Las croquetas de plátano macho y queso son pequeños bocaditos de puré de plátano rellenos de queso, rebozados con huevo y miga de pan para pasar a freírlos y que queden crocantes y dorados. Estas croquetas son perfectas para disfrutarlas como pasabocas en una reunión con amigos o servir a modo de aperitivo.
El plátano macho, en ocasiones, puede ser más difícil de implementar en la dieta por su textura harinosa y al ser menos dulce que el común, por lo que incluirlo en la dieta de los más pequeños resulta más complicado. Sin embargo, esta receta ofrece una manera deliciosa de disfrutarlo.
Una Opción Ideal para la Cuaresma y Más Allá
En la temporada de Cuaresma, muchas familias optan por platillos sin carne, especialmente los viernes, siguiendo una tradición presente en varios países de habla hispana. El consumo de proteínas de origen animal suele reducirse durante la Cuaresma, lo que motiva a buscar recetas que aporten variedad y permitan cumplir con la costumbre de abstenerse de carne. Para muchos es difícil encontrar recetas ricas, fáciles y económicas, pero las croquetas de plátano macho con queso surgen como una alternativa económica y accesible para quienes desean renovar el menú familiar sin complicaciones y que querrás repetir durante todo el año.
La sencillez y versatilidad de esta receta convierten a las tortitas de plátano macho con queso en una excelente opción para quienes desean seguir la tradición de la Cuaresma mientras disfrutan de un platillo casero lleno de sabor.

Ingredientes Básicos para tus Croquetas
Para preparar este platillo típico, se necesitan ingredientes básicos, que puedes encontrar en el supermercado, en la tienda o en el mercado de tu colonia:
- Tres plátanos macho maduros
- 150 gramos de queso fresco o panela en cubos
- Un huevo
- Dos cucharadas de harina de trigo o avena
- Aceite vegetal
- Una pizca de sal
Con estos componentes, la receta resulta accesible y permite diferentes acompañamientos según el gusto de cada hogar. Con pocos ingredientes puede hacer esta receta alta en proteína y con buen sabor.

Pasos Detallados para la Preparación
- Cocinar el plátano: El paso inicial consiste en pelar y cortar los plátanos en trozos de tamaño similar. En una olla con abundante agua cocina el plátano con cáscara y cortado en trozos. Cuando el agua esté hirviendo, agregamos los plátanos cortados en trozos y dejamos cocinar a fuego medio por cinco minutos, o de 10 a 15 minutos, hasta que estén completamente suaves.
- Preparar el puré: Tras escurrir los plátanos cocidos, a continuación, en un procesador agrega el plátano macho y licua muy bien hasta obtener un puré.
- Formar la masa: En ese punto, se agrega el huevo, la harina elegida y la sal, mezclando con cuidado hasta lograr una masa uniforme. Nos cubrimos las manos con un poco de harina para que la masa no se nos quede pegada.
- Rellenar y moldear: La mezcla se divide en porciones, y a cada una se le coloca un cubo de queso en el centro. Tomamos una bolita mediana del puré del plátano, la extendemos sobre la mano y agregamos en el centro el queso. Se moldean para darles forma de pequeñas tortitas.
- Rebozar (opcional): Rompemos el huevo y lo batimos. En dos cuencos ponemos el batido de huevo y en el otro el pan rallado. Pasamos las croquetas por el batido de huevo y luego por el pan rallado.
- Freír o hornear: En una sartén, se vierte suficiente aceite vegetal y, una vez caliente, se fríen las tortitas a fuego medio. Es importante dorarlas por ambos lados antes de retirarlas y colocarlas sobre papel absorbente, lo que ayuda a quitar el exceso de grasa y obtener una textura crujiente. Finalmente, fríe las croquetas de plátano y queso en aceite a temperatura media hasta que estén doradas, pásalas por papel absorbente para retirar el exceso de aceite y sírvelas.
¡Y ya está!

Receta para preparar croquetas de plátano. Receta de croquetas / Croquetas de plátano
Opciones de Cocción y Acompañamiento
Se pueden hornear las croquetas en una charola antiadherente a 180°C por 5 minutos o hasta que doren ligeramente. La temperatura y los tiempos dependerán de la potencia de tu horno, pero prueba cocinando a 180ºC hasta que las veas doradas. Pueden servirse solas, con crema o acompañadas de ensalada fresca, ofreciendo así múltiples posibilidades para personalizar el platillo.