¿Eres un amante del brócoli y buscas recetas originales, fáciles y saludables? ¡Entonces estas croquetas de brócoli te encantarán! Se trata de una versión vegana, más ligera y muy sencilla. Además, las cocinaremos en el horno para que el resultado sea lo más saludable posible. De todas formas, si lo prefieres puedes cocinarlas fritas, ¡a tu gusto! Sigue leyendo para descubrir cómo hacer croquetas de brócoli al horno, una opción saludable y exquisita al mismo tiempo. Te sorprenderá su textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, combinada con el suave sabor del brócoli.
Las verduras crucíferas contienen una serie de antioxidantes, que pueden ayudar a prevenir el tipo de daño celular que conduce al cáncer. El calcio y el colágeno trabajan juntos para hacer a los huesos fuertes. El cuerpo también necesita vitamina C para producir colágeno. La vitamina C ayuda al cuerpo a producir colágeno, que es el principal sistema de apoyo para las células y órganos del cuerpo, incluyendo la piel. Cuando el sistema inmunológico está siendo atacado, puede producirse una inflamación. El brócoli puede tener efectos antiinflamatorios, según un estudio realizado en 2014. Las investigaciones realizadas a partir de 2017 sugieren que comer brócoli puede ayudar a las personas con diabetes de tipo 2 a controlar sus niveles de azúcar en la sangre.
Las calorías en las croquetas de brócoli pueden variar según los ingredientes y el tamaño de las croquetas. En promedio, una croqueta de brócoli de tamaño mediano (25-30 gramos) puede contener alrededor de 40 a 60 calorías. Es importante tener en cuenta que estos valores son solo estimaciones y pueden variar según los ingredientes y las cantidades específicas utilizadas en la preparación.
Ingredientes
Aquí tienes los ingredientes para esta receta sana de croquetas de brócoli:
- 200 g. de brócoli
- 1 cebolla
- 20 ml. de aceite de oliva virgen extra para sofreír la cebolla y el brócoli
- Sal y agua (para la cocción del brócoli)
Para la bechamel:
- 300 ml de leche entera (o leche de almendras para una versión vegana)
- 50 g. de harina de trigo (o de maicena si tenéis celiacos en casa)
- 40 ml. de aceite de oliva virgen extra o 50 g. de mantequilla
- Una pizca de nuez moscada
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
El rebozado de las croquetas lo haremos muy ligero, solo con pan rallado, como las coceremos al horno en lugar de freírlas no supone ningún problema. De esta forma, serán unas auténticas croquetas veganas.

Preparación de las verduras
Comenzamos limpiando el brócoli, es decir, separando los floretes del tronco (que reservamos para otra elaboración) y cortando estos en trozos de similar tamaño. Un consejo bueno, es guardar el brócoli sin lavar en una bolsa de plástico abierta en el frigorífico. En una olla con abundante agua, hierve el brócoli previamente lavado y troceado, habiendo desechado el tallo. Si lo vamos a cocer, ponemos agua en una cazuela con un poco de sal y cocemos a fuego fuerte, lo dejamos desde que este el agua hirviendo durante 4 minutos. Si fuese al vapor, ponemos en una cazuela unos 2 dedos de agua en el fondo y un toque de sal a fuego alto. En cuanto empiece a hervir colocamos el brócoli en la vaporera o un colador grande encima de la cazuela, tapamos y dejamos que se cocine durante 5-6 minutos. Si fuese al micro (la forma más fácil), ponemos los ramilletes de brócoli en una bol o estuche de vapor (que valga para el microondas), cerramos y metemos al micro a 900 W durante 2 minutos. Una vez el brócoli preparado. Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, añadimos la cebolla finamente picada (lo máximo posible) y cuando comience a dorarse, echamos el brócoli troceado en dados pequeños. Salteamos hasta incorporar los ingredientes perfectamente.
En una olla con agua salada hirviendo, cocina los ramilletes de la verdura durante 5 minutos. Después, debemos desmenuzar el brócoli en trozos pequeños triturándolos.

