El edamame es un superalimento y uno de los ingredientes más apreciados de la cocina japonesa. Este alimento ha ganado una inmensa popularidad, especialmente en Estados Unidos y, más recientemente, en España, donde se ha convertido en un snack de moda, llegando a agotarse en muchos supermercados. Aunque lo asociamos a la gastronomía japonesa, también es un alimento común en muchas otras partes de Asia.
El término "edamame" (枝 eda, rama o tallo y 豆 mame, haba) designa más al plato preparado que al producto en sí, aunque se emplea indistintamente para ambos. Se trata de judías de soja verde que se recolectan antes de su maduración, algo similar a los guisantes o las habas.

El edamame es un aperitivo bajo en calorías, libre de gluten y colesterol, y una excelente fuente de hierro, calcio y proteínas, fibra y vitaminas del complejo B. Sus propiedades no solo lo hacen nutritivo, sino que también ofrecen beneficios para la salud:
- Cáncer de próstata y cáncer de mama: La genisteína, una isoflavona presente en la soja, contiene antioxidantes que impiden el crecimiento de las células cancerígenas.
- Depresión: El edamame inhibe los episodios depresivos al prevenir el exceso de homocisteína en el organismo.
- Diabetes: Las personas con diabetes tipo 2 a menudo experimentan trastornos renales, y el edamame puede ser beneficioso.
¿Qué es el Edamame y cómo se consigue?
El edamame es la soja tierna recolectada y comercializada aún en la vaina. En España, al no ser un producto local, el edamame se compra mayoritariamente congelado, pero la calidad del congelado es magnífica, conservando sus propiedades y frescura. Algunas de las grandes cadenas de supermercados e hipermercados, como Mercadona, Lidl o El Corte Inglés, cuentan con edamame congelado en sus lineales, en crudo o precocido y con la vaina completa. También se ofrecen envases listos para consumir o cocinar, dentro de la sección de comida preparada asiática o japonesa.

¿Cómo hervir edamame?
La forma más extendida y sencilla de preparar edamame es hervido en agua con sal. La preparación de esta receta es bastante sencilla y tiene una duración aproximada de 5 minutos.
- Pon una olla con abundante agua y un poco de sal a calentar a fuego alto.
- Cuando empiece a hervir, incorpora el edamame congelado cuando empiecen a aparecer las primeras burbujas.
- Tapa y deja que se cocine durante 3 a 5 minutos (si es fresco) o 5-7 minutos (si es congelado), a partir de cuando el agua comience a hervir de nuevo.
- Para saber si las vainas de edamame están bien cocidas, aplasta una entre los dedos. La vaina debe romperse y aplanarse con bastante facilidad. Si no es así, cocínalas un par de minutos más.
- Una vez cocidos, cuela el edamame y corta la cocción pasándolos por agua fría o con hielo para mantener su color verde vibrante.
- Escurre el edamame y sazónalo con sal, preferentemente en escamas, y con los condimentos que prefieras. Sin duda el condimento más habitual es la pimienta negra, pero también se suele usar Shichimi y chile en polvo.
💚 EDAMAME salteado, el snak saludable
Otras formas de cocinar edamame
Además de hervido, el edamame puede cocinarse de diversas maneras, lo que lo convierte en un ingrediente muy versátil:
Al vapor
Este es otro método que se usa con frecuencia para prepararlos.
- Llene una olla con unos centímetros de agua y llévela a ebullición.
- Coloque el edamame en una cesta de vapor o un colador y póngalo sobre la olla de agua hirviendo.
- Tapa la olla y cuece el edamame al vapor durante 5-7 minutos, o hasta que las judías estén tiernas. Desde que empieza a hervir pueden ser alrededor de 8 y 10 minutos o hasta que tengan una textura más suave.
Salteado o a la plancha
Para asar el edamame, precaliente una parrilla o una sartén a fuego medio-alto. Añadir aceite de oliva a una sartén mediana antiadherente y calentar a fuego medio-alto. Mezcle las vainas con un poco de aceite y los condimentos que prefiera. Saltear durante 5-7 minutos, o hasta que estén tiernos y ligeramente tostados. En este caso conviene cocer las vainas más al dente antes de pasarlas brevemente por la sartén, wok o plancha, siempre a fuego fuerte.
Horneado
Si queremos evitar el uso de aceite y el tiempo que tarda en hervir el agua, prepararlos con este método se convierte en una alternativa estupenda al agregar sabor y una textura más crujiente. Simplemente sazonamos con nuestras especias preferidas y cocinamos por unos 15 minutos.

