El huevo cocido: un superalimento versátil y nutritivo

Si pensamos en los alimentos más universales, aquellos que encontramos en todo tipo de cocinas alrededor del mundo, no podemos dejar de hablar del huevo. Existen tantas formas de prepararlo que nos ayuda a darle variedad a una inmensa cantidad de platos. En este artículo nos vamos a enfocar en una de las más populares y versátiles: el huevo cocido.

El huevo cocido, también llamado huevo duro o huevo sancochado, es un huevo -por lo general de gallina- hervido, usualmente en una salmuera o agua hirviendo. El huevo mantiene su cáscara íntegra durante la cocción. Los huevos cocinados en agua sin su cáscara se conocen como huevos escalfados.

Aunque es muy común pensar en los huevos al desayuno, también se pueden usar en ensaladas a la hora de la cena o como parte de un arroz al almuerzo, entre muchas otras opciones. El huevo cocido es una de las formas más comunes de encontrarlo, además que se puede usar en todo tipo de platos.

Variedades de huevos cocidos

Cómo hacer un huevo cocido perfecto

Entre todos los métodos que se usan para cocinar huevos, hacerlos en agua es una de las opciones más comunes. De esta forma no es necesario partirlos, sino que se preparan en el interior de la cáscara debido a las altas temperaturas del agua.

Acá tenemos dos opciones para hacer un huevo cocido: llevarlo al agua cuando está fría o una vez está hirviendo y burbujeando. La diferencia es muy simple. Como en el primer caso el huevo empieza a cocinarse a medida que la temperatura aumenta, antes de que hierva ya ha empezado su cocción. Por lo anterior, lo único que se debe hacer cuando llevamos el huevo al agua hirviendo es dejarlo un par de minutos extra.

La preparación de un huevo cocido es un proceso simple que no requiere habilidades culinarias avanzadas. Comienza eligiendo huevos frescos y de buena calidad. Llena una olla con suficiente agua para cubrir los huevos completamente. Usa una cuchara para sumergir suavemente los huevos en el agua hirviendo uno por uno.

Tiempo de cocción para diferentes resultados

Es importante aclarar que el tiempo lo empezamos a contar cuando el agua empieza a hervir, no cuando introducimos el huevo al agua. El tiempo de cocción varía según tu preferencia de la dureza de la yema.

  1. Huevos ligeramente cocidos (pasados por agua): Para este tipo de huevo, se sumergen en una salmuera hirviendo y se espera durante un período que puede ir desde 3.5 - 4 minutos. En este caso la clara queda semilíquida y la yema líquida. Debe cocinarse y consumirse en el momento ya que es una fuente susceptible de salmonella para los niños, las personas mayores y sobre todo aquellos que tienen el sistema inmunitario debilitado. Con 3 minutos, la yema está totalmente líquida.
  2. Huevo mollet o poché: Se deja hervir durante 5-6 minutos, quedando la clara cuajada y la yema algo líquida o más cremosa. Con unos 6 minutos de cocción conseguiremos la clara cuajada y la yema líquida. Para obtener huevos cocidos con yemas suaves, cocina durante aproximadamente 6-7 minutos.
  3. Huevo duro: Entre 10 y 12 minutos se logra un resultado estupendo en el que la yema está completamente cocida y con una textura más firme. El huevo duro se logra de los 10 a 15 minutos luego de hervir, y tanto la clara como la yema quedan cuajadas. Si prefieres una yema más cremosa o firme, ajusta el tiempo de cocción en consecuencia.

Cuando el huevo cocido pasa tiempo de más en el agua hirviendo, alrededor de la yema se forma una capa de color gris, además de tener una textura que es poco agradable para muchas personas. Los huevos sobrecocidos muestran la clara en color blanco y la yema en color amarillo, completamente solidificados. De aquí viene la expresión «huevo duro».

Para calibrar mejor el tiempo de cocción se suele usar un temporizador específico para la cocción de huevos denominado egg timer.

