o menos homogéneo y jugoso. Sazona con sal y pimienta al gusto. Deja que la mezcla se enfríe.
Puedes añadir al relleno alguna especia o hierba aromática, como pimienta u orégano. También puedes sustituir las alcaparras por pepinillos en vinagre picados, cambiar el atún por bonito o incorporar anchoas en trocitos o incluso tu queso favorito.

Elaboración de la Masa Casera (Opcional)
- En un bol, mezcla el agua, el aceite (o manteca derretida) y la sal.
- Agrega la harina y mezcla bien, a mano o con un robot de cocina, hasta que la mezcla esté más o menos homogénea. No trabajes demasiado la masa para que no desarrolle el gluten. Debe quedar blandita, pero no pegarse apenas a las manos. Si se pega mucho, añade algo más de harina.
- Envuelve la masa en plástico y deja reposar por lo menos una hora para que se relaje y la puedas estirar bien.
- Una vez reposada, estira la masa finita (no más de 2 mm) sobre la encimera. Corta círculos con un cortapastas de unos 12 cm.
Si no te animas a hacer la masa casera, las obleas para empanadillas compradas son muy económicas y dan un resultado final bastante bueno.
Montaje de las Empanadillas
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo (si vas a hornear). Prepara una bandeja de horno forrada con papel de horno.
- Coge una oblea para empanadillas (o un círculo de masa casera) y coloca una cucharada de relleno en el centro, en un lado, sin que rebose demasiado.
- Dobla la masa por la mitad, formando un semicírculo.
- Humedece ligeramente el borde con agua y cierra bien los bordes, apretándolos firmemente con los dedos o con un tenedor para sellar. Asegúrate de cerrar bien todas las empanadillas para que el relleno no se escape durante la cocción.
- Si vas a hornear, coloca las empanadillas en la bandeja de horno. Bate el huevo restante y, con un pincel de cocina, pinta la superficie de cada empanadilla. Es ideal no pintarlas con demasiada cantidad de huevo, solo lo justo para que quede una capa fina.

Cocción de las Empanadillas
Fritas
- Para freír las empanadillas, llena una sartén pequeña y honda con abundante aceite (por lo menos dos dedos de altura).
- Calienta el aceite a fuego medio-alto (sin que humee el aceite, por debajo de 180°C).
- Fríe las empanadillas por ambas caras hasta que estén bien doradas. Es mejor hacerlo por tandas, friendo solo unas pocas cada vez, para que el aceite no se enfríe. No es bueno freír demasiado las empanadillas, ya que la masa empieza a absorber aceite y el sabor se estropea.
- Una vez doradas, sácalas a una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Masa de empanadillas para freír auténtica - Solo 3 ingredientes
Al Horno
- Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180°C a altura media.
- Hornea las empanadillas durante 10 a 15 minutos, o hasta que estén doradas y a tu gusto. Vigila bien las empanadillas en el horno, ya que cada horno es diferente. Espera a que se doren bien para que estén crujientes.

Consejos y Variaciones
- Relleno: Si te sobra relleno, puedes congelarlo para preparar empanadillas más adelante, utilizarlo para rellenar verduras (como berenjenas o calabacines) o para un plato de pasta (añadiendo más salsa de tomate y albahaca fresca).
- Congelación: Puedes congelar las empanadillas tanto antes como después de hornear. Para recalentar, usa el horno a 200°C. Si las congelas sin hornear, descongélalas una o dos horas antes de freírlas u hornearlas.
- Masa: Si usas masa casera, no la trabajes en exceso para que no adquiera liga. Deja la masa bastante finita, de no más de 2 mm.
- Servir: Puedes servir las empanadillas al momento, ya que calientes están riquísimas, pero igualmente tibias o incluso frías también están perfectas. Las empanadillas horneadas se pueden recalentar perfectamente en el horno.
- Toque especial: Incorpora algunas semillas por encima (sésamo o semillas de amapola) justo después de pintarlas con el huevo para darles un toque especial y más crujiente aún.