La enfermedad cardiovascular (ECV) sigue siendo la principal causa de muerte en los países occidentales, aunque ha habido una disminución sustancial en su incidencia en las últimas 2 décadas. A pesar de la reducción en la incidencia, la prevalencia de ECV sigue creciendo debido al aumento de la población que envejece en estos países. Entre los factores modificables de las ECV se pueden nombrar la diabetes (DM) y la hipertensión arterial (HTA).
La diabetes mellitus es una patología en la que los niveles de glucosa (azúcar) en sangre son muy elevados, debido a la incapacidad del organismo para regularlos. En la diabetes tipo 1, el páncreas es incapaz de fabricar suficiente insulina (hormona que actúa como llave para la entrada de la glucosa dentro de las células) para controlar los niveles de glucosa en sangre. En la diabetes tipo 2, se desarrolla resistencia a la insulina, por lo que, aunque el organismo genera niveles normales de esta hormona, no es capaz de regular los niveles de glucosa en sangre. También puede darse diabetes gestacional, que aparece durante el embarazo y debe controlarse para que tanto la madre como el bebé estén en perfectas condiciones.
Se proyecta que la prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) siga aumentando en todo el mundo, del 8,3% en 2014 a un 10,1% esperado (~ 592 millones de adultos) en 2035. La DM2 se considera una enfermedad relacionada con la dieta y el estilo de vida.
Composición y Nutrientes de la Leche
La leche y sus derivados son un grupo de alimentos que contienen unas magníficas cualidades nutritivas. La leche es rica en agua (87%), en proteínas (3.2 gr.) y, sobre todo, en calcio, con 120 mg. por 100 ml. de leche. Este contenido en calcio es sumamente importante si lo comparamos con otros alimentos como la carne, que es de 10 ml. por 100 gr., o el pan, con 27 mg. Estos nutrientes son de fácil asimilación y muy importantes en la etapa del desarrollo. Se le ha denominado muchas veces como el alimento más completo. Esto parece algo exagerado pues es deficitaria en hierro y otros minerales, y en vitamina C, pero sí es cierto que aporta vitaminas A y D.
Una porción de 100 gramos de leche entera contiene un promedio de aproximadamente 61 calorías, 3,2 gramos de proteína, 3,3 gramos de grasa, 4,8 gramos de carbohidratos y 0 gramos de fibra. Además, la leche es una rica fuente de micronutrientes como calcio (120 mg), potasio (150 mg), fósforo (95 mg), magnesio (10 mg), vitamina A, vitamina D, vitamina B12 y riboflavina.
La leche es conocida por su contenido de proteínas de alta calidad, que incluye caseína y proteína de suero, las cuales son esenciales para el crecimiento y mantenimiento de los músculos.

La Leche y la Diabetes: ¿Amiga o Enemiga?
Si vives con diabetes, tal vez te has preguntado si la leche es “buena” o “mala” para tu salud. Existen opiniones divididas: algunos dicen que es saludable y rica en calcio, mientras que otros aseguran que eleva mucho los niveles de glucosa. La realidad es que la relación entre la leche y diabetes no es tan simple; todo depende del tipo de leche, su composición y la cantidad que consumes. Claro, no va a subir tus niveles de glucosa de la misma forma que un jugo o un refresco. No todas las leches se comportan igual en tu cuerpo.
La lactosa es el principal azúcar que encontramos en la leche. Su contenido es de aproximadamente 5 g/100 ml de leche. La leche es adecuada dentro de la alimentación variada y equilibrada de una persona con diabetes gracias a su aporte de proteínas y calcio. La leche tiene un índice glucémico de 31, clasificándola como un alimento de bajo índice glucémico. Esto significa que la leche también puede ser consumida por personas con diabetes, siempre que se haga con moderación y sin azúcares añadidos.
Los azúcares y otros carbohidratos presentes en la dieta de una persona diabética están siempre en el punto de mira. Para hacernos una idea, el índice glucémico de los alimentos se encuentra en unos valores entre 0 y 115. Alimentos con alto IG son por ejemplo la pasta de trigo blanco (70), o el arroz blanco (70); alimentos con IG medio podrían ser la batata (50), el boniato (50) o la avena (40); y alimentos con bajo IG serían el aguacate (10) o los espárragos (15).
Tipos de Leche y su Impacto en la Glucosa
La leche deslactosada no elimina el azúcar, sino que le agregan una enzima llamada lactasa para que, en la leche, ya esté separada el azúcar en glucosa y galactosa. Esta leche ya tiene los azúcares predigeridos. Por eso, al tomarla, la absorción de azúcar es más rápida y puede causar un pico de glucosa mayor que la leche entera tradicional.
La leche light tiene la misma cantidad de carbohidratos, pero menos grasa. Esto provoca que la glucosa se absorba más rápido, generando picos más pronunciados.
Si te gusta la leche pero buscas una opción más amigable para tu glucosa, las bebidas vegetales sin azúcar como las de almendra, coco o macadamia son alternativas con pocos carbohidratos.

