Originales y adictivas, así califico yo a estas tejas crujientes de queso. Y es que comer una solo resulta misión imposible, porque el cuerpo te pide más y más.
La variedad es importante, pues de su potencia de sabor depende el resultado. Los más adecuados para preparar estas tejas son los curados y añejos, tipo manchego, mahón...
A pesar de que podéis elaborar en casa crujientes de queso de infinidad de variedades: crujiente de queso Idiazabal, crujiente de queso Roncal… en esta ocasión nos hemos decantado por uno de los quesos italianos de nuestra tienda gourmet online. Hacer crujiente de queso parmesano es mucho más sencillo de lo que pueda parecer.
Métodos de Preparación
Podemos hacer crujiente de parmesano o crujiente de queso en el horno, en el microondas o en una sartén. El sistema más rápido y limpio es en el microondas, pero también es muy rápido y fácil de controlar si se hace en la sartén, y conviene contar con una buena sartén antiadherente.
Preparación al Horno
Para prepararlas solo necesitamos un ingrediente y no se necesita ser un genio para adivinarlo. Preparar este aperitivo te llevará muy poco tiempo, pues se hace en el horno en ocho minutos. Solo hay que formar discos de queso rallado en papelitos de papel vegetal sobre una bandeja de horno. Rallamos el queso finamente. Colocamos trocitos de papel vegetal en una bandeja de horno y extendemos una cucharada de queso rallado sobre cada uno de ellos, dándoles forma de disco. Introducimos la bandeja en el horno, precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo, y cocemos entre seis y ocho minutos.
En el capítulo 12 del programa de televisión Panes y Quesos, el chef Olivier Hanocq nos enseña a preparar pan crujiente de queso parmesano. Para preparar el crujiente de queso en una sartén, coloca papel de horno en ella para evitar que el queso se adhiera. Agrega queso rallado, preferiblemente curado como el parmesano, esparciéndolo uniformemente. Cocina a fuego medio hasta que se derrita y adquiera un tono dorado.
Vamos ahora a hacer el crujiente en el horno, para ello en una bandeja de horno ponemos un trozo de papel de horno, añadimos el queso rallado, lo esparcimos bien y lo llevamos al horno que debe estar previamente precalentado y lo dejaremos unos 4 minutos a 180 grados centígrados. Lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe.
Rallamos el queso con un rallador fino. Este es un paso que podemos evitar si compramos el queso ya rallado. Repartimos la mezcla sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal o con una lámina de silicona, formando montoncitos separados entre sí. Aplastamos ligeramente cada montón con el dorso de una cuchara e introducimos la bandeja en el horno, precalentado a 180º C con calor arriba y abajo.
Mezcla el beicon crujiente con el queso parmesano rallado (150 g) y espolvorear encima de una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado, procurando hacer varias formas de piruleta. Colocar el extremo de una brocheta sobre cada piruleta de beicon y queso, añadir más queso parmesano rallado para que el queso se funda con el calor y el palito se quede pegado. Hornear a 160 °C hasta que esté bien dorado.

Preparación al Microondas
Ahora vamos a preparar uno en el microondas, para ello, en un plato ponemos un trozo de papel de horno, añadimos el queso rallado y lo repartimos bien procurando que quede una fina capa de queso. Después lo llevamos al microondas y lo tendremos un minuto y medio a máxima potencia.
Preparación en Sartén
Si quieres saber qué es un crujiente de parmesano o un crujiente de queso, te lo explicamos, y también te contamos cómo hacerlo fácilmente, aunque hay distintas técnicas para ello, la más sencilla, rápida y limpia es en la sartén. Para preparar el crujiente de queso en una sartén, coloca papel de horno en ella para evitar que el queso se adhiera. Agrega queso rallado, preferiblemente curado como el parmesano, esparciéndolo uniformemente. Cocina a fuego medio hasta que se derrita y adquiera un tono dorado.
El sistema más rápido y limpio es en el microondas, pero también es muy rápido y fácil de controlar si se hace en la sartén, y conviene contar con una buena sartén antiadherente. Entonces se pone el queso en la sartén haciendo una capa fina y homogénea, la temperatura del fuego conviene que sea media-baja, para un mejor control de la preparación, y no correr el riesgo de que el queso se tueste demasiado.
Una vez que el queso se ha fundido en la sartén, empezará a deshidratarse y a coger un poco de color, cada uno podrá decidir cuán tostado desea su crujiente de queso, pero mejor no excederse, aunque si se hace en sartén suele quedar más tostado que si se hace en el microondas.

