El Aromático Viaje por las Mejores Panaderías de Pamplona y Alrededores

Dicen que el aroma a pan recién hecho es uno de esos olores que a la mayoría de nosotros nos transporta a nuestra más tierna infancia. Quizá la razón se deba a que ir a comprar el pan es uno de esos primeros recados que a la mayoría de nosotros nos encargaron de pequeños, quedándose ese inconfundible olor grabado en nuestra memoria olfativa. Y es que, ¿hay algo mejor que el olor a pan recién horneado?

Nuestra ciudad rebosa de panaderías de toda índole donde uno puede acercarse a comprar un cada vez más amplio surtido de panes, encargar un dulce para una ocasión especial o degustar un café en buena compañía. Pero entre todas estas panaderías, y como todo en la vida, siempre hay algunas que se proponen ir un paso más allá y deciden hacer las cosas de un modo distinto, diferenciándose de la competencia y proponiendo un producto que acapara, en muchos casos, la atención y el interés de numerosos clientes. Desde InfoPamplona queremos mostrarte las panaderías de nuestra región que destacan por su oferta y que se han ganado el reconocimiento de todos nosotros. Si todavía no los has visitado, ¿a qué estás esperando?

Panaderías que Marcan la Diferencia: Tradición, Innovación y Sabor

Anik: La Panadería con el Mejor Pan Artesanal de España

El panadero navarro Iker Oroz Ugalde, de 47 años, ha conseguido que su nombre y el de su obrador suenen ya entre los grandes del oficio. Ese premio lleva el sello de Anik, la panadería que Oroz abrió hace cuatro años junto a su socia Keiko Shiraishi, de 42 años, en el barrio de Mendebaldea, en Pamplona. El local, ubicado en la calle Benjamín de Tudela, 36, trasera, se ha convertido en un referente.

Iker Oroz, de la panadería Anik, es el responsable de hacer el mejor pan artesanal de España. Este galardón le fue otorgado en la feria Alimentaria, considerada la más relevante de la agroalimentación española. El premio, además de un importante reconocimiento, incluye 1.000 kilos de harina tradicional zamorana. Lo más llamativo es que, como ha contado el propio Oroz, no llevaron una pieza especial ni una receta pensada para impresionar al jurado. “Es el mismo pan que vendemos. No ofrecimos nada del otro mundo ni nada especial. Es el que vendemos todos los días”.

Iker Oroz y Keiko Shiraishi, fundadores de Anik, mostrando su pan artesanal

Para Iker, el premio tiene un fondo más profundo que el simple reconocimiento: “Es un espaldarazo a varios años de trabajo casi a contracorriente. Un reconocimiento a la labor de unos cuantos años que llevamos aquí yendo casi contra corriente. Haciendo lo que creemos oportuno, necesario y lo que nos gusta”. La historia de Oroz con el pan no viene de una saga familiar, sino de un giro vital. Después de trabajar muchos años en una fábrica, se quedó sin empleo y decidió darle un cambio a su vida. “Me gustaba la fotografía y el pan; con las fotos no me iba a ganar la vida, así que lo intenté con el pan y aquí estamos”. Se formó en Barcelona y diez años después le dan el premio al mejor pan.

Iker reconoce: “Hago el pan que me gusta comer. Crujiente, con color y con una miga jugosa”. Él y Keiko notaron en casa que el pan que compraban no les sentaba bien, lo que los impulsó a elaborar su propio pan. Por eso, Iker sigue elaborando el pan de la manera más natural posible, lo que le ha llevado a cosechar este primer premio. “Sabíamos que hacíamos buen pan, pero cuando hay un jurado que lo reconoce, parece que ya no nos cuesta tanto decirlo en voz alta” dice Keiko con humildad. El nombre de la panadería, Anik, proviene de unir su propio nombre y el de su hija, Ana.

El secreto del pan de Anik reside en la sencillez y la calidad. “Lleva harina integral y no integral molida a la piedra, sal de Navarra, que siempre le da un toque, y sobre todo, la mano del panadero y el cariño que le pongas”. Sus panes tienen pocos ingredientes, pero bien seleccionados: harinas de trigo o espelta, sal de Salinas de Oro, agua filtrada y distintas masas madre, lo que da como resultado una delicia de fermentación larga. La filosofía también pasa por honrar a la tierra que da el trigo y al que lo cultiva, acortando la cadena de producción; de hecho, tienen un molino y muelen su propio cereal cultivado en Navarra de manera ecológica.

