El proceso de digestión es fundamental para mantener la salud de los seres humanos, ya que permite que el organismo reciba los nutrientes esenciales de los alimentos ingeridos. Sin embargo, no todos los alimentos se digieren al mismo ritmo. El tiempo exacto que se requiere para que el alimento pase por todo el tracto digestivo depende de diversos factores como el sexo, la genética, la edad, enfermedades coexistentes o medicamentos.
De manera general, se ha observado que el tiempo aproximado en movilizar el alimento es de 24 a 72 horas. Inicialmente, el alimento pasa por el sistema digestivo y tarda aproximadamente 7 horas, hasta este punto ya ha recorrido el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
La Carne de Cerdo y su Tiempo de Digestión
Las carnes, especialmente las rojas como la de res y cerdo, son las que más tiempo demoran en digerirse, pudiendo tardar hasta por más de 2 días. Esto se debe a su composición, que las hace más difíciles de procesar para el organismo. Partes más grasas del cerdo, como unas sardinillas en conserva de aceite, pueden tardar entre 7 y 9 horas en descomponerse en sus nutrientes elementales (aminoácidos, ácidos grasos libres, vitaminas, minerales).

Factores que Influyen en la Digestión de la Carne
De acuerdo a un reconocido especialista, la carne de res es más difícil de digerir que otros alimentos debido a su composición. Aunque el texto se enfoca en la carne de res, muchos de estos principios aplican a la carne de cerdo, que también es considerada carne roja.
- Su contenido concentrado de proteínas es más alto que el de los herbívoros.
- Requiere más ácido clorhídrico en el estómago para su degradación.
Comparativa con Otros Alimentos y Cárnicos
Si se busca proteína animal que se digiera con mayor facilidad, el pescado es una excelente opción. Dependiendo de su contenido de grasa, puede dejar el estómago vacío en media hora. Cuanto mayor sea el contenido de grasa, más demorará. La carne de pavo y pollo son cárnicos que también requieren considerablemente menos tiempo de digestión.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los tiempos de digestión aproximados para diferentes tipos de alimentos:
| Tipo de Alimento | Tiempo de Digestión Aproximado |
|---|---|
| Pescado (bajo en grasa) | Media hora |
| Pescado (alto en grasa) | Más de media hora |
| Huevo pasado por agua | Menos de dos horas |
| Pescado cocido | Menos de dos horas |
| Arroz blanco | Menos de dos horas |
| Vegetales cocidos | Menos de dos horas |
| Frutas y verduras crudas | Menos de dos horas |
| Bocadillo de jamón | 3 a 5 horas |
| Papas fritas | 3 a 5 horas |
| Trozo de queso curado | 3 a 5 horas |
| Plato de lentejas | 3 a 5 horas |
| Partes grasas del cerdo / Sardinillas en conserva de aceite | 7 a 9 horas |
| Carnes rojas (res y cerdo) | Más de 2 días |

Alimentos que Tardan Más Tiempo en Digerir
Hay alimentos que son muy deliciosos e irresistibles, pero a la vez resultan pesados para nuestro estómago, pues demoran mucho en digerir y causan otros problemas como gases, dolor abdominal, pesadez, reflujo, ardor y/o malnutrición, entre otros. Tal y como lo señala la página de salud “holadoctor.com” y otros especialistas.
El Huevo Duro
La yema, que es la parte que concentra las grasas (componentes más indigestos), está coagulada en un huevo duro. Cuajada es más difícil de digerir, ya que requiere más trabajo enzimático y biliar que si no lo está. Una alternativa más liviana incluso es un huevo frito en aceite de oliva, siempre que se sirva bien escurrido.
Lácteos
Si el consumo de este tipo de alimentos provoca indigestión, diarrea, cólicos, náuseas o gases, es muy probable que se sea intolerante a la lactosa, según apunta la página de Runner’s Digest. Esto ocurre cuando el intestino delgado no produce suficiente lactasa para absorber un tipo de azúcar que se encuentra en los lácteos.
Conservas de Pescado Azul en Aceite
Alimentos como pescados o sardinas que son conservados en líquido graso, requieren de una digestión más exigente. Son de naturaleza grasa, además de ricos en histamina, y están conservados en un líquido graso, por lo que su digestión es más exigente. Conviene tenerlo presente sobre todo en estómagos delicados, en casos de gases o hinchazón abdominal, o entre quienes sufren migrañas o cefaleas. En estos casos, puede ser recomendable reducir la cantidad de la ración, o reservarla para las comidas matutinas, pero no para las cenas, ya que puede resultar más pesado.
Frituras
Las frituras y los alimentos fritos con aceites recalentados pueden ser fuente de grasas trans en la dieta. Algunos de estos alimentos son: papas fritas, hamburguesas, pollo frito, carne frita, entre otros. Sobre todo si se usan aceites recalentados, viejos, estropeados o de mala calidad. En estos casos se generan potentes sustancias irritantes de la mucosa gástrica, como la acroleína.
Los peligros de las comidas procesadas
Harinas o Bases de Repostería
Todos los productos elaborados con mezcla de harinas, mantequilla y leche, como croquetas, rellenos o bases de repostería y bollería. La mantequilla, al cocinarse, resulta muy indigesta, algo que ocurre en este tipo de recetas de uso y consumo demasiado frecuente en muchos hogares. Esta materia grasa no es idónea para cocinar, dado que por encima de 90 ºC, la mantequilla se quema y se forma acroleína, una sustancia que se asocia a la irritación de la mucosa gástrica.
Zumo de Naranja, en Ayunas
La naranja, y de manera especial si se toma en zumo por las mañanas, es de naturaleza colagoga: puede provocar un vaciamiento brusco de la vesícula biliar que se acompaña de molestias más o menos intensas, como náuseas o pesadez abdominal, e incluso dolor. Esta sintomatología manifiesta debilidad o lentitud en el trabajo digestivo de hígado y vesícula biliar.
Alcohol
Beber alcohol relaja el esfínter del esófago, haciéndolo susceptible a la gastritis o al reflujo. Además, puede inflamar el estómago, impedir que se absorban nutrientes, y bloquea ciertas enzimas. Las bebidas alcohólicas también tardan mucho tiempo en digerir y dañan nuestro estómago si son ingeridas en exceso.
Barras de Cereal
Uno de los componentes de este tipo de alimentos es el sorbitol (alcohol de azúcar), el cual provoca la acumulación de gases e inflamación en el intestino. Para evitar este problema, se recomienda buscar barras que contengan otro sustituto de azúcar o que tengan menos de 5 gramos de este compuesto, según informa la Biblioteca Nacional de Medicina.