Los calamares son un ingrediente versátil y exquisito, pero su cocción puede ser un desafío para lograr esa textura tierna tan deseada. La clave, como en todos los arroces, está en utilizar un buen sofrito y un caldo casero (en este caso fumet de pescado o marisco), que le aportarán todo el sabor y junto con los calamares harán que el arroz sea de auténtico... ¡escándalo!
Entender cómo conseguir esa textura perfecta es el primer paso para convertirte en un experto en la preparación de calamares. En Arroz SOS, nos comprometemos a proporcionar no solo los mejores productos de arroz, sino también consejos prácticos que garantizan los mejores resultados en la cocina. Hoy nos gustaría alimentar tus conocimientos culinarios dándote respuesta a una gran pregunta… ¿Cuánto tiempo necesitas para cocinar calamares y que queden perfectos?

La Importancia de la Textura en Calamares Cocinados
La textura de los calamares es fundamental para disfrutar de este marisco. Un calamar bien cocinado debe ser tierno y jugoso, sin llegar a ser gomoso o duro. La textura adecuada no solo mejora la experiencia gastronómica, sino que también permite que los sabores se integren mejor, ofreciendo un plato delicioso y equilibrado.
Factores que Afectan el Tiempo de Cocción de los Calamares
Hay varios factores que pueden influir en los tiempos de cocción de los calamares. Comprender estos factores te ayudará a cocinar calamares que siempre sean tiernos y sabrosos.
Tipo de Calamar
El tipo de calamar que uses puede influir significativamente en los tiempos de cocción. Los calamares más grandes, como el calamar gigante, requieren tiempos de cocción más largos para alcanzar la textura tierna deseada. Por otro lado, los calamares pequeños, como los chipirones, se cocinan mucho más rápido. Es esencial ajustar los tiempos de cocción según el tamaño y tipo de calamar para obtener los mejores resultados.
Frescura de los Calamares
La frescura de los calamares también juega un papel crucial en su textura final. Los calamares frescos tienden a ser más tiernos y sabrosos en comparación con los congelados. Además, los calamares frescos se cocinan de manera más uniforme, lo que ayuda a evitar que se vuelvan gomosos. Por ello, siempre que sea posible, opta por calamares frescos.

Métodos de Cocción de los Calamares
Existen varios métodos de cocción que puedes utilizar para cocinar calamares. Desde la cocción rápida hasta la cocción lenta, cada método tiene sus propios beneficios y puede influir en la textura final de los calamares.
Cocción Rápida
La cocción rápida es ideal para mantener los calamares tiernos. Este método implica cocinar los calamares a fuego alto durante un corto período, evitando que se endurezcan. Al aplicar calor intenso por un tiempo breve, se consigue una textura suave y agradable, perfecta para salteados y platos rápidos.
Calamares Fritos
Si lo que quieres es freír calamares, sin duda una de las formas más rápidas y deliciosas de cocinarlos, lo importante es asegurarte de que queden tiernos y crujientes. Te dejamos unos prácticos consejos para freír calamares:
- Utiliza aceite de oliva a una temperatura alta.
- Fríe los calamares en pequeñas cantidades para mantener la temperatura del aceite.
- No cocines en exceso los calamares; un par de minutos por cada lado es suficiente.
Cocción Lenta
Otra técnica a tener en cuenta para mantener los calamares tiernos y sabrosos es la cocción lenta. Este método implica cocinar los calamares a fuego bajo durante un período más largo, lo que permite que absorban mejor los sabores y se vuelvan increíblemente tiernos. Esta opción es ideal para los guisos y estofados, ya que permiten cocinar los calamares a fuego lento logrando una textura tierna.
Cocción Lenta con Líquidos
La cocción lenta con líquidos, como vino blanco o caldo, ayuda a ablandar los calamares y realzar su sabor. Este método es excelente para platos como calamares en su tinta o guisos mediterráneos, donde los calamares se cocinan lentamente, absorbiendo todos los sabores del líquido.
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Cómo Cocinar Calamares en la Paella
La paella con calamares es una expresión sublime de la gastronomía española. Similar a la paella, el arroz con pescado y calamares es un plato fácil y delicioso que transporta a la playa y a los días de verano. Con sus intensos sabores mediterráneos, es perfecto para disfrutar en una reunión con amigos o en familia.
Preparación Previa
- Recordar pedir que limpien los calamares al momento de comprarlos, para ahorrar pasos en la preparación. Si los compras frescos, quítales las vísceras del interior y las pieles, lávalos bien con agua fría y déjalos escurrir.
- Cortar los calamares en tiras de 1 cm de grosor o en aros y reservar.
- Picar la cebolla, el pimiento y el ajo muy finito. Para el sofrito, se puede utilizar una picadora manual para tenerlo todo picadito en unos segundos.