Cómo Se Hace El Pan? [Proceso Completo]

Desde que obtuvieron esta distinción, no dan abasto: “afortunadamente, no hemos parado de trabajar. La gente se ha enterado del premio y están viniendo cada vez más”, cuenta agradecido Iker. Keiko e Iker forman un tándem perfecto. Para ellos, madrugar no es un problema porque “somos felices con lo que hacemos”. Entran de madrugada al obrador para hornear el pan amasado el día anterior y dejar preparado el del día siguiente. “Más me costaba levantarme para ir a la fábrica”, dice Iker. La misma sensación comparte Keiko: “si vienes a trabajar contenta, la empresa funciona bien”. Actualmente trabajan seis personas en la panadería, que se les está quedando algo pequeña. De hecho, Oroz ha avanzado que ya están preparando un nuevo paso en la ciudad, pensando en abrir un segundo punto de venta en la plaza de Salesianos.

L'Atelier: Maestría Artesanal y Fusión de Culturas Panaderas

Si tuviésemos que describir a la panadería L'Atelier en una palabra, esta sería “artesanal”. Esta innovadora panadería, que pone a disposición de los clientes hasta 30 tipos distintos de pan, se ha hecho un hueco en nuestra ciudad gracias a una cuidada elaboración, la calidad y cercanía de la materia prima y su buen hacer siguiendo técnicas tradicionales aprendidas a lo largo de Europa para deleitar al público local. L'Atelier se encuentra en la calle Pintor Crispín, 10, en Pamplona.

Detrás de este espacio, con todo el savoir faire de las tierras galas, está Lancelot Caballero, maestro panadero con un brillo especial en los ojos. Estaba laboralmente vacío, así que se marchó a Valencia a formarse en panadería y luego a Lyon, donde empezó a trabajar de panadero. Los inicios de Lans, como se hace llamar entre los suyos, podrían calificarse como una especie de Interrail por los diferentes hornos panaderos de Europa. De su estancia en Italia se trajo un modo de vender al peso y una cultura muy manual, mientras que de Alemania aprendió una manera mucho más mecanizada, pero que da como resultado un pan excelente.

Variedad de panes artesanales de masa madre exhibidos en L'Atelier

En L'Atelier, los panes y los quesos necesitan su tiempo, y este ritmo es «sagrado». “Todo lo que ves son fermentaciones lentas, mucha variedad, pero pocas cantidades”. El pan fermenta entre 18 y 24 horas. “Así damos margen a que el gluten se degrade, y tu sistema digestivo lo asimile. Un tiempo necesario para que la harina se exprese. Fermentando con masa madre logramos un pan con más bondades, y, a nivel organoléptico, también lo vas a hacer más interesante”. Se comprometen con la excelencia de las materias primas, por eso sus proveedores son de Pamplona, hacen compras en el barrio, las harinas las traen de la zona y los quesos del país.

Sus panes de sabores creativos van desde el pan de piquillo, de tomate picante, los rellenos de oliva negra, pesto y sobrasada, el pan de cuajada de leche de oveja de la Ulzama, el pan de cacao, de cúrcuma, de Moscatel, de algas, de queso con arándanos o el pan de frutos secos con anacardos, pistachos, avellanas, nueces, dátiles y ciruelas pasas. También hornean panes puros, hechos a partir de un solo cereal, como trigo blanco, trigo integral, centeno integral y espelta, siempre con harinas limpias y ecológicas.

Además de vender pan de autor, la panadería lleva a cabo cursos y catas tanto de panadería como de quesos y sakes, trascendiendo las bases no escritas de la filosofía panadera española. El hecho de vender al peso permite que el cliente regule lo que gasta, ya sea el pan grande o por rebanadas. Su Hogaza del Peregrino, de casi 3 kilos a partir de harina de trigo blanco, ha fermentado durante 18 horas, demostrando que cuanto más grande sea el pan, más matices tendrá.

El Panadero de Eugui: Un Viaje Histórico de Sabor y Tradición

Si no conoces El Panadero de Eugui, es que eres un extraterrestre en Pamplona o que, literalmente, no te enteras de nada de lo que se mueve en tu ciudad. Esta panadería, con años de historia a sus espaldas, empezó siendo frecuentada por vecinos de la zona, pero su tierno y delicioso pan comenzó a enamorar a muchos otros y acabó siendo un lugar de culto donde clientes fieles acababan yendo expresamente desde numerosos puntos de la ciudad por el placer de disfrutar de sus sabrosas confecciones. Con un obrador artesanal propio, ofrece un amplio surtido de panes naturales junto a una cuidada y sabrosa repostería que conquistará el corazón de los más lamineros. El Panadero de Eugui cuenta con despachos en la Calle Intxaurdia 3, Huarte, y en la Calle Carlos III 24, Pamplona.

