Elena Pan de Soraluce, conocida por su marca "Los Platos de Pan", es una destacada artista en el ámbito de la cerámica, cuya imaginación y delicado trazo con plumilla la han convertido en un referente. Su trabajo, que abarca flores, verduras, frutas, motivos marinos o botánicos, y un personal colorido, es la firma de sus singulares vajillas, que incluso tienen lista de espera.
Inicios y Formación Artística
Elena estudió Bellas Artes y durante un tiempo se dedicó a la restauración. Aunque siempre ha pintado, hace 10 años se apuntó al taller de Carmen Muñoz, un icono en este ámbito, donde aprendió a trabajar sobre porcelana. Pronto desarrolló su propio estilo y creó su marca, Los Platos de Pan.
En sus propias palabras, "estudié Bellas Artes en Irlanda y restauración. Aunque no me gradué en Bellas Artes; dejé Irlanda antes de completar la carrera. Pero todo lo que aprendí durante esos años se queda conmigo y todavía me influye hoy. La forma en que uso el pincel y la plumilla proviene de la práctica, la repetición, la técnica. Abordo el dibujo con atención al detalle y a pequeña escala, se asemeja más a grabados que a acuarela, e integro el color como si restaurara una pintura antigua".
Esta formación le permitió desarrollar una técnica única. "Utilizo mucho más la plumilla que el pincel; mi aglutinante es mucho más acuoso que oleoso. Me gusta que el resultado se parezca a las acuarelas antiguas y que el dibujo sea muy nítido. Me concentro en el sombreado".

El Nacimiento de "Los Platos de Pan"
Barbara creó "Los Platos de Pan" hace aproximadamente 5 años. Surgió de repente, de la nada y en el momento perfecto. Como ella dice, como "la tormenta perfecta". Lo compara con un barco que estaba puesto justo en la corriente, en la que todo cuadraba para que llegara a término, justo cuando empezaron a llegar otros barcos.
Todo comenzó cuando su hija Bubi vio lo que hacía y le dijo: "esto merece la pena mamá". Fue su hija quien empezó a fotografiar las piezas y abrió la cuenta de Instagram con el nombre de "Los Platos de Pan".
Elena pinta platos de forma libre, de manera que no le importa si los dibujos están más o menos centrados, porque dice que eso los hace únicos. Todo lo que hay detrás de cada plato es algo que nadie sabe y muy difícil de cuantificar. Es intangible. Para ella, es una enorme ilusión y privilegio que las personas la elijan y dice que, gracias a eso, vive un regalo cada día.
Ponencia de Andrés Pan de Soraluce, Presidente de OHL Desarrollos
Influencias y Estilo Creativo
Elena Pan de Soraluce se describe a sí misma como una "esponja", absorbiendo todo lo que la rodea y reflejándolo inconscientemente en su trabajo. La inspiración para sus obras proviene de diversas fuentes:
- Viajes y Experiencias: "He tenido la suerte de viajar, estar expuesta a estímulos y rodeada de belleza, y me gusta pensar que vierto parte de eso en mis vajillas."
- La Naturaleza: Le inspiran los jardines y confiesa que Álvaro de la Rosa, paisajista, arquitecto, escultor y buen amigo suyo, le ha enseñado a apreciarlos de una manera nueva. Un jardín increíble tiene la capacidad de tocar algo dentro de ella.
- Creaciones Propias: "Me retroalimento de mis propias creaciones, me inspiro en lo que ya he hecho para seguir haciéndolo."
- Maestros del Arte: Se queda con Matisse, por ser el que nunca la decepciona, por sus colores y su luminosidad y ese trazo libre y liberador. Sus cuadros son como ventanas: ensanchan el alma.
- Materiales: "Cuando se trata de platos, me encanta el gres, la loza… lo áspero, lo basto. Me gusta cómo se ven los dibujos en esos materiales porque absorben la pintura."

Un Error que se Convirtió en Arte
En sus inicios, en la escuela donde aprendió, Elena mostró una gran incapacidad para adaptarse a las reglas. No se sometía a códigos académicos. Iba a su manera, hacía las cosas a su propio ritmo, no obedecía completamente y exploraba nuevas vías. Encontró su propio camino. Su maestra, Carmen Muñoz, fue tremendamente sabia y detectó que ella brillaba fuera de la restricción. Así que, en lugar de suprimir su caos, le dio alas y la animó a ser ella misma.
Colaboraciones y Proyectos Actuales
Actualmente, Elena colabora con Kausi, firma para la que empezó diseñando abanicos y con la que ahora explora nuevas posibilidades. Esta colaboración es un ejemplo de su constante búsqueda de nuevas formas de expresión y materiales.
Su éxito es innegable, gracias en parte a las redes sociales, especialmente Instagram, que la ha catapultado de manera inmediata. Está enormemente agradecida, porque dice que ha llegado donde está gracias a la gente y a Instagram, el cual ha sido su escaparate desde el principio.
Vida Personal e Inspiraciones Cotidianas
Elena Pan de Soraluce es una mujer llena de buenos valores y de alegría. Triunfadora, optimista, consciente y feliz del momento que le ha tocado vivir. Su familia juega un papel fundamental en su vida, apoyándola en todo, incluso soportando el calor del horno en casa. También presume de tener el cariño y apoyo de sus amigos, los cuales se implican hasta en qué lazo poner para hacer un envío.
Gustos y Aficiones
- Lectura: El libro que descansa en su mesilla es "Los días perfectos", de Jacobo Bergareche, y le está encantando.
- Podcasts: Se está aficionando a los podcasts. Le encanta "Charlando con Zubi", con conversaciones con gente interesantísima y "La Cultureta", el de Onda Cero. Le instruyen, le recomiendan películas, series y libros.
- Series: Es "de series total", se las pone en su iPad o mientras pinta y se puede ver 15 del tirón.
- Moda: Es muy fiel a lo que le favorece, "cero innovadora en lo que a tipos de prenda y proporciones se refiere, pero atrevida en cuanto a colores y estampados". Se define "un poco Diane von Fürstenberg por la constancia en la forma, un poco Cavalli por los oros y el animal print que en cuanto puedo uso y un poco Carolina Herrera por la camisa blanca y la falda". Sus básicos incluyen faldas de Verónica Pacheco, un chocker jirafa de Suma Cruz, una blusa blanca o negra, unos taconazos y un secador. También un vaquero oscuro y unas zapatillas.
- Restaurantes: Tiene un especial cariño a la Trattoria Sant Arcangelo, en Madrid, donde más iba en familia cuando sus hijos estaban creciendo. Desea volver a Nueva York para comer espaguetis en el restaurante Harry Cipriani, un lugar mítico y centro de reunión de actores, escritores o empresarios.
- Hoteles: Recientemente visitó Cristine Bedfor en Mahón, un hotelito espectacularmente decorado por Lorenzo Castillo. Le gustaría volver al Palacio de Seteais para llevar a sus hijos.
- Arte: El artista de quien se compraría una obra si pudiera es Wayne Pate, un pintor fascinante que su hija le descubrió.
- Mesa Perfecta: La mesa perfecta para ella es un poco caótica, alegre y relajada. Con mucha mezcla de color y fuentes de comida, centros de flores, a ser posible de su jardín y, si no, de Naranjas de la China.
