En El Comidista, las alcachofas son una auténtica pasión. Tanto es así que esta verdura se ha convertido en un símbolo y en el centro de atención constante. La alcachofa reina en el logo de El Comidista desde su nacimiento, allá por 2010, así que a nadie le extrañará que nos pongamos eufóricas cada vez que hablamos de esta verdura. Amamos su delicadeza, su versatilidad, su sabor único y hasta su forma de micrófono de televisión, y cada vez que llega su mejor época nos lanzamos a cocinarla como si el mundo se fuera a acabar.
La primera vez que alguien se comió una alcachofa tuvo que tener mucha hambre. Esta flor es curiosa de por sí y no muy apetecible a primera vista. Además, hay que saber escogerla y cocinarla para que no nos parezca una cosa fibrosa verde. Una vez solventado el pelado de la misma hay que tener en cuenta el tema de la oxidación, que se arregla poniéndola en agua con unas gotas de limón cuando vayamos pelándolas para que no se nos pongan oscuras.
Que si no son apetecibles, que si se oxidan, que si no se cocinan bien parecen una zapatilla seca… Parece que todo son problemas, pero si hemos llegado hasta aquí es porque es una verdura deliciosa, lo prometemos.
Beneficios de las alcachofas y el huevo
Las alcachofas son ricas y contribuyen a reducir la absorción de las grasas gracias a la capacidad de quedar retenidas en ese bolo de agua y fibra en el que se convierte durante la digestión. El huevo, por su parte, es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo. Está lleno de vitaminas (A, B2, Biotina, B12, D, E y K) y minerales (fósforo, selenio, hierro, yodo y zinc). La biotina que contiene el huevo ayuda a proteger la piel y a mantener las funciones corporales y la riboflavina es importante para el crecimiento corporal y los glóbulos rojos.

Receta de Alcachofas con Huevos Rotos y Jamón
La combinación de alcachofas con huevos rotos es un plato sencillo pero delicioso. La otra parte de la receta es el huevo frito, y aquí os dejamos un video en que todas las dudas quedarán resueltas.
Dificultad:
Fritanga man.
Ingredientes para 2 personas:
- 6 alcachofas
- 2 huevos de gallinas felices
- 80 gr de jamón o paletilla (opcional)
- Sal
- Pimienta
Instrucciones:
- Cortar las puntas de las alcachofas -unos 3 cm- con un cuchillo afilado. Pelar las alcachofas con las manos, quitando las hojas más duras.
- Cortar las alcachofas peladas en tiras de medio centímetro y echar en un bol grande con agua y unas ramas de perejil.
- En un cazo con aceite de oliva bien caliente freír las alcachofas hasta conseguir un color tostado. Escurrir bien en papel absorbente.
- Colocar las alcachofas en dos platos, añadir el huevo frito y el jamón. Salpimentar al gusto, teniendo en cuenta que el jamón ya aporta su sal.
EL COMIDISTA | Cocina para lerdos: el huevo frito perfecto
Si decides ponerle jamón, no hace falta que sea el más caro de la tienda: al ponerlo sobre las alcachofas calientes se fundirá la grasa y no se apreciará tanto su calidad como si te lo comieras a temperatura ambiente. Tampoco se trata de ponerle chopped, una calidad media estará la mar de bien. Unas virutas de micuit o unas lascas de parmesano también son una alternativa a tener en cuenta.
Otras formas de cocinar alcachofas
Prueba de la versatilidad de este ingrediente son las tropecientas recetas que hemos publicado con él en estos 15 años, de entre las cuales os ofrecemos esta pequeña selección:
- La forma más fácil de cocinar alcachofas: ¿No sabes limpiar las alcachofas o te da el perezón de la muerte pelarlas? Pues estás de suerte, porque en esta receta no tienes que hacerlo. Pero nada de nada, absolutamente nada, nihil, niente.
EL COMIDISTA | Cocina para lerdos: el huevo frito perfecto
- Alcachofas con jamón: Hay miles de formas de preparar este clásico, pero la nuestra trata de resaltar al máximo el sabor de sus ingredientes. Por eso salteamos y no recocemos las alcachofas, aprovechamos sus hojas, separamos grasa y magro del jamón para usarlos en diferentes momentos del proceso y rematamos con el perejil en los minutos finales.
EL COMIDISTA | Cocina para lerdos: el huevo frito perfecto
- Alcachofas crujientes con salsa de ajo asado: Aquí cortamos por la mitad las alcachofas cocidas, pasamos por un rebozado ligero la parte plana y freímos solo ese lado para que quede muy crujiente. Por encima, un aliño de ajo asado, perejil y limón que, a modo de ajoaceite renovado, le da un toque genial al plato.