Preparación de la Bechamel
Prepara la bechamel vegana. Para ello, en una sartén calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y añade la harina de maíz. Remueve bien y, a continuación, vierte la leche de almendras. Ve removiendo mientras cueces la salsa a fuego medio para que espese. Preparamos la bechamel, en la misma sartén donde hemos hecho el brócoli (ahora vacía) ponemos el aceite o la mantequilla y agregamos la harina. Vertemos la leche caliente, una pizca generosa de nuez moscada y removemos hasta que espese. Siempre a fuego medio y sin dejar de remover, para evitar que se pegue al fondo de la sartén. Agregamos sal y la pimienta negra.

Elaboración de la Masa de las Croquetas
Cuando la bechamel esté lista, añade a la sartén el brócoli previamente hervido y escurrido. Con la ayuda de un tenedor, cháfalo y mezcla para elaborar una crema homogénea. El relleno está elaborado con una cantidad elevada de brócoli y muy poca bechamel, que solo aparece como elemento aglutinador sin ser protagonista. Es hora de añadir el sofrito de brócoli y el queso en dados. Cuando la tengas, apaga el fuego y extiende la masa de las croquetas de brócoli sobre un plato.
Engrasamos una fuente con mantequilla y espolvoreamos la base con harina. Echamos la masa de las croquetas, la extendemos y tapamos con un film transparente. Otro truco es untar con mantequilla la superficie, es decir untar con mantequilla a temperatura ambiente. Así hará de película protectora de nuestra masa de croquetas y de este modo nos se os resecará o oxidará la superficie mientras reposa en frío.
Dar Forma y Empanado de las Croquetas
Forma las croquetas con las manos y rebózalas con un poco de pan rallado. Para el empanado de las croquetas, podéis darle forma de manera tradicional. Con la ayuda de dos cucharas o también hacerlas esféricas, ayudándoos de las manos. Batimos los huevos, y pasamos las croquetas por él. De aquí directamente al pan rallado y reservamos en un plato o fuente. El empanado no lleva harina, solo huevo y pan rallado, lo que lo hace más ligero.

Cocción de las Croquetas
Vamos cocinando las croquetas a fuego alto. Freímos las croquetas en aceite de oliva bien caliente, en tandas de cuatro o cinco cada vez, hasta que estén doradas por todos lados. Retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servimos directamente, recién hechas. Podemos acompañarlas de una buena ensalada de tomate y tendremos un plato combinado principal, o ponerlas al centro de la mesa como picoteo. Las pongas como las pongas, ¡no quedará ni una!
Recuerda que si las vas a cocinar fritas, tendrás que pasarlas primero por huevo batido.
Croquetas de brócoli al horno.
Variaciones y Consejos
¿Unas croquetas de jamón, croquetas de atún o croquetas de pollo? ¿Se os hace la boca agua? En el blog tenemos una gran variedad de croquetas en nuestras recetas de aperitivos, perfectas como un primero o incluso como una cena de rechupete. Para unas croquetas de calidad sólo necesitáis buenos ingredientes, aquellos que os apetezcan combinar, una buena salsa bechamel y un poco de ganas y podremos hacer la croqueta perfecta, la que más guste en casa, por sabor y textura. En nuestro caso hemos empleado un brócoli grande que habíamos cocinado hace unos días y que me pareció perfecto para combinar con un queso potente que teníamos en la nevera, la combinación de sabores ha sido todo un éxito. Una forma muy sutil de que mi peque (y los vuestros) coman brócoli en su dieta y que no dejen ni una miga en el plato. ¡Veréis que a los niños les encanta!
Como ves, te hemos enseñado a preparar unas croquetas veganas, pero también te hemos dado otras opciones por si prefieres modificar un poco la receta.
Nada tienen que ver estas croquetas de brócoli con cualquier variedad a tradicional a la que estemos acostumbrados. El rebozado es muy suave, lo que les aporta una ligera capa crujiente que contrasta con la cremosidad de su interior.