Ideas para sacar provecho al edamame
Como no tiene un sabor muy fuerte, estos granos de soja no se roban el protagonismo de los otros alimentos o ingredientes. En cambio, son excelentes acompañantes para complementar los elementos principales. Estas cualidades convierten a los edamames en un alimento muy versátil que puede participar en todo tipo de platos.
Como aperitivo o snack
El edamame es una opción popular en Asia para servir en bares y restaurantes para abrir el apetito o mientras se espera por los platos principales. Aunque lo más común es sazonarlos con sal, en verdad tenemos a nuestra disposición un universo inmenso de condimentos y hierbas para jugar con los sabores.
En ensaladas
Los ingredientes más importantes en las ensaladas son las verduras. Pero la diferencia la marcan los otros complementos. Los frutos secos suelen añadirse para dar un toque crujiente, mientras que las semillas aportan un elemento decorativo y de textura. Entre estas alternativas, vale la pena tener en cuenta a los edamames, así le sacamos provecho a este ingrediente que no es muy común, pero que tiene todo el potencial para estar en los platos que cocinemos en casa. Por ejemplo, en el popular poké, la famosa ensalada hawaiana, el edamame cocido es un ingrediente clave. También se puede añadir a ensaladas con sabores tropicales como el mango y el aguacate.

Con carnes y pescados
Los edamames son un complemento estupendo que se pueden servir dentro de sus vainas o únicamente los granos. En este caso aportan una nueva textura y un color verde que contrasta muy bien en el plato. Es un buen ingrediente para completar salteados o cuencos de chirashi sushi o de poke bowl. Podemos sustituir los guisantes o habitas tiernas de nuestras recetas favoritas por edamame.
Con arroces y fideos orientales
En Occidente no es nada extraño que cocinemos arroces con maní o arvejas, pues somos conscientes de que es un cereal que va de maravilla con una buena variedad de ingredientes. Entre estas opciones tenemos que considerar a los edamames, en especial servir los granos sin las vainas. El blanco y el verde combinan muy bien, pero además está la posibilidad de jugar con los sabores. Por ejemplo, en un salteado con verduras al wok. Aquí tenemos dos opciones, cocinar los edamames en la sartén o hervirlos y añadirlos al momento de servir. En el último caso, van a entregar una sensación de frescura al plato.
Edamames con hummus
Esta es una opción más sofisticada de preparar hummus, el aperitivo saludable que no falta en la carta de ningún restaurante de moda. Un verdadero clásico para dipear con amigos y familiares. Cuando se sirve, lo más normal es añadir un poco de aceite de oliva y algunas semillas, ambos aportando sabor y textura. Un tercer elemento que, además, viene con un nuevo color son los edamames. Tritura el edamame hasta conseguir una textura homogénea, deja enfriar en la nevera, decora con semillas de sésamo tostado y acompáñalo de crudités de verduras.

Bebida vegetal de edamames
Hoy en día existen todo tipo de alternativas vegetales para sustituir o reducir el consumo de leche de origen animal. También está la de edamames, y es sencilla de hacer. Se sacan los granos de las vainas y se dejan remojando durante la noche. Al día siguiente se escurren y se licúan con agua, hasta lograr que se integren los edamames con el líquido. Tras pasar la mezcla por un colador, se pone a hervir para reducirla un poco y que quede más cremosa. Podemos añadir alguna esencia o miel para jugar con su sabor.