Fachada de El Panadero de Eugui con un diseño tradicional

En este obrador, el abuelo Javier Marticorena puso el despacho de pan, recuperando la antigua panadería de Eugui, con magdalenas y asados en horno de piedra. Luego llegaría la repostería, con Roberto Lara al frente, elaborando su diverso catálogo de productos autóctonos: la torrija, la leche frita, sus tartas de queso, de manzana. Todo para acompañar los desayunos y meriendas de tantas generaciones de navarros que han crecido con el aroma de 'El Panadero de Eugui', tanto con el pan, como con el dulce en su legendaria cafetería, a la que se sumaron los asados y cocinados hechos con producto de la tierra, para tomar o para llevar a casa, con Mikel Campistegui a la cabeza.

Fermín, nieto del abuelo Javier, hoy es fiel representante de un legado familiar que forma parte del corazón de todos los navarros. De su padre Javier, Fermín heredó la cultura del madrugón y del esfuerzo. La de levantarse cuando la luna estaba bien arriba, la de poner en marcha el horno a las 4 de la mañana. “Mi lema gira en torno al esfuerzo. Es lo que recuerdo de mi padre Javier, verlo en esa lucha constante, entusiasmado por hacer las cosas bien, siempre trabajando, criando a cinco hijos”. El abuelo José, con su caballo y su carro, no solo recorrió una senda física por los pueblos de la Zona Media de Navarra para repartir el pan y el vino, que vendía por decalitros, sino que también cruzó cada día el camino de la valentía para que a nadie le faltara su barra de pan.

Hoy, casi cien años después, esa filosofía de tradición y de oda a los inicios sigue muy presente en la panadería de Huarte, el obrador que desde hace 23 años elabora día a día pan para este despacho y para la de la calle Carlos III, en pleno epicentro de Pamplona. Cientos de panes elaborados tanto con harina blanca y con semillas de sésamo, barras integrales y rústicas, tortas son moldeados por los guardianes de la masa madre, de la que el abuelo José y el padre Javier estarían orgullosos.

¿Cómo elaboran el pan en 'El Panadero de Eugui'? A la cabeza, Manolo Apestegui, “mago del volcado de la masa en la tolva, donde esta reposa dos horas mientras van dibujándose esos alveolos, los futuros ojos del pan”. La masa pasa luego a las cubetas, donde se forman las barras, que vuelven a reposar otras dos horas, antes de pasar a la porcionadora. También están haciendo un pan integral completo al 100 %, de semillas, para contar con una opción más sana para sus clientes. Como bien predican sobre sus productos, en El Panadero de Eugui quieren que “volvamos a disfrutar del placer de comer pan” y que disfrutemos de su repostería “porque la vida son momentos dulces”.

Pan de Arguiñariz: La Primera Panadería Ecológica de Navarra

Nos toca alejarnos del centro de la ciudad para encontrar la joya escondida de esta lista. En un pequeño pueblo con encanto cerca de la capital, encontramos una panadería menos conocida pero no por ello menos relevante: Pan de Arguiñariz. Le avalan numerosos premios y reconocimientos, como el de ser incluido entre las mejores 80 panaderías de España en 2018. Registrada como la primera panadería ecológica de Navarra en el Consejo Regulador de Agricultura Ecológica en el 85, sigue unos procesos totalmente artesanales con la calidad y la tradición como máximo valor. El resultado son unos panes naturales de masa madre y sin aditivos artificiales con un sabor especial que conquista a todo el que lo prueba. Su ubicación es en la Calle Mayor 1, Arguiñariz.

Panes ecológicos de masa madre en la panadería Pan de Arguiñariz

Esta es la historia de Ángel Riera y María Luisa, su compañera de vida, un camino que hoy encabeza su hijo Joel, quien a sus 29 años ya ha vuelto de Suiza y Barcelona con una amplia mochila de conocimientos en panadería artesana. Ángel habla con un brillo de orgullo inmenso en los ojos, cuando observa a su hijo Joel. Ambos son las dos torres de Pan de Arguiñariz, una panadería 100 % ecológica.

Ellos llegaron a Arguiñariz en 1982, un lugar casi remoto con 12 habitantes a una media hora en coche de Pamplona, y fueron pioneros en reactivar el pueblo. El primer horno de leña, el que horneó pan para los primeros habitantes del pueblo, reina en el obrador, ya casi como pieza de anticuario. El boca a boca llegó a Pamplona y Ángel y su equipo empezaron a llevar una vez por semana su pan ecológico a la capital, y todo creció hasta distribuir su pan ecológico a más de 300 puntos de venta hoy en día en Navarra, País Vasco, La Rioja y parte de Aragón. Para los más perezosos, sus productos se pueden encontrar en varias panaderías de la capital navarra y, ahora, en su tienda online.