Dando Forma a los Crujientes
Hay que ser rápidos al sacarlos del horno para que cojan la forma de teja, pero se puede simplificar el proceso dejando los discos planos. Retiramos los discos, con su papel correspondiente, y los colocamos sobre un rodillo o cualquier otro objeto cilíndrico. Presionamos suavemente con la mano para darles forma.
Como cuando acaba de salir del microondas el queso aún está caliente, es maleable y puedes hacer con él formas curvas muy originales que puedes servir tal cual o rellenar con otros ingredientes, como ensaladillas, risotto, pasta...
Tacos de Queso
Si quieres darles forma de barquita, coloca el crujiente sobre el rodillo de cocina y sujétalo con los dedos por los extremos para que se enfríe con esa forma curva. Cuando esté frío, ya no perderá la forma.
Tartaletas de Queso
También puedes hacer pequeñas tartaletas o cestas comestibles con esta técnica. Coloca el crujiente sobre la base de un vaso puesto boca abajo y aguanta los laterales hasta que el queso se enfríe. ¡Ya tienes una tartaleta original y llena de sabor!
Podemos hacer un crujiente de queso con la forma que deseemos, incluso haciendo una cestita o un cilindro que sirva como ‘cuenco’ o como soporte comestible para una elaboración culinaria. En su momento ya os enseñamos cómo hacer una cesta crujiente de queso en la sartén, podéis recordarlo pulsando aquí, y también podréis ver un vídeo. Pues el sistema es el mismo para hacer una teja o cualquier otra forma de queso crujiente.

Maridaje y Uso en la Cocina
Son livianas y repletas de sabor, estas tejas crujientes de queso casan a la perfección con una copa de vino tinto a su vera. Pero no es la única bebida que admiten. Pruébalas con vermú casero o con una cerveza bien fresca, verás qué cosa más buena.
Lo hemos visto miles de veces en muchos de los programas de cocina que se han puesto de moda recientemente: crujiente de queso. A pesar de tener un sabor exquisito, su uso principal consiste en convertir un emplatado tradicional en toda una obra de arte.
No dudes en preparar estos crujientes de parmesano para acompañar cualquier receta. El queso es uno de mis alimentos favoritos. Y aunque me gusta en todas sus versiones, hoy os traigo una especial: unos crujientes de parmesano en forma de piruletas saladas que triunfarán en cualquier evento.
La receta de crujientes de parmesano es tan sencilla como rápida, se puede hacer solo con queso o darle diferentes toques de sabor: con sésamo y semillas de amapola, al pimentón, con ajo y romero...
Platos que se Benefician de los Crujientes de Queso
Hay muchos platos que se beneficiarán de la presencia de unos crujientes de queso. Y, aunque se pueden hacer en el horno, preparadas al microondas tardarás mucho menos.
Crema de Verduras y Manzana con Crujiente de Queso
Una sencilla crema que preparas para el día a día puede convertirse en plato muy especial con la presentación adecuada. Es aquí donde los crujientes de queso juegan un papel fundamental.
Ajoblanco con Uvas y Crujiente de Queso
Este plato tradicional se prepara con ajo y almendras. Por lo general se acompaña de unas uvas, aunque si quieres mejorar su presentación y darle un toque más festivo, apuesta por unos crujientes de queso parmesano.
Crujientes de Parmesano con Carpaccio de Ternera y Vinagreta de Mostaza
Si quieres darle un toque crujiente a un plato de carpaccio de ternera y vinagreta de mostaza, puedes prepararlos con unos crujientes de queso. Eso sí, en este caso, tendrás que hacerlos con forma circular para poder meter en su interior el carpaccio de ternera con las hojas de rúcula.
Tortilla de Patatas y Cebolla en Crujiente de Parmesano
Para hacer los crujientes de queso de esta propuesta también hemos usado queso parmesano. En este caso, hay que prepararlos y meterlos en un cilindro con papel de horno para darle esa forma de timbal. Después se preparan las patatas fritas y se mezclan con el huevo y se cocinan un poco antes de rellenar los crujientes de parmesano. ¡Quedará delicioso!
Si estás buscando ideas para canapés, te encantarán estos crujientes de queso parmesano mezclado con virutas de jamón y horneados. Son mucho más sencillos de preparar de lo que pueda parecer a primera vista y con ellos conseguirás sorprender a tus invitados. Puedes convertir este aperitivo navideño en vegetariano renunciando a añadir jamón. De hecho tienen tanto sabor que no lo echarás de menos. No obstante, si eres “jamón adicto”, te proponemos que lo sirvas por separado y así todos contentos. Prueba a rellenar estos crujientes de tomates cherry, espárragos a la plancha, espinacas, pimientos salteados, etc. Hay infinidad de productos que les van de maravilla.
Estos crujientes de queso y jamón con tapenade son muy potentes de sabor, aptos para amantes de las emociones fuertes. No dejes pasar mucho tiempo desde el momento del horneado hasta el momento de servirlos porque se reblandecen con el paso de las horas. Asegúrate de usar un rallador bien fino para la tarea de rallar el queso. El jamón, que se puede sustituir por chorizo, salchichón, lomo, beicon u otras carnes.
Chips de Queso Parmesano Crujiente
El crujiente de queso nació para quedarse en la cocina y dar mucho juego en los emplatados.