Recomendaciones de Consumo para Personas con Diabetes
La leche no es ni “buena” ni “mala” para la diabetes: todo depende del tipo de leche, la cantidad y cómo la combines. En Diabesmart te ayudamos a encontrar las mejores opciones para tu salud y a controlar tu glucosa con un enfoque integral.
Las personas con diabetes también pueden consumir leche, pero es importante prestar atención a la cantidad y el tipo de leche elegida. Los expertos en salud recomiendan limitar la ingesta de leche a una taza de 240 ml al día. Es preferible optar por leches bajas en grasas o desnatadas para reducir la ingesta de grasas saturadas.
La leche puede ser una opción para personas con diabetes, siempre y cuando se consuma dentro de las cantidades diarias recomendadas y sin azúcares añadidos. La forma más segura de disfrutar la leche es elegir variantes bajas en grasa o sin grasa para reducir la ingesta de grasas saturadas.
Por ejemplo, para las personas con diabetes, puede ser adecuado elegir leche baja en grasa (preferir leche desnatada o semidesnatada para reducir la ingesta de calorías y grasas), leche de origen vegetal (optar por leche de almendras, soja o avena sin azúcar añadido), que pueden ser alternativas de bajo índice glucémico), batidos (combine leche con frutas de bajo índice glucémico, como bayas o verduras de hojas verdes, para crear batidos nutritivos) y postres (use leche como ingrediente en postres sin azúcar, como pudines o helados caseros, para agregar cremosidad sin afectar el azúcar en la sangre).
La leche, si bien no es un alimento esencial, puede ser una fuente importante de nutrientes en la dieta diaria de una persona con diabetes. Es fundamental, sin embargo, consumir leche con moderación, prefiriendo las variantes bajas en grasas para reducir la ingesta de grasas saturadas. La leche ofrece beneficios debido a sus compuestos bioactivos como calcio, proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales. Sin embargo, es importante controlar su respuesta individual a sus niveles de glucosa en sangre y consultar con un médico o dietista antes de realizar cambios significativos en su dieta.
Consideraciones Adicionales
Hay que tener especial cuidado con los alimentos etiquetados por la industria alimentaria como aptos para diabéticos, o los que se anuncian como bajos en azúcares o sin azúcares añadidos, ya que pueden poseer otros azúcares simples, cuya absorción es rápida como la glucosa, este sería el caso de la galactosa y fructosa, entre otros, cada vez más utilizados.
En la actualidad se ha comprobado que la mejor manera de controlar la alimentación para diabéticos empieza conociendo cuales son los alimentos que contienen mayor contenido de azúcares simples, pero culmina con un control del Índice Glucémico del alimento, este lo que nos mide en qué medida los alimentos que contienen carbohidratos elevan la glucosa en la sangre, partiendo como base de referencia de la glucosa o el pan blanco, y de que en diabetes debemos de conocer a todos los hidratos de carbono, tanto los complejos como los simples. Clasificándose así en índice glucémico (en adelante IG) bajo, medio y alto. Parece normal pensar que un alimento bajo en azúcares tiene un IG bajo pero puede no ser así.
Dentro del marco de una dieta equilibrada y sana, los dulces deben de ser relegados a ocasiones especiales en las cuales una persona diabética también podrá tomarlos teniendo consideraciones especiales según la persona. Por tanto, los dulces no pueden ser considerados totalmente prohibidos dentro de los alimentos para diabéticos. Recordar que el chocolate tiene un IG menor la avena y que no si haces en casa tu dulce podrás controlar el IG final del producto.
¿Cómo contar raciones de hidratos de carbono?. Leer etiquetas de alimentos para diabéticos.
La leche con canela puede ser una excelente opción para los pacientes con diabetes. La canela actúa contra los microbios, ayuda en el control de la glucemia, reduce los niveles de triglicéridos y colesterol, facilita la digestión y mejora la circulación.

Los quesos son productos alimenticios obtenidos a partir de la separación de los componentes sólidos de la leche. Este alimento es un elemento importante de la dieta en casi todas las culturas por su valor nutritivo y su fácil producción. Se debe tener cuidado con ellos en general por su gran aporte en calorías debido a su alto porcentaje graso, lo cual puede propiciar el aumento de peso. Como excepciones de quesos con menos calorías y más recomendables para personas con diabetes y población general, encontraríamos los quesos frescos que tienen un mayor aporte de agua y menor de grasa, pero debemos controlar su contenido en sal. El queso fresco tradicional, el requesón y la mozzarella fresca serían buenas opciones.
Además, el yogur es un alimento probiótico, es decir, contiene un cultivo de microorganismos vivos que influyen beneficiosamente en nuestro organismo. Esta técnica de fermentación es, además de la más extendida por el mundo, una de las más antiguas, aunque es en el siglo XX cuando llega a su máximo esplendor.