Tabla de tiempos de cocción de huevos

Recomendaciones al preparar huevos cocidos

Aunque puede sonar como algo sencillo, y en realidad no es muy complejo o difícil hacer, de todas formas tenemos unos cuantos consejos que vale la pena tener en cuenta al momento de cocer huevos:

  • Usemos huevos frescos: A medida que pasa el tiempo, el aire dentro del huevo aumenta debido a que se va deshidratando poco a poco. Cuando sucede esto, el huevo termina flotando en el agua, lo cual dificulta que tenga una cocción uniforme en su interior. Lo ideal es que el agua cubra todo el alimento, por eso los huevos frescos son los mejores en este caso.
  • Temperatura ambiente: Si los huevos están en el refrigerador, una buena idea es sacarlos una media hora antes de cocinarlos, para que al momento de prepararlos estén a temperatura ambiente y se cocinen más rápido. Por otra parte, existe el riesgo de que un cambio de temperatura muy brusco los quiebre. Retira los huevos del refrigerador al menos 10-15 minutos antes de cocinarlos.
  • Los utensilios ideales: Para evitar que nos quememos con el agua hirviendo y no rompamos los huevos, es importante usar una espumadera o un utensilio similar para que podamos introducir y sacar los alimentos sin ningún riesgo.
  • Tapar la olla: Si queremos tener un resultado más rápido, una buena idea es tapar la olla para que el vapor no se salga y, en cambio, se acumule por dentro.
  • Una yema centrada: A veces la yema queda en la base o a un lado, pero si queremos que quede centrada, que se vea un huevo espectacular si lo partimos por la mitad, tenemos simplemente que removerlo unas cuantas veces al dejarlo en agua.
  • Cortar la cocción: Si queremos una yema específica, por ejemplo, una semilíquida en la que el huevo estuvo únicamente 5 o 6 minutos en el agua, vale la pena dejarlo en agua fría, incluso con hielo, por un minuto apenas lo retiramos. De esta forma cortamos la cocción rápidamente. Una vez transcurrido el tiempo de cocción deseado, retira los huevos y sumérgelos inmediatamente en un recipiente con agua fría y hielo.
  • Perforar los huevos: Algunos cocineros recomiendan perforar los huevos por un extremo. Puede realizarse con una simple aguja o -más sofisticado- mediante un perforador de huevo.
  • Microondas: Una de las prohibiciones más conocidas acerca de su cocción es que no debe ponerse en el microondas, ya que explota en su interior.

Cómo pelar un huevo cocido

Dependiendo de cómo vayamos a consumir el huevo, podemos pelarlo completamente o simplemente romperlo por un lado. Estas son algunas técnicas y trucos para hacerlo:

  • Comer directamente del huevo: Este es un método que se usa con frecuencia en los desayunos. Usamos un recipiente especial para dejar el huevo con la parte más puntiaguda mirando hacia arriba, asegurándonos de que no se va a caer. Con una cuchara golpeamos suavemente la parte superior, hasta que se quiebre. Con la mano retiramos la cáscara y lo único que falta es añadir un poco de sal y pimienta. ¡Delicioso!
  • Rodarlo por la mesa: La primera técnica para pelarlo completamente requiere de cuidado, pero no es complicado. Una vez lo podamos agarrar (una buena opción es pasarlo por agua fría cuando lo sacamos del agua hirviendo), lo ponemos de lado sobre la mesa de la cocina y lo rodamos presionando suavemente hacia abajo, generando unas grietas. Cuando toda la cáscara esté quebrada, tomamos una parte en la que alcancemos a agarrar la membrana transparente y la halamos hasta que salga toda la piel. Para pelar un huevo duro vamos a darle unos golpecitos sobre una tabla y presionar para que se quiebre la cáscara. Ahora poco a poco vamos retirando la cáscara del huevo.
  • En un recipiente con agua: Esta es una técnica similar a la de pelar ajos agitándolos dentro de un recipiente. En el caso de los huevos, debemos tener suficiente agua para que los cubra. Simplemente los agitamos con una fuerza media. Al final la cáscara queda quebrada y es sorprendente lo fácil que es terminar de quitarla. Después de cocinar y enfriar los huevos, usa una cuchara ranurada para pelarlos.
  • Enfriamiento: Para enfriarlos se suele poner en un recipiente con agua fresca; la temperatura en este caso desciende hasta la temperatura ambiente en unos 10 minutos, a ser posible pelados; en caso contrario, el huevo se rehidrata y ello dificulta su pelado. Si no se espera a que se enfríe es mucho más fácil pelar el huevo duro.

Cómo pelar fácilmente los huevos cocidos

Propiedades y beneficios del huevo cocido

Los huevos son una fuente alimenticia rica en proteínas en la clara y de grasas en la yema, así como vitaminas en esta última. Su consumo es recomendable a cualquier edad, debiendo variar en función del resto de alimentos que compongan la dieta, los niveles de colesterol en sangre, actividad física, metabolismo, etc. Son cantidades aceptables e incluso recomendadas de 3 a 4 por semana para niños, y de 3 a 5 por semana para adultos.

