Cocer patatas parece una tarea sencilla, pero conseguir que queden en su punto, sin que se deshagan ni se queden duras, tiene su arte. La patata es uno de los pilares culinarios de muchas gastronomías y su versatilidad la convierte en un ingrediente esencial en nuestra cocina. Con los tiempos y técnicas adecuados se consiguen unas patatas tiernas y sabrosas.
Obviamente, el tiempo idóneo de cocción depende de muchos factores. No es lo mismo una patata grande que una pequeña, ni cocerla con piel o pelada. Tampoco se tarda igual al nivel del mar que en una zona de montaña, y no todas las variedades de patata requieren el mismo tiempo de cocción. Es diferente el tiempo de cocción en agua que en caldo, y no es igual cocer las patatas enteras o en trozos, ni si se cortan desgarrando para que suelten almidón que si se cortan en trozos regulares.

Selección de patatas
Un punto importante para cocer patatas será escoger una patata que al cocerse quede blanda y que al mismo tiempo no se deshaga. En nuestro país, hay más de 150 variedades de patatas. Las mejores para cocer son las de piel amarillenta y forma ovalada, de las variedades Monalisa, Kennebec, Spunta o Desirée, que en ocasiones se etiquetan como patatas para cocer.
Dentro de esas variedades, elige patatas nuevas si puedes, que son algo más pequeñas y que, por haberse recogido recientemente, tienen más contenido en agua. Esto facilita que no se deshagan, especialmente si las quieres servir como guarnición y no para hacer puré (en ese caso da lo mismo que se deshagan más o menos).
Cuando vamos a cocer patatas enteras, es preferible buscar patatas de tamaño y forma similar para que tarden el mismo tiempo en estar cocidas. Basta con seleccionar patatas de tamaño similar al comprarlas o al sacarlas de la bolsa. Así conseguimos que todas queden con un punto de cocción homogéneo y no tengamos unas que quedaron enteras por ser demasiado grandes y otras que se deshagan por ser demasiado pequeñas.
Preparación y limpieza
Antes de cocer las patatas, lávalas bien con agua fría para eliminar la suciedad y los residuos de la piel. Para esa labor, basta con lavarlas con agua fría y, en su caso, frotar con un cepillo como los de uñas. También puedes lavar las patatas en el lavavajillas o utilizar una solución de agua y vinagre blanco para eliminar los restos de tierra.
Aunque se suelen pelar a la hora de ponerlas a cocer, si lo que queremos es solo cocer las patatas para guarnición, para puré o para otras elaboraciones, es preferible cocerlas con la piel y después cortarlas según nuestras necesidades. Así mantienen más nutrientes, tienen más sabor y no quedan "aguadas".
Si las necesitas para una ensalada o un plato frío, pásalas por agua fría nada más sacarlas para detener la cocción y mantener la firmeza. Para evitar pelarlas, también puedes introducir las patatas cocidas en un bol con agua muy fría, e incluso algún cubito de hielo, y sacarlas a los 15 segundos. Esto te ayudará a pelar fácilmente las patatas.

Cocción en olla tradicional
Lo habitual es que cocerás las patatas en agua con un poco de sal. Pon una cacerola grande con agua suficiente para que puedan caber bien cubiertas las patatas y ponla a hervir con el fuego bien alto. Es importante que no eches la sal al principio porque el agua salada tarda más tiempo en hervir. Cuando el agua empiece a hervir, añade una cucharada de postre de sal y las patatas enteras, con su piel.
Cuando el agua recupere el hervor tras meter las patatas, baja un poco el fuego manteniendo los borbotones y deja las patatas dentro entre 15 y 30 minutos dependiendo del tamaño de las patatas. Si son pequeñas o muy pequeñas, bastarán 15 a 18 minutos. Si son medianas, necesitarás entre 20 y 25 minutos y si son grandes, puedes probar a los 25, 30 o incluso dejarlas 35 minutos.
Todos los tiempos que indicamos en nuestras recetas, salvo indicación expresa en sentido contrario, se dan para patatas enteras de tamaño mediano. Si van a cocerse en trozos, lógicamente habrá que usar la técnica de ensayo y error, comprobando con un tenedor o brocheta si ya están listas o necesitan un poco más de tiempo.
El truco de mi abuela es añadir un chorreón de vinagre al agua hirviendo junto con la sal y las patatas. Éste hace que se potencie el sabor de la patata, sin tomar gusto avinagrado y además deja las patatas menos quebradizas, haciéndolas idóneas para guarnición. Verás qué bien se pelan y se cortan tras cocerlas de esta manera.
