La historia del calzado es tan antigua como la humanidad misma. En los tiempos antiguos, los griegos, como muchos otros pueblos, andaban descalzos, incluso los soldados iban a la guerra sin calzado. Sin embargo, con el tiempo, la necesidad y el ingenio llevaron al desarrollo de diversos tipos de calzado, siendo la crépida uno de los más emblemáticos de la Antigua Grecia.
Orígenes y Evolución del Calzado Griego
Se cree que el calzado existe desde aproximadamente el fin del Paleolítico (10.000 a.C.), y las pinturas rupestres ya mostraban cómo se trabajaba el cuero. En Grecia, cuando se comenzó a usar calzado, en la casa se seguía andando descalzo. Los primeros zapatos que usaron fueron con suela de cuero, de madera o fibra de vegetales, atados con unas correas al pie.
Como muchos de los habitantes de las primeras civilizaciones sedentarias de la antigüedad, también los primitivos habitantes de Grecia andaban descalzos. Posteriormente, comienza el uso de sencillas sandalias, denominadas ‘pedila’ y, para realizar largos trayectos, un tipo de calzado medio cerrado, conocido como ‘karbantine’, muy utilizada entre las mujeres.

La Crépida: Un Calzado Emblemático
Es en el siglo IV a.C. cuando las sandalias adquieren en Grecia el sentido estético que dominó a toda su indumentaria. Conocidas como ‘krepis’ (crépida), eran elaboradas con una sencilla suela de cuero y con variados diseños en las formas de sujeción del pie, incluyendo una especie de lengüeta -’lingula’- que cubría parcialmente el final de los dedos y el empeine y que constituía el lugar reservado para la decoración de la sandalia. Fue utilizada por hombres y mujeres, civiles y militares, y varios dioses fueron retratados con este calzado.
La crépida es un calzado de la antigüedad clásica, que de Grecia fue importado a Roma en el siglo III y a Hispania durante la época imperial. Los primeros que mencionan la crépida son Hipócrates, refiriéndose a un calzado recio y forrado que usaba la gente del campo; Jenofonte, que dice que era de cuero, y Sófocles, según el cual lo usaban los actores.
De los monumentos figurados en que aparece representada la crépida, el más importante es el pie del Hermes de Praxíteles encontrado en Olimpia y en que los dedos aparecen libres y el pie cubierto por un entrelazado de correas doradas que sujetan sus extremos al reborde de la suela, teniendo sobre el empeine un adorno en forma de hoja que servía para que las correas allí sujetas no lastimaran la carne.

En un principio, los romanos rechazaban el uso de la crépida, por no creerla digna de la severidad nacional, y los enemigos de Escipión el Africano, cuando este estuvo en España, le censuraron por presentarse en público con crépidas y palio a la moda griega. Pero en la época imperial fue adoptada por los mismos emperadores.
En las pinturas de las tumbas etruscas de Vulci aparecen unos personajes con un calzado semejante a la crépida usada en Grecia en el siglo V a.C., que dejaba el pie al descubierto y no tenía, como la que después se usó en Roma, el talón de cuero con ojetes por donde pasaban las correas que, después de cruzarse sobre el empeine, se anudaban sobre el tobillo o más arriba.
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Variedad de Calzado en la Antigua Grecia
En Grecia, el calzado más común entre los hombres era unas abarcas de piel curtida de buey, ajustadas al tobillo con cuerdas entrelazadas. Los pudientes usaban otro calzado, se usaba un modelo para el pie izquierdo y otro para el derecho. La ciudad más antigua de Grecia, Sición, manufacturaba un tipo de calzado muy cómodo, pero a juicio de Cicerón no eran nada varoniles; se les conocía como Sicyonia.
Grecia presenta el primer zapato de autor de la historia: "el Alcibíades", un zapato que utilizaban los más sofisticados atenienses. Un cronista tardío de la helenidad, Clemente de Alejandría, refiere el gusto de las griegas por utilizar las suelas de sus sandalias cual pasquín de sus pensamientos más íntimos. De tal forma que estas eran tachonadas con mensajes explícitos o sugeridos, e incluso, imágenes muy esquemáticas de alto contenido erótico.
Zapatos más comunes y especializados
- Krepidoi: Se empleaba un tipo de zapato que permitía condiciones de uso adversas (agua, barro, frío) y, en el caso de las mujeres, se coloreaban de distintos tonos, algunos llevaban plataformas.
- Krepi: Una variedad de los Krepidoi, solo permitido al hombre libre y llevaba unas suntuosas lengüetas muy talladas.
- Andromis: Zapato para viaje.
- Karbatinai: Sandalia muy utilizada entre las mujeres.
Calzado de élite y ceremoniales
- Embades: Un tipo de bota muy trabajada que se usarían tanto en hombres como en mujeres y que se caracterizaba porque estaba totalmente cerrado; en el caso del de las féminas, se pintaban de colores y se añadían aplicaciones de metal y otras.
- Nínfides: Un calzado muy llamativo, siempre de color blanco con profusión de decorados.

Calzado para soldados y ancianos
- Koila Upodémata: El más común, se trataba de un botín pesado que disponía de clavos en la suela para facilitar la marcha.
- Embas: Usado para montar a caballo y muy resistente.
- Persikai: En contraste, los ancianos empleaban un tipo de sandalia que, además de permitir descalzar el pie muy fácilmente, era muy cómoda de llevar.
Los Coturnos: Calzado teatral
El calzado que más fama ha cobrado a lo largo de la historia en el ámbito teatral son los coturnos. Los teatros griegos alejaban al espectador de la escena y para dar mayor realce a los actores, calzaban unos zapatos provistos de grandes plataformas, a veces de madera, corcho o varias suelas unidas. El calzado era cerrado y sujeto al empeine y a la pierna. Este calzado era utilizado por los actores en el teatro Griego y estaba hecho de suela de corcho sujetos por cintas de cuero u otro material, utilizado en el periodo de la antigua Roma.
Materiales y Técnicas de Fabricación
Aunque los hebreos (2000 a.C.) ya conocían el uso de los extractos vegetales para curtir las pieles, es el pueblo griego el que utiliza masivamente vegetales de muchas coníferas, raíces y frutales, para dar flexibilidad y hacer duradera la piel, engrasada con grasa de cerdo y tratada con taninos para darles color. Dado el elevado conocimiento del uso de los extractos curtientes y la gran variedad de tipos de calzado empleados por los griegos, los oficios de curtidor y zapatero proliferaban en las ciudades-estado de la organización helénica.
Los calzados se diferenciaban en los distintos sexos; las mujeres de clase media cubrían sus pies con sandalias cerradas por delante para poderlas descalzar con facilidad; pero los hombres empleaban desde la sandalia hasta la bota adornada con incrustaciones de metal y con modelos diferentes para cada pie. Empleaban los colores rojo o blanco según las ocasiones y, aunque los griegos más antiguos caminaban descalzos, incluso los soldados, a partir del primer milenio antes de Cristo, era muy extendido el calzado con suela de cuero, de fibras textiles o de madera y sujeto a la pierna con correas.
| Material principal | Características | Ejemplos de uso |
|---|---|---|
| Cuero | Flexibilidad, durabilidad, variedad de colores (púrpura, negras, blancas, verdes) | Crépidas, abarcas, botas, sandalias |
| Madera | Suelas de ciertos calzados | Coturnos (plataformas) |
| Fibra vegetal | Suelas de calzados más sencillos | Sandalias básicas |
| Corcho | Plataformas para coturnos, para elevar altura e impresionar | Coturnos |
| Metal | Aplicaciones decorativas en botas y calzados de élite | Embades, Nínfides |