Ya hemos visto el proceso de cocción, es momento entender cuáles son los beneficios del huevo cocido que te dan al consumirlos. El huevo cocido es un comodín extraordinario para completar cualquier comida del día, uno de los alimentos más nutritivos y saludables del mundo, y del que además podemos disfrutar sin problemas consumiendo uno al día.

Beneficios del huevo cocido

7 razones para incluir el huevo cocido en tu dieta

¿Sabías que el huevo es uno de los alimentos que más proteínas ofrece? Es considerado un superalimento, sobre todo en su versión cocida, ya que las propiedades del huevo duro son múltiples. ¡Vamos a conocerlas!

  1. Fuente de proteínas de alta calidad: Los huevos cocidos son una excelente fuente de proteínas de alta calidad, que son esenciales para la reparación y el crecimiento de tejidos en el cuerpo humano. Una sola porción de huevo cocido proporciona aproximadamente 6 gramos de proteína, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos que buscan aumentar su ingesta proteica. Es un alimento para las personas consideradas más fit ya que su principal función es que ayuda al desarrollo muscular, debido al alto contenido en proteínas. Además, en la actualidad, también es recomendable tomar huevo duro por el hecho de tener la capacidad de generar anticuerpos. La proteína del huevo es la de más alto valor biológico ya que contiene los 9 aminoácidos esenciales para el organismo (es el único alimento con esta característica).
  2. Rico en vitaminas y minerales: Los huevos cocidos son ricos en una variedad de nutrientes esenciales, incluyendo vitaminas B12, D, riboflavina y selenio. Estos desempeñan un papel crucial en la salud ósea, la función cerebral, la producción de energía y el sistema inmunológico. Nada más y nada menos que 13 vitaminas distintas, entre ellas: vitamina A, B, C y B12, etc. Además, también contiene minerales como calcio, fósforo, hierro, magnesio, manganeso… Es otro de los motivos por los que los más pequeños de la casa también deben tomar huevo cocido a diario, por su aportación al desarrollo humano. También contiene minerales (fósforo, selenio, hierro, yodo, potasio, magnesio y zinc) y de numerosas vitaminas, como A, D, B1, B2, B7 o B12, señala entre otras precisiones Edualimentaria.com.
  3. Ayuda a la pérdida de peso: Los huevos cocidos son bajos en calorías, pero altos en nutrientes, lo que los convierte en un alimento ideal para incluir en dietas de pérdida de peso. Además, la alta cantidad de proteínas en los huevos puede ayudar a aumentar la sensación de saciedad, lo que reduce el apetito. Como comentábamos, el huevo duro contiene proteínas y esto hace que sea considerado como un alimento saciógeno. Además, ¡solo aporta 75 calorías por unidad! Perfecto para la operación bikini. Los huevos tienen una gran cantidad de agua y pocas calorías, en promedio uno posee 75 calorías (siempre dependiendo de cómo se lo cocine), casi como una fruta mediana. Por caso, ayudan a la hidratación y no a engordar.
  4. Promueve la salud ocular: Los huevos cocidos son una excelente fuente de luteína y zeaxantina, dos antioxidantes que se sabe que promueven la salud ocular al proteger los ojos de los daños causados por los radicales libres. Consumirlos regularmente puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades oculares relacionadas con la edad, como la degeneración macular. Estos antioxidantes previenen cualquier tipo de infección posible en el cuerpo o afecciones visuales, como por ejemplo las cataratas.
  5. Beneficios para la salud cerebral: Los huevos cocidos son una de las mejores fuentes dietéticas de colina, un nutriente esencial para la salud cerebral. Otro de los tantos beneficios de comer huevo duro es que es perfecto para el desarrollo del cerebro y la memoria.
  6. Grasas saludables: Las grasas que aporta, son grasas buenas. Se trata de grasas saludables, de grasas de buena calidad. Si tomas sobre todo la parte de la yema del huevo, favorece el aumento del colesterol HDL, el colesterol comúnmente conocido como “bueno”, disminuyendo el del colesterol malo.
  7. Alimento natural, sin conservantes: Aunque parezca una obviedad, muchos alimentos que a priori parece que no están procesados, sí lo están. Por ello es muy importante comprar alimentos de primera calidad en mercados locales sobre todo, donde la cadena de producción no es agresiva para el alimento. En este caso, el huevo duro, está libre de aditivos ya que por su propia cáscara hace de envase natural por lo que las propiedades del huevo duro hace que sean mayores.

