¿A quién no le gusta un buen croissant? Doradito por fuera y jugoso y blandito por dentro, con un laminado marcado y un tradicional sabor a mantequilla. Empezar la mañana con unos croissants caseros de chocolate no tiene precio; la verdad es que no tienen nada que envidiarle a los de panadería. Si os gusta acompañar vuestros desayunos de fin de semana con un dulcecito o sois de los de daros un capricho el domingo, esta receta es la solución a todo.

Opciones para preparar tus croissants
Existen dos caminos principales para elaborar esta receta, dependiendo del tiempo y la experiencia que tengas en la cocina:
- Versión exprés: Utilizando una lámina de masa de hojaldre refrigerada del supermercado. Es una alternativa muchísimo más rápida y sencilla, ideal para cuando tienes prisa o poca experiencia.
- Versión tradicional: Elaborando tu propia masa de hojaldre desde cero. Aunque requiere calma, paciencia y dedicación, el resultado es increíble y muy gratificante.

Ingredientes necesarios
Para preparar entre 8 y 12 unidades, dependiendo del tamaño que desees, necesitarás:
- 1 lámina de masa de hojaldre (comprada o casera).
- Crema de cacao (tipo Nutella) o una onza de chocolate por pieza.
- 1 huevo batido (para dar brillo).
- Opcional: almendras laminadas, azúcar glas o fideos de chocolate para decorar.
Paso a paso para el montaje perfecto
- Preparación de la masa: Extiende la masa de hojaldre sobre una superficie plana. Si es refrigerada, te recomendamos sacarla del frigorífico diez minutos antes de usarla para trabajarla mejor.
- Corte: Con un cuchillo bien afilado, corta la masa en triángulos. Puedes hacer un pequeño corte perpendicular en la base de cada triángulo para facilitar el enrollado.
- Relleno: Coloca una cucharadita de crema de cacao o una onza de chocolate en la parte más ancha de cada triángulo.
- Formado: Enrolla los triángulos desde la parte ancha hasta la punta. Dobla ligeramente los extremos hacia adentro para darles la forma de media luna característica.
El Clásico Pan Croissant de Mantequilla | Abelca
Horneado y consejos finales
Coloca los croissants sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado o papel de horno, dejando separación entre ellos para que no se toquen al crecer. Pincela la superficie con el huevo batido para obtener ese color dorado y brillante tan apetecible. Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180ºC-200ºC y hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados a tu gusto.
Tabla de tiempos y temperaturas
| Paso | Temperatura | Tiempo |
|---|---|---|
| Precalentado | 180ºC - 200ºC | - |
| Horneado | 180ºC - 200ºC | 10-25 min (según horno) |
Una vez listos, retira la bandeja del horno y coloca los croissants sobre una rejilla para que se enfríen y no acumulen humedad en la base. Si te han sobrado, recuerda que los croissants se congelan súper bien una vez cocinados; duran hasta 1 mes en un recipiente hermético y, al hornearlos unos minutos después, quedarán como recién hechos.