Cultivo hidropónico de pimiento: la guía completa para maximizar la eficiencia y la calidad

El cultivo hidropónico se ha consolidado como una alternativa moderna y eficiente para quienes buscan productividad, sostenibilidad y control de calidad. Utilizar técnicas hidropónicas para cultivar pimientos es muy eficaz y eficiente, ofreciendo un enfoque revolucionario que abre un mundo de posibilidades para los cultivadores que buscan mayores rendimientos, prácticas sostenibles y una calidad superior.

El pimiento, con su versatilidad y demanda en el mercado, ha encontrado en la hidroponía su medio ideal para el crecimiento. Este cultivo, en comparación con otros, experimenta pérdidas del sistema radicular con mayor facilidad, lo que significa que necesita condiciones específicas y bien controladas para su buen desarrollo y producción, condiciones que muchas veces el suelo no puede proporcionar. La hidroponía elimina las limitaciones de los métodos tradicionales con suelo, permitiendo un ciclo de vida más rápido para la planta de pimiento.

Pimientos de diferentes colores

Tipos de pimiento y sus características

Los principales tipos de pimiento son:

  • Pimiento verde: Es el pimiento aún inmaduro, con menos azúcar y un sabor más picante y amargo que los demás.
  • Pimiento amarillo: Es el más rico en vitamina C y corresponde a la etapa de maduración previa al color naranja. Tiene un sabor suave, dulce y afrutado.
  • Pimiento naranja: Presenta un sabor frutado, suave y ligeramente dulce. Es el pimiento en proceso de maduración antes de volverse rojo.
  • Pimiento rojo: Es el pimiento totalmente maduro y el más dulce. Rico en vitaminas A, C y E, el pimiento actúa como un poderoso antioxidante, fortaleciendo el sistema inmunológico, protegiendo la visión y contribuyendo a la salud de la piel.

Los pimientos comúnmente cultivados son los de cuatro lóbulos, blocky y tipo campana. El color rojo es el más popular (85%), seguido por el amarillo (10%) y el naranja (5%), esta mezcla de colores varía de acuerdo a la demanda del mercado. Inicialmente estos pimientos son verdes, luego maduran al color de la variedad.

La solución nutritiva: el corazón de la hidroponía

En la hidroponía, la solución nutritiva es el corazón del sistema: sustituye el suelo y proporciona todos los nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas. En el cultivo de pimiento, el equilibrio y la calidad de esta solución son determinantes para el éxito productivo.

Durante la fase vegetativa, el nitrógeno (N) es el principal responsable del crecimiento de hojas y tallos. En las fases de floración y fructificación, aumentan las necesidades de fósforo (P) - que estimula flores y raíces - y de potasio (K), que garantiza frutos más grandes, firmes y sabrosos.

Nutrientes como calcio (Ca) y magnesio (Mg) también son indispensables para mantener la integridad de los frutos y prevenir problemas como la “pudrición apical”. Además, micronutrientes como hierro, zinc, manganeso y boro son esenciales, incluso en pequeñas cantidades.

Mantener el pH entre 5.5 y 6.5 y ajustar la conductividad eléctrica (CE) según la etapa de desarrollo son prácticas fundamentales. Para cultivar pimientos picantes, se recomienda un pH entre 5,5-6,5, siendo ideal mantenerse en torno a 6,0. La CE de la solución nutritiva debe ser 2.5-3.5 mS con una CE en los bloques o sacos de 3.5-4.0 mS.

Muchos productores almacenan las soluciones stock por separado para cada fertilizante de macroelementos y una para los microelementos. La razón de esto es la versatilidad del ajuste de la solución nutritiva, estos ajustes son hechos durante los cambios en las condiciones de luz solar así como un método para balancear la fase vegetativa versus la reproductiva.

Esquema de un sistema de fertirrigación hidropónica

Un sistema automatizado de fertirrigación avanzada, como Nutricompact, permite la inyección de 4 abonos por control de CE con proporciones entre ellos, ácido por control de pH e inyección de fitosanitarios. Este tipo de integración de procesos, como la realizada por AGRICULTURA Y EXPORTACION LOS TRIVIÑOS, S.L., en sus 45 hectáreas de suelo cultivado con pimientos en sustrato con la participación de Hermisan, S.A., demuestra el nivel de sofisticación que se puede alcanzar en la hidroponía.