Especialistas también afirman que los huevos hacen que el nivel de azúcar en la sangre se mantenga estable durante la mayor parte de la noche, regulando así la glucosa en el cuerpo y, por lo tanto, regulando también la hormona del estrés.

Como siempre, ante cualquier duda es recomendable consultar un médico o nutricionista dado que, por ejemplo, quienes padezcan hipertensión u obesidad deben controlar la ingesta de huevos.

Cómo pelar fácilmente los huevos cocidos

Conservación del huevo cocido

Esta es una duda bastante común. ¿Tenemos que dejar los huevos en refrigeración? ¿O podemos tenerlos tranquilamente por fuera? La respuesta es que los huevos necesitan estar en un lugar seco y sin cambios bruscos de temperatura.

La ventaja de dejarlos en el refrigerador es que ahí hallamos las características necesarias. Además, en la puerta suele estar un espacio dedicado a ellos, lo cual ayuda bastante a evitar la contaminación cruzada con cualquier otro alimento, además de ser un lugar que no es demasiado frío.

Esto es fundamental: un hueco cocido por debajo de los 10-11 minutos tendrá menor conservación, que se irá reduciendo en función de lo cuajada o cruda que esté la yema. Salvo que estemos seguros de que lo vamos a consumir en ese momento o en ese día, lo recomendable es cocerlos bien, como dicen en inglés, hard boiled. Además, hay que mantenerlos con la cáscara íntegra; si están pelados se deben consumir en el mismo día. En el caso de que se hayan roto, también es recomendable consumirlos cuanto antes, para prevenir.

Eso sí, es recomendable enfriarlos cuanto antes, pasando los huevos del agua hirviendo a un recipiente con hielo o agua muy fría, y, una vez atemperados, depositarlos en un recipiente limpio de cierre hermético, sobre papel de cocina para que absorba la posible humedad o condensación, en la nevera. Consérvalos en la parte intermedia o superior de la nevera, donde solemos guardar las sobras de alimentos o lácteos, pero lejos de la puerta y de alimentos que emitan olores fuertes. Si no planeas consumir los huevos cocidos de inmediato, guárdalos en el refrigerador en un recipiente hermético. Y, en cualquier caso, es recomendable consumirlos lo antes posible.

Los huevos duros se suelen conservar de diferentes formas. Una de las más populares es someterlo a una inmersión, sin su cáscara, en una solución salina con vinagre -huevos encurtidos- que permite la conserva de estos durante meses, pudiéndose consumir tras este tiempo. Los huevos cocidos pueden ser congelados y estar en este estado durante varios meses.

Para saber a simple vista si un huevo está crudo o ha sido previamente cocido, se puede realizar una simple prueba que consiste en hacerlo girar.

Importancia de cocinar bien los huevos

Ya hemos dicho un par de veces que nuestra recomendación es cocinar bien los huevos, que ni la yema ni la clara queden crudas. ¿Por qué decimos esto? Porque los huevos crudos pueden tener salmonela.

Se trata de una bacteria que puede intoxicarnos y llevarnos a tener problemas estomacales. Hoy en día existen huevos pasteurizados que reducen la posibilidad de que tengan salmonela.

Cómo elegir los huevos

Así tengamos claros los tiempos de cocción y las técnicas para pelar, un huevo en mal estado puede arruinar todos nuestros planes. Por eso es muy importante saberlos elegir, para llevarnos los mejores a casa.

  • La fecha de caducidad: Algunos la tienen en la cáscara, pero en otros se encuentra en la caja de cartón que muchas veces arrojamos a la basura. Lo ideal es saber cuándo se echan a perder los huevos, que también nos ayuda a elegir los más frescos para cocerlos.
  • Malos olores: Puede que a algunas personas no les guste el olor del huevo, pero eso es muy distinto a un mal olor de un alimento que se echó a perder. Si tenemos huevos que huelen mal, tenemos que evitar usarlos.
  • Cáscaras quebradas: Las bacterias muchas veces entran a los huevos a través de pequeñas fisuras. Si en el supermercado o la tienda donde solemos comprarlos vemos que están quebrados o con grietas, la recomendación es buscar otros.
  • Prueba de flotación: Para saber si un huevo crudo está pasado de fecha, un truco casero es colocarlo dentro de un vaso de agua. Si flota, significa que ya no es apto para su consumo.

En este caso sí que recomiendo que sean huevos de calidad y si pueden ser de gallinas criadas en tierra mucho mejor, con eso haremos el huevo perfecto.

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