- Crema de alcachofas y espinacas: Las alcachofas frescas apetecen de todas las maneras, pero hay preparaciones en las que unas alcachofas congeladas pueden lucir igual de dignas, como esta reconfortante crema en la que se combinan con espinacas y se rematan con un toque final de parmesano.
- Alcachofas a la judía: Las alcachofas a la judía o carciofi alla giudia son un plato sencillísimo y tremendamente popular en la ciudad de Roma. Dicen que esta receta de origen judío nació en el gueto de la ciudad, donde el papa Pablo IV confinó a los ciudadanos judíos de Roma en el año 1555. El gueto romano es la cuna de una rica y singular tradición culinaria judeo-romana; una cocina de pobres, creada por las amas de casa con los productos sencillos que tenían más a mano.
- Alcachofas marinadas en aceite de oliva: Una vez cocidas, marinar las alcachofas es un paso tan largo en satisfacciones como corto en esfuerzo, porque sólo consiste en templar una cantidad generosa de aceite de oliva virgen extra y dejarlos reposando plácidamente en él un día en la nevera. Invitamos a la fiesta al romero, a la menta y al ajo, pero el tomillo, la albahaca, la cebolla o incluso la guindilla podrían pasarse por aquí tranquilamente.
- Alcachofas con romesco blanco: En esta receta, toca arremangarse y tornear las alcachofas como un cocinero de pro. Posteriormente las freiremos y serviremos con una salsa a medio camino entre el romesco y el ajoblanco a la que hemos decidido llamar “romesco blanco” con todo el morro.
- Flores de alcachofas: Reconocemos que hay formas más fáciles de prepararlas, pero ninguna tan vistosa como las alcachofas en forma de flor. Y tampoco es que requiera amplísimos conocimientos culinarios ni habilidades especiales: basta con un poco de suavidad a la hora de abrirles las hojas una vez cocidas. Después, pasecito por la plancha, y listo.
EL COMIDISTA | Cocina para lerdos: el huevo frito perfecto
- Tarta de alcachofas: Esta tarta se puede hacer con masas distintas: de pan -tipo la de la empanada-, con hojaldre fresco comprado o con esta pasta matta. Por qué se llama “masa loca” no lo sabemos, pero es la más fácil y de mejor resultado que conozcamos. Con harina, agua, aceite y un poco de tiempo se vuelve elástica y se puede estirar en varias capas. Untándolas con poco aceite conseguimos un efecto ligeramente hojaldrado.
- Alcachofas braseadas con lubina: Cuanto mayor sea la calidad del pescado mejor quedará el plato, pero lo más importante es que el punto de cocción del mismo sea correcto: da igual que te gastes medio sueldo en un ejemplar de lubina salvaje y con pedigrí si lo acabas dejando más tieso que una mojama (y, al revés, uno de calidad decente, pero en su punto y bien jugoso, se vendrá arriba). La ralladura de limón y las hierbas aromáticas para rematar son totalmente opcionales, pero le dan un punto de frescura y aroma muy interesante.
- Bonus track: ocho técnicas para cocinar alcachofas y un truco para aprovecharlas enteras: En este artículo no solo tenemos un montón de ideas para cocinarlas de todas las maneras posibles: también para seleccionar las que están en su mejor momento, vinagretas para aliñarlas, consejos de aprovechamiento y una técnica que satisfará hasta a los más vagonetas.

Huevos rotos con morcilla y alcachofas
La morcilla y el huevo se llevan bien. Las alcachofas y el huevo, también. Eso es fácil: en realidad, pocos ingredientes no ajuntan al huevo. ¿Pero las alcachofas con la morcilla? Esta fue la duda hasta que una nevera en estado de desertificación obligó a unir los tres ingredientes.
Dificultad:
Para cazurros.
Ingredientes para 4 personas:
- 6-8 alcachofas dependiendo del tamaño
- 300 g de morcilla
- 3 huevos
- 1 limón
- Aceite de oliva
- Sal
Instrucciones:
- Preparar un recipiente con agua y el zumo del limón. Limpiar las alcachofas eliminando las hojas exteriores y la punta (puedes hacer sopa con ellas). Cortarlas en láminas e ir dejándolas en el agua para que no se oxiden. Pelar los tallos, cortarlos en rodajas y ponerlos también en el agua.