Sistemas hidropónicos recomendados para pimiento

No existe un único sistema hidropónico; de hecho, hay varios. A continuación, describimos algunos de los más sencillos y los más adecuados para cultivar pimientos:

  • Cultivo en agua profunda (DWC): Es un método muy sencillo. Simplemente hay que llenar un depósito con agua, y suspender las raíces de las plantas en el agua. Necesitarás una bomba que oxigene el agua continuamente, para evitar que las plantas se ahoguen.
  • Sistema de mecha: Es otra excelente opción para principiantes, y probablemente el método más sencillo. Transporta el agua desde un depósito hasta un sustrato sin tierra (donde se encuentran las plantas) a través de una mecha, lo que significa que no necesitas una bomba para oxigenar el agua. Sin embargo, tiene algunos inconvenientes en comparación con otros métodos; por ejemplo, no es adecuado para cultivar plantas grandes o sedientas, ya que las mechas no pueden transportar agua con la suficiente rapidez.
  • Sistema de flujo y reflujo (Ebb and Flow): En este sistema, hay que inundar el sustrato inerte donde crecen las plantas con una solución nutritiva, que luego se drena lentamente. La principal ventaja de este sistema es que puedes controlar la frecuencia con la que se inunda y drena, por lo que puedes controlar la cantidad de agua y nutrientes que reciben las plantas.
  • Mesas con sustrato: Son uno de los sistemas más recomendados, ya que brindan un mejor soporte al pimiento.
Sistema hidropónico de flujo y reflujo

Sustratos para el cultivo de pimiento hidropónico

Generalmente, mucha gente opta por cultivar los pimientos en lana mineral (también llamada lana de roca). Este sustrato inerte y muy poroso se adapta perfectamente a los cultivos hidropónicos, ya que es estéril y no absorbe nada, y proporciona un buen entorno para el desarrollo de las raíces.

Como alternativa, se pueden usar guijarros de arcilla, ya que tienen un pH totalmente neutro y no es necesario ajustarlo. El pimiento necesita de un medio de cultivo o sustrato que sea homogéneo durante todo el ciclo de cultivo, garantizando una aireación óptima para un buen desarrollo radicular y manteniendo un nivel de humedad adecuado para evitar el estrés hídrico.

En este aspecto, el cultivo del pimiento en fibra de coco ofrece el entorno perfecto para el crecimiento de la planta gracias a sus características agronómicas. Existen granulometrías de fibra de coco perfectas para el cultivo del pimiento:

  • Golden Grow Hydroponics Balance: para invernaderos con tecnología media. Esta placa de cultivo, con un 70% de fibra de coco y un 30% de chips de coco, es ideal para climas tropicales o templados, con elevados periodos de radiación solar. Permite retener mayor cantidad de agua y evitar periodos de estrés hídrico, al mismo tiempo que dota de aireación a la planta. Se recomienda para cultivo de pimiento en invernadero por un periodo de 2-3 años.
  • Golden Grow Hydroponics Superior: para invernaderos con tecnología alta. Formado por un 50% de fibra de coco y un 50% de chips, se adecua a climas cálidos con periodos de alta radiación solar, combinados con periodos de frío y baja radiación. Retiene la humedad y proporciona una aireación adecuada.

En cualquier caso, se recomienda un sistema de riego fiable con un caudal y un riego por goteo que proporcione el volumen necesario a la planta. Un sistema de riego por goteo con un inyector puede ser usado para proporcionar a las plantas agua y nutrientes.

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Propagación y trasplante

La germinación puede hacerse en espuma fenólica o fibra de coco. Agrotonomy Corp. recomienda empezar con una sola semilla por lana de roca para evaluar mejor cuáles son los semilleros más sanos que hay que plantar, aunque el fabricante aconseja plantar 2 semillas por lana de roca/fibra de coco y cortar la planta más débil cuando los semilleros tengan unos 5 cm de altura.

Las semillas tardan unos 14 días en germinar y otras 2 o 3 semanas en estar listas para ser trasplantadas. Los cubos de lana de roca de 2.5 x 3.0 cm son los mejores para las semillas; se pre-mojan con una solución nutritiva de CE 0.5 dS/m y pH 5.8 antes de la siembra. Los cubos se colocan en bandejas con mallas y humedecidas en un banco de propagación con rociadores por 24 horas.