El Sofrito
La clave en la paella es utilizar un buen sofrito. Pon la paellera a fuego medio con aceite de oliva, suficiente para que el fondo quede cubierto, y cuando esté caliente, incorpora las verduras y un poco de sal. Deja que se cocine todo junto unos 15 o 20 minutos, hasta que empiecen a dorarse ligeramente. Remueve de vez en cuando.
Añade a la sartén el tomate y la carne de pimiento choricero, revuélvelo todo junto y deja que se cocine 3 minutos más. Recuerda que este sofrito sirve para 2 arroces, así que retira la mitad a un recipiente con tapadera, y cuando se enfríe ya puedes taparlo y congelarlo para otra ocasión (ahorrarás muchísimo tiempo al preparar tu siguiente arroz).
Incorporación de los Calamares
Añade los trozos de calamares a la paellera con el sofrito y revuélvelo todo durante 5 minutos. Es importante hacerlo a fuego medio-alto para evitar que los calamares suelten demasiada agua y se vuelvan gomosos. Una vez dorados, se reservan los calamares para incorporarlos más adelante en la receta, asegurando que cada bocado esté lleno de sabor y textura marina.

Cocción del Arroz
Pon el fumet o el agua a calentar en un cazo aparte, para que esté casi hirviendo en el momento de utilizarlo.
Incorpora el arroz y revuélvelo unos 2 minutos para que el arroz se empape de los sabores antes de añadir el caldo. Sube el fuego a temperatura alta, y vierte el caldo en la paellera junto con el azafrán o colorante alimentario y la hoja de laurel. Remueve ligeramente la paellera para que quede todo bien repartido.
Cuando empiece a hervir, baja el fuego el mínimo y deja que se cocine unos 18-20 minutos, aunque también puedes mirar las indicaciones del arroz que estés utilizando. Y recuerda, ya no se remueve, si acaso puedes mover un poco la paellera al principio cogiéndola de las asas, pero nada más.
Aquí va el truco que debes tener en cuenta: si al cabo de unos 18-20 minutos pruebas el arroz y ves que está prácticamente listo pero queda todavía mucho caldo, sube la temperatura del fuego para que se evapore el líquido rápidamente. Si por el contrario ya no queda líquido y el arroz sigue un poco crudo, no tienes más remedio que añadir agua (o más caldo si dispones de él), y siempre añadirlo caliente o casi hirviendo.
Reposar y Servir
Deja que repose 5 o 10 minutos, mejor cubierto con un paño de cocina o papel de aluminio y siempre en la propia paellera, para que mantenga el calor.
Sírvelo justo después del reposo, recién hecho y bien caliente. Puedes sacar la paellera a la mesa con un salvamanteles debajo, y directamente ir sirviéndoles el arroz a los comensales en sus platos. De acompañamiento, personalmente me gusta preparar un buen alioli casero para acompañar cualquier arroz, paella o fideuá que contenta pescado o marisco, y también suelo servir unas rebanadas de pan. Si te animas, puedes recurrir a la costumbre murciana de echarle por encima un chorrico de zumo de limón.