- Escurrir y cocer las alcachofas al vapor unos 5 minutos, hasta que estén hechas pero al dente. Salar y reservar.
- Cocer los huevos 7 minutos en agua hirviendo. Sacarlos, pasarlos por agua fría, pelarlos y reservar.
- Saltear la morcilla en una sartén bien caliente con un poco de aceite de oliva. Añadir las alcachofas, y saltearlas un par de minutos junto a la morcilla.
- Pasar las alcachofas a una fuente. Añadir la morcilla cortada en rodajas. Poner los huevos encima y trocearlos con un cuchillo. Salar y servir inmediatamente.

Los mejores sitios para comer huevos rotos en España
La puntilla crujiente, el brillo naranja de una yema al que ninguna foto hace justicia; el chisporroteo del aceite o el éxtasis al mojar un buen pan. Hay muy pocos platos en España capaces de poner de acuerdo a toda la población: ¿quién no se muere por unos huevos con patatas? Con materia prima de calidad y buena mano, esta receta nos retrotrae a la infancia, nos alegra el domingo y consigue que rebañemos el plato hasta dejar solamente la delatora huella amarilla. Pero como sucede con la tortilla de patata, los huevos fritos no saben igual en todas partes, y sus devotos comensales sueñan siempre con SU restaurante (sí, con mayúsculas).
Consumo de huevo en España
En nuestro país, el huevo sigue siendo todo un básico todoterreno: en 2023, los hogares españoles gastaron 1.300 millones de euros en el ingrediente, del que cada día se usan 17,6 millones de unidades. Su consumo doméstico creció un 7,7% en volumen y un 17% en valor ese año, muy por encima de las principales categorías de alimentos, según los datos del Observatorio del Consumo de Huevo en España, que señala que los huevos fritos o estrellados forman parte de los tres platos más consumidos en casa.
| Año | Gasto hogares españoles en huevos (millones de euros) | Unidades de huevo usadas diariamente (millones) | Crecimiento consumo doméstico (volumen) | Crecimiento consumo doméstico (valor) |
|---|---|---|---|---|
| 2023 | 1.300 | 17.6 | 7.7% | 17% |
Si quieres darte un capricho y comerlo fuera, hemos preguntado a periodistas, cocineros y expertos cuál es el mejor sitio para meterse entre pecho y espalda unos buenos huevos fritos con patatas. Desde los que repiten una receta tradicional insuperable millones de veces al año a los que introducen una salsa pizpireta, meten embutidos en la ecuación o lo combinan con el contraste resultón del pescado o del marisco para lograr una experiencia mágica.
Madrid
- Casa Lucio, el eterno favorito: “Es perfecto cuando la yema está cuajada, pero mantiene su centro cremoso para poder romperlo con el pan y mojar en él. La clara la prefiero un pelín tostada, con su puntillita dorada alrededor, con ese toque crujiente al masticar”. No es la única que se ha deshecho en alabanzas hacia el emblemático local de La Latina, también famoso por su rabo de toro. Como curiosidad, Granjas Redondo es quien nutre a Casa Lucio desde hace casi tres décadas del ingrediente principal de su plato icónico: consume 900 docenas a la semana entre los tres locales del grupo.
- Dirección: Calle de la Cava Baja, 35. Madrid.
- Arzábal Retiro, un clásico castizo versionado con trufa: "Iván Morales y Álvaro Castellanos sorprenden con esta versión del clásico castizo frente al Retiro con el toque de trufa que le da el punto perfecto a uno de los platos más perfectos de nuestra gastronomía." En Árzabal también puedes disfrutar de una delicia primaveral de temporada con el huevo en la ecuación y unas setas muy especiales: gurumelos salteados con yema de huevo.
- Dirección: Av. de Menéndez Pelayo, 13. Madrid.
- Casa Macareno, huevos rotos para chulapos con gambones al ajillo: “Sus huevos rotos con gambones al ajillo combinan dos platos típicos de nuestra gastronomía de una forma brutal y alejándonos de los típicos con jamón (que nunca fallan, por cierto)”.
- Dirección: C. de San Vicente Ferrer, 44. Madrid.
- Kabuki, fusión nipona: La chef privada Vero Gómez, cuando quiere comer el plato con un toque diferente lo hace en el restaurante madrileño Kabuki, donde sirven atún rojo macerado con huevos rotos y papas canarias, una delicia que junta lo mejor de la gastronomía ibérica e insular con la nipona.
- Dirección: C/ Lagasca 38. Madrid.