Durante la germinación se mantiene la temperatura a 25-26°C y la humedad relativa (HR) 75 a 80%, manteniendo estas mismas temperaturas durante el día y la noche. No permita que las macetas se sequen, humedecerlas con una solución nutritiva para pimientos de 0.5 dS/m a 25-26°C. En una semana las plántulas emergerán y al mismo tiempo la temperatura se reduce a 23-24°C. Alrededor de 4 días después de la emergencia, se puede disminuir la HR a 65-70%.

Las plántulas deben ser trasplantadas cuando alcancen entre 10 y 15 cm, con raíces bien formadas. Alrededor de dos semanas después (tres semanas después de la siembra) se trasplanta a los bloques de lana de roca a 7.5 x 10 cm. Cuando aparece la primera hoja verdadera se separan y distancian las plantas a doble espacio. Antes del trasplante se mojan los bloques con una solución nutritiva de 2.3 dS/m a 23°C. Se disminuye la temperatura de la raíz a 21°C.

Las plántulas se trasplantan al área de producción cuando tienen de 6 a 7 semanas de edad. A las 5 semanas se reduce el periodo de luz de 18 a 15 horas para que las plantas se ajusten a los días cortos. El sustrato se pre-moja con una solución nutritiva de CE= 2.5-3.0 dS/m, 24 horas antes del trasplante. Los bloques se remojan colocando de 3 a 5 líneas de goteo en cada uno antes de cortar los agujeros de drenaje.

Antes del trasplante se cortan los agujeros en los sacos o bloques para airearlos, los cortes en los bloques de lana de roca o aserrín se hacen en ángulo y entre las plantas. Los cortes deben tener 4 cm de largo en un ángulo que va hacia el fondo del bloque permitiendo un drenaje completo, los cortes se hacen hacia el lado del canal de drenaje.

Condiciones óptimas de cultivo y manejo de la planta

Temperatura y luz

Los pimientos no deben exponerse a temperaturas inferiores a 21°C/70°F. Les encanta estar completamente expuestos al sol y crecen de forma óptima en temperaturas que oscilan entre los 23° y los 32°C (75° y 90°F). Para el resto del ciclo de vida de los pimientos, lo mejor es una temperatura diurna de 24°C, y una temperatura nocturna ligeramente más fría de 18°C. Como regla general, a los pimientos picantes les gustan las condiciones cálidas, y desde luego no les gusta el frío excesivo.

La luminosidad óptima es de 2500 lux por 18 horas por día; no permitir que las plantas estén muy sombreadas, hay que separarlas tan pronto comiencen a traslaparse. Al trasplantar, se separan los bloques en un patrón de tablero de control para permitir una mejor iluminación.

Las luces de cultivo se deben instalar, colocándolas 12-20cm por encima de las plántulas, y encenderlas. Los pimientos necesitan una exposición total al sol para obtener mejores resultados.

Poda y entutorado

Los pimientos de invernadero son entutorados verticalmente con dos tallos. Son de crecimiento indeterminado a diferencia de las variedades de campo, por lo tanto las plantas deben ser entutoradas como los tomates. La estructura del invernadero debe ser capaz de soportar las plantas; una estructura de soporte liviana debe ser construida con postes de acero con bases de concreto y un miembro cruzado en la parte superior para sujetar los cables de soporte. Las plantas están soportadas por cuerdas sujetadas a cables en la parte superior.

Las plantas son podadas en dos tallos, lo que sería una densidad de 6.5 a 7 tallos/m2. Es difícil bajar las plantas de pimiento debido a su tallo leñoso; como resultado la altura del invernadero debe ser la suficiente para que las plantas alcancen los cables del soporte al final de la estación de cultivo, la altura mínima debe ser 3.9 m (13 pies). Sin embargo, si su invernadero tiene menos de 4 m de altura, las plantas deben ser bajadas con cuidado, removiendo algunas hojas inferiores antes de bajarlas y no bajando las plantas más de 20-25 cm a la vez.