Su compromiso con la agricultura ecológica se engloba dentro de Makrobios S.L, un paraguas creado en el año 85 que comercializa la marca Pan de Arguiñariz y que guarda como oro en paño el sello de Agricultura Ecológica acreditado por la Unión Europea. Makrobios, que en griego significa 'larga vida', refleja su filosofía: llevar una vida sencilla y con moderación. Larga vida y largos procesos caracterizan a su pan de Florencia Aurora, con sus 18 horas de fermentación. Joel selecciona los panes en su mesa de panadero. Hacen seis panes distintos: el de trigo (70% harina integral y 30% blanca), el de trigo con sésamo, el de centeno, de espelta y su hogaza. La tradición panadera suiza está muy presente, aplicando lo que llaman 'fermentación en bloque' para que el pan fermente de una manera más completa y conserve todas sus cualidades. Harina, agua y sal son los únicos ingredientes de una receta que destaca por su sencillez.

Tabla Resumen de Panaderías Destacadas

Panadería Ubicación Principal Especialidad / Filosofía Reconocimientos
Anik C/ Benjamín de Tudela, 36, Pamplona Panes de fermentación larga, harinas seleccionadas, masa madre artesanal, molino propio para cereal ecológico navarro. Premio al Mejor Pan Artesanal de España (Feria Alimentaria)
L'Atelier C/ Pintor Crispín 10, Pamplona Panes artesanales de masa madre, ecológicos, técnicas europeas, gran variedad de sabores creativos, cursos y catas. -
El Panadero de Eugui C/ Intxaurdia 3, Huarte / C/ Carlos III 24, Pamplona Pan natural, obrador artesanal, amplia repostería casera, legado familiar de décadas. Lugar de culto para clientes fieles
Pan de Arguiñariz C/ Mayor 1, Arguiñariz Panes 100% ecológicos de masa madre, sin aditivos, compromiso sostenible y agricultura ecológica. Incluido entre las 80 mejores panaderías de España, Primera panadería ecológica de Navarra

Otras Panaderías Resaltantes en la Comarca de Pamplona

La Quindianita: El Alma de Colombia en Cada Bocado

En la calle Monasterio de Yarte de Pamplona, La Quindianita acerca el alma de la panadería artesanal colombiana a cada rincón de la ciudad. Este obrador de autor combina tradición, mimo por el detalle y recetas que evocan hogar, invitando a descubrir sabores auténticos al otro lado del Atlántico. Cada pieza, elaborada de forma artesanal, busca no solo conquistar el paladar, sino también crear un ambiente cálido y cercano donde el cliente se sienta como en casa.

La Panera: Variedad y Frescura con Obrador Propio

Ubicada en la Rochapea, La Panera es una panadería que ofrece una amplia variedad de productos horneados elaborados en su propio obrador. Su oferta incluye tartas de distintos sabores, galletas tradicionales y propuestas más actuales, así como bollería recién hecha, con opciones como croissants y magdalenas. El establecimiento también prepara tartas personalizadas para celebraciones como cumpleaños, bodas o aniversarios, adaptándose a las necesidades de cada cliente. Todos los productos se elaboran con ingredientes seleccionados y siguiendo procesos propios, con el objetivo de garantizar frescura y calidad en cada elaboración.

Ogi Egi: El Arte del Panadero Reconocido en Navarra

Horas y dedicación a un viejo oficio le han valido una Miga de Navarra 2022, el mayor reconocimiento del sector en la región. Así es el día a día en Ogi Egi, un local que ocupa el número 33 de la calle Paulino Caballero en Pamplona. Ahí, Peio Etxamendi elabora pan de cúrcuma, apurrak, de cacao y naranja confitada, txapata, pantxo. Pero ojo, mejor llamar para reservar, porque en una panadería artesana que hace los panes al día, con ingredientes frescos y harinas ecológicas, lo normal es que se agote de vez en cuando.

Panadería Soto: Un Pedacito de Ecuador en Villava

En el mundo de las delicias latinas, la Panadería Soto de la calle Bidaburua en Villava no tiene paragón. Fundada por David Soto, ecuatoriano y de familia panadera, este local hornea todos los días empanadillas de plátano, tamal lojano, empanadas de todo tipo y, como joya de la corona, pan de yuca. Para quienes visitan la cafetería, el establecimiento también sirve batidos frutales, café y refrescos típicos latinos. Una experiencia para transportarse a tierras más tropicales.

La Panacea: Sabor Ecológico y Sin Gluten para Todos

Cada día, Xabier Oroz dedica su tiempo a elaborar unas hogazas sin gluten, de masa madre de trigo sarraceno, de quinoa, de maíz, de mijo y pasas, de semillas y de teff. Así lo hace desde 2017, cuando La Panacea abrió sus persianas y en donde ofrece estas variedades, así como varios productos de repostería ecológica (de hecho, cuenta con el certificado del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra). La panadería, ubicada en la calle Miguel Astráin, 18, cuenta también con tienda online.

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