- Atocha 107, el huevo de oca con sobrasada de Xesc Reina: “Allí voy cuando quiero disfrutar de calidad y buena elaboración”. Actualmente los preparan con huevo de oca, “con su puntilla, sus patatas fritas perfectas y sobrasada de Xesc Reina”, una propuesta con un toque diferente.
- Dirección: C. de Atocha, 107. Madrid.

Barcelona
- Gelida, la casa de comidas que resiste a la gentrificación: Mikel López Iturriaga, jefecillo de El Comidista, se deshace en halagos hacia los huevos del Gelida, una de las pocas casas de comidas tradicionales de siempre que resisten contra viento y marea en el Eixample de Barcelona. “En su carta no suelen faltar los huevos fritos al momento con la cantidad justa de puntilla -es decir, con poca-, acompañados de patatas que, milagro, no parecen haber visitado antes ningún congelador industrial. Todo sin regusto al clásico aceite que lleva milenios en la freidora y vendido a precio popular: 4,80 euros”.
- Dirección: Carrer de la Diputació, 133. Barcelona.
- Cal Pep, los huevos fritos con llangueta que enamoran a Gipsy Chef: "Para mí es sin duda una de las mejores barras donde comer en Barcelona. Entre otras muchísimas cosas que hacen fantásticamente, está freír huevos: puede parecer una chorrada, pero no está al alcance de cualquiera hacerlo con el éxito y la maestría que lo hacen en Cal Pep”. Los huevos que recomienda son estacionales y tienen el encanto de solo estar disponibles en temporada.
- Dirección: Plaça de les Olles, 8. Barcelona.
- A Lareira de Ancares, una montaña de papas y zorza: Es difícil que salgas de A Lareira de Ancares con hambre. “Es que los huevos van encima de tremenda montaña de papas y zorza, que me vuelve loco”.
- Dirección: Rambla de la Marina, 54. L‘Hospitalet de Llobregat, Barcelona.
- Bar Emilio, brasa y esmorzars de forquilla: "Lo que encontraron superó con creces las expectativas: cap i pota guisado con una salsa increíble, calamares a la andaluza crujientes y, lo que hoy nos ocupa, unos buenísimos huevos fritos con patatas a los que puedes añadir panceta, morcilla, chorizo o cualquier otro derivado del cerdo."
- Dirección: Avinguda de Bertran i Güell, 32. Gavà, Barcelona.

Valencia
- El Barrexat, huevos rotos trufados: "Hacen unos huevos muy buenos, a los que llaman ‘huevos rotos trufados’. Llevan patatas pochadas, un par de huevos fritos con su puntilla y jamón ibérico”. Como en el lugar también son devotos del esmorzaret, también puedes tomar huevos con patatas fritas en formato bocadillo: el Pa Pobres viene reforzado con chistorra, y el Del Barrio, con longanizas.
- Dirección: Calle Dr. Nicasio Benlloch, 20. Valencia.
- Los Gomez, tres sucursales con los mismos huevos: “Llevan jamón con Denominación de Origen Extremadura, patatas fritas caseras cortadas muy finas tipo paja y aceite de trufa”.
- Dirección: varias localizaciones en Valencia (ver web).
- La Puerta de Hierro o cómo resurgir tras la Dana: "Además de dar buenos almuerzos", explica Clarí, "allí los huevos rotos los ponen con patatas caseras estilo panadera, jamón ibérico recién cortado a mano y trufa por encima”.
- Dirección: Avenida Levante 2. Beniparrell, Valencia.

San Sebastián
- Lanperna, huevos rotos con bogavante para devotos del marisco: El chef Martín Berasategui, con 12 estrellas Michelin a sus espaldas, tiene dos locales preferidos para zamparse unos huevos con patatas que le sepan a gloria. Uno de ellos es Lanperna en San Sebastián, especializado en pescados y mariscos, “un local muy céntrico en la ciudad, donde el producto es la esencia de su cocina”. No te puedes ir de allí sin probar sus huevos rotos con bogavante.
- Dirección: San Martzial Kalea, 50, Donostia, Gipuzkoa.
Sevilla
- En Casa Esteban, con tomate casero: "Una salsa muy reducida, bien guisada, casi una compota de tomate con algo de cebolla y pimiento; patata agria -en bastones si la tomas en el bar a modo de tapa; en rodajas si es en el restaurante- y encima unos huevos con poca puntilla y la yema completamente cremosa: cuando lo mezclas todo, la locura”.
- Dirección: Av. Canal Sur, Tomares, Sevilla.
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