Es importante podar correctamente para mantener el balance entre el crecimiento vegetativo y reproductivo. Siempre se corta la flor corona (donde se bifurca la planta) para mantener el estado vegetativo. Cortar las flores del primer y tercer nudo; sin embargo, esto puede ser determinado por la cantidad de luz solar, si hay mucha luz se puede permitir el desarrollo del fruto, idealmente se debe tener un pimiento por cada dos hojas. Permitir el desarrollo de dos hojas en los brotes laterales antes de cortar el ápice, teniendo cuidado en mantener el vigor del tallo principal. Generalmente se desarrolla un fruto por cada brote lateral pero frecuentemente otro más fructificará del brote lateral. No permitir que ninguno de los brotes se rompa. Se deben cortar los brotes laterales secundarios tan pronto se distingan.

El objetivo del manejo de plantas jóvenes de pimiento es tener plantas vegetativas fuertes antes de la producción de frutos. Una vez que comienza la fructificación también se inicia el balance entre el crecimiento vegetativo y la fructificación, la poda ayuda a este balance y este balance da una producción continua. El balance puede estar influenciado por la temperatura diurna y nocturna. Alta luminosidad y temperatura mantendrán a las plantas reproductivas, éstas pueden volverse muy productivas obteniéndose frutos pequeños. Se debe mantener alrededor de seis frutos por tallo (10 frutos/planta), si hay más frutos en la planta, ésta dejará de crecer y el peso y tamaño del fruto decaerá; en este punto las plantas deben volverse más vegetativas alterando la temperatura y los programas de nutrición. Las flores no deben de estar a más de 10 cm del punto de crecimiento. Para hacer las plantas más vegetativas se incrementa la temperatura nocturna y se disminuye la temperatura diurna manteniendo la temperatura promedio de 24 horas a 20-22°C. A baja intensidad luminosa en los meses de otoño, el rango de temperatura promedio de 24 horas puede ser menor a 20°C, con temperaturas nocturnas de 17-18°C y diurnas de 20-21°C.

La densidad es similar a la del tomate, de 3.3 a 3.5 plantas/m2 es la recomendada. El distanciamiento dependerá de la distribución del invernadero y del sistema de cultivo. Al plantar plantas de pimiento en un Tower Garden®, se aconseja utilizar los puertos de plantación inferiores y, si se plantan varias plantas, hacerlo en lados opuestos para contrarrestar el peso de cada planta.

Densidad de plantación y distanciamiento en diferentes sistemas
Sistema de cultivo Densidad de plantas/m2 Distanciamiento de macetas/sacos Notas
Perlita en macetas Bato N/A 2 plantas/maceta, macetas a 40 cm, hileras a 1.8 m Entutorado en V a los cables superiores
Aserrín, perlita y lana de roca (hileras dobles) N/A 3 plantas/saco o bloque Sacos o bloques forman hileras dobles
Aserrín, perlita y lana de roca (hilera simple) N/A 5 plantas/saco o bloque Mayoría de productores usa hilera simple con más plantas y entutorado en V
Hileras simples N/A 40 cm entre hileras, 1.46 m entre líneas de riego/drenaje Bloques a 23 cm, cada hilera de bloques de 100 cm de largo
Invernadero general 3.3 a 3.5 plantas/m2 (6.5 a 7 tallos/m2) N/A Plantas podadas en dos tallos

Polinización

A diferencia de los tomates, la polinización del pimiento se da sin la asistencia de polinizadores externos. En algunas variedades, una polinización adicional con abejorros puede mejorar la fructificación y el rendimiento. Una vez empiecen a florecer, sacude las plantas 2-3 veces por semana y ten un ventilador soplando constantemente sobre ellas, para ayudar a polinizar las flores.

Riego

Bajo condiciones de verano se incrementa el drenaje en un 25-30%. Se alimenta con una solución nutritiva con CE=2.6-3.0 dS/m y se mantiene una CE de 3.5-4.0 dS/m en la zona radicular. Como los niveles de luz aumentan, los ciclos de riego aumentan durante el día para mantener la demanda de agua, las plantas pueden usar de 3.5 a 4 litros de agua al día durante el verano. Comenzar el primer ciclo de riego a media hora del amanecer y el último alrededor de 1 a 2 horas antes del anochecer. Mantener el pH entre 5.8 y 6.1.