Para comprobar si las patatas están cocidas, pincha con una brocheta o un cuchillo hasta el centro de la patata. Si al pincharla no ofrece resistencia, significa que ya tendremos las patatas cocidas. Si aún estuviesen algo duras, prolongaremos un poco más el tiempo de cocción. Cuando las patatas estén en su punto, es importante enfriarlas metiéndolas en agua fría para cortar la cocción.
| Tamaño de patata | Tiempo de cocción aproximado |
|---|---|
| Pequeña | 15-18 minutos |
| Mediana | 20-25 minutos |
| Grande | 25-35 minutos |
Otros métodos de cocción
Cocción en olla a presión (olla express)
La olla express es una gran aliada cuando queremos ahorrar tiempo en la cocina sin renunciar al sabor ni a la textura. Gracias a la presión del vapor, las patatas se cocinan de forma uniforme y rápida, conservando mejor sus nutrientes.
Escoge patatas de tamaño similar para que se cuezan por igual. Lávalas bien bajo el grifo, eliminando toda la tierra. Coloca las patatas dentro de la olla express. Añade agua hasta cubrirlas por la mitad y agrega la sal. Tapa la olla y comprueba que la válvula esté bien colocada.
Ponla al fuego fuerte hasta que empiece a salir vapor o escuches el silbido característico. Cuando veas aparecer las dos líneas rojas de presión, a partir de ese momento baja un poco el fuego para que se mantenga la presión (que ni suba ni baje) y cuenta entre 5 y 8 minutos dependiendo del tamaño de las patatas.
Apaga el fuego y deja que la presión salga de la olla por completo (las líneas no se verán y el pitorrillo estará totalmente bajado). Abre la olla con precaución y pincha una patata con un tenedor. Si entra con facilidad pero sin romperla, está lista.
Cocción en microondas
Cocer patatas en el microondas es una alternativa rápida y conveniente, ideal para pocos comensales. El microondas reduce los tiempos habituales de cocción a diez minutos.
Para lograrlo con éxito, lava y seca las patatas. Pínchalas con un tenedor o palillo en varios puntos para permitir que el vapor se escape. Puedes envolverlas en papel film o utilizar un estuche de silicona.
Colócalas en un plato apto para microondas y cocínalas a máxima potencia (700W u 800W) durante 5-7 minutos, volteándolas a mitad de cocción, hasta que estén tiernas. Si utilizas dos golpes de calor de 5 minutos, déjalas reposar un minuto entre uno y otro.
La prueba de la cuchara para comprobar si están bien cocidas las patatas en el microondas: si las patatas ceden si clavas un poco la punta de una cuchara (se hace así para no dañar el papel film por si hay que volver a cocer más minutos), significa que están listas. Si no, introduce otros 2-3 minutos y vuelve a intentarlo.
Cómo Cocer Patatas o Papas al Microondas 🥔 ¡RECETA CON PATATA!
Patatas al vapor
Las patatas al vapor tienen un gran sabor y son un excelente aperitivo o guarnición. En este método de cocción se acostumbra a utilizar la papa pelada y cortada en pequeños cubos del mismo tamaño.
Si no dispones de una vaporera eléctrica o de una sartén con accesorios para cocer al vapor, puedes usar una sartén normal y añadir un colador que contenga las patatas enteras, cubriendo con una tapa para que no se escape el vapor. Para ello, coloca en el fuego una olla con abundante agua y una pizca de sal. Cuando el agua hierva, coloca las patatas en la canasta vaporera y tapa la olla. Se dejan cocinar por 20 minutos y pasado este tiempo, con la técnica del cuchillo, se comprueba que están tiernas.
Almacenamiento y usos de patatas cocidas
La patata cocida puede durar en la nevera entre 3 y 4 días cuando se almacena adecuadamente. Es importante guardarlas en un recipiente hermético para mantener su frescura y evitar la contaminación cruzada con otros alimentos. Se recomienda consumirlas lo antes posible para disfrutar de su mejor calidad y sabor.
Las patatas cocidas se pueden congelar. Para ello, pela las patatas si lo deseas y córtalas en trozos si es necesario. Colócalas en una bandeja para congelar en una capa única. Esto evitará que se peguen entre sí y facilitará su descongelación. Así podrás disfrutar de unas excelentes patatas cocidas listas para usar en tus platos favoritos durante varios meses.
Utiliza las patatas cocidas para todo tipo de platos: ensaladas y ensaladillas (como la rusa o la campera), guarniciones, aperitivos. Son riquísimas y muy versátiles, están de auténtico… ¡escándalo!