Invernadero hidropónico con pimientos

Cosecha

Toma alrededor de 4 semanas para que madure de un color verde hasta el color final. El objetivo es una fructificación uniforme de 6 a 7 frutos/m2/semana; una excesiva fructificación puede dar como resultado pudrición apical del fruto. Se cosecha con un cuchillo o tijera de podar, el cual se debe mantener limpio para prevenir la infección del tallo, el corte se hace en la zona de abscisión. Los frutos se cosechan cuando tienen un 85% de coloración, se cosecha uno o tres por semana.

Los pimientos dulces suelen empezar a dar frutos cosechables a los dos meses, y siguen dando nuevos frutos durante otros 2 o 3 meses (a veces incluso más, según las variedades). Los pimientos picantes siempre tardan más en alcanzar la madurez, y sólo pueden cosecharse hacia el tercer mes en un Tower Garden®. Al igual que sus homólogos dulces, los pimientos picantes darán nuevos frutos durante casi 3 meses después de la primera cosecha.

Enfermedades y plagas

Enfermedades

Es fundamental proteger las plantas de pimiento de enfermedades y desórdenes fisiológicos. Algunas de las más comunes incluyen:

  • Virus de la marchitez bacteriana (Ralstonia solanacearum)
  • Virus moteado suave del pimiento (PMMV)
  • Virus mosaico del tabaco (TMV): hay variedades disponibles con resistencia al TMV.
  • Virus del bronceado del tomate (TSWV)
  • Pudrición apical: Es uno de los desórdenes fisiológicos más comunes. Para evitarlo, hay que evitar el estrés de la planta debido a la temperatura, HR y frecuencia de los ciclos de riego, y el mantenimiento de un buen balance entre la fase vegetativa y reproductiva. El pH no debe ser menor de 5.5 en los sacos o bloques.
  • Escaldadura: Es la formación de un área del fruto decolorada, expuesta directamente al sol. Para evitarla, hay que mantener un buen follaje y sombrear cuando hay alta luminosidad.
  • Frutos deformes: Asociados a bajas temperaturas diurnas y baja HR durante la fructificación. Hay que evitar las bajas temperaturas diurnas (menores a 20°C) durante la primera etapa de la fructificación y mantener la HR entre 75 y 80%.
  • Rajaduras de los frutos: Se deben a la excesiva presión radicular. Para evitarlas, se retrasa el primer ciclo de riego en la mañana y se incrementa la CE en los bloques o sacos a 3.5 dS/m. También se incrementa la transpiración ventilando el invernadero.
  • Rajadura de la cutícula: Es una rajadura fina en la superficie superior que está asociada a cambios súbitos en la expansión del fruto. Para evitarla, se retrasa el riego y se disminuye la CE.
  • Clips mal ubicados: Pueden presionar los frutos conforme éstos se expanden. Los clips se colocan por debajo del pedúnculo del fruto y no sobre él.

Plagas

Las plagas pueden causar daños significativos en el cultivo de pimiento hidropónico:

  • Áfido verde del durazno (Myzus persicae): Es el áfido más común de los pimientos de invernadero. El control debe comenzar durante la propagación, con la introducción de avispas parásitas como: Aphidius matricariae para el áfido verde del durazno, Aphidius colemani para el áfido del melón y el áfido verde del durazno y Aphidium ervi para el áfido de la papa. Es importante identificar las especies exactas para que pueda ser introducido el agente biológico correcto.
  • Arañita roja (Tetranychus urticae): Una plaga común con síntomas de telarañas finas en el envés de las hojas y moteado en el haz. Se esconden en las grietas de los invernaderos, por esta razón se debe lavar la estructura de invernadero con lejía o con un desinfectante como Virkon. La introducción de depredadores como Phytoseiulus persimilis tan pronto como son detectadas controlará la población.
  • Trips: Hay dos especies que dañan los cultivos de invernadero, los trips de las flores del oeste (Frankliniella occidentalis) y los trips de la cebolla (Thrips tabaci). Los trips raspan la superficie de las plantas causando heridas de las cuales succionan el contenido celular, provocando líneas blancas en las hojas y frutos, y deformaciones en los frutos jóvenes. Los adultos se congregan en las flores. Los depredadores disponibles para el control de los trips son: Amblyseius degenerans, Amblyseius cucumeris, Hypoaspis miles y Hypoaspis aculufer y depredadores de las especies Orius.
Primeros signos de infestación por araña roja en hojas

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