Ana Oncina, nacida en Elda en 1989, irrumpió en el mundo del cómic en 2014 con su serie "Croqueta y Empanadilla". Esta obra conquistó a miles de lectores, obteniendo el premio del público en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona en 2015 y una nominación al Premio a la mejor obra española en Ficomic. Su talento la llevó a ser incluida en la lista Forbes de los creadores menores de 30 años más influyentes de Europa en 2017.
En los últimos años, Ana Oncina ha continuado su prolífica carrera publicando "Los f*cking 30" (Zenith, 2019), las historias "Neko Grl" y "Mangaka" en Planeta Manga (2019, 2020), y colaborando en la antología "Voces que cuentan" (Planeta Cómic, 2021). En 2024, recibió el segundo premio del International Manga Award de Japón por su obra "Just Friends", publicada en 2021 por Planeta Manga.
La trayectoria de Oncina también se ha visto reconocida internacionalmente. En 2024, publicó un nuevo tomo de las aventuras de Croqueta y Empanadilla, esta vez ambientado en un viaje a Japón.
El origen de una pareja inolvidable
La pregunta fundamental que plantea la obra es: ¿Es posible el amor entre una croqueta y una empanadilla? ¿Habrá que freírlos juntos para que surja la chispa? "Croqueta y Empanadilla" (La Cúpula) marca el debut en el cómic de la joven Ana Oncina. Según sus propias palabras, "Es un cómic sobre situaciones típicas de pareja, representado por una croqueta y una empanadilla. Me he basado principalmente en mis propias experiencias con mi novio, en situaciones que consideraba que eran comunes en muchas parejas o en cosas graciosas que nos han ido pasando".

Estos dos simpáticos personajes "nacieron como algo anecdótico", según relata Ana. "Hace un año, en marzo de 2013 hicimos un viaje a Berlín y como buenos estudiantes de Bellas artes visitamos muchos museos. En uno de ellos yo estaba bastante cansada ya de tanta obra de arte y me quedé sentada en un banco descansando y mirando a algún punto pensativa, mi novio, que estaba bastante más entusiasmado que yo, vino y me dijo que era una empanada a lo que yo le contesté: si yo soy una empanada tú eres una croqueta". Esta anécdota les hizo tanta gracia que, a la vuelta del viaje, Ana comenzó a dibujar viñetas con algunas situaciones, "y poco a poco le fui cogiendo el gustillo".
Personalidades contrastantes y autobiografía
En cuanto a sus personalidades, ambos personajes son muy distintos entre sí: "Empanadilla es caprichosa, infantil y está bastante mimada por Croqueta. Croqueta habla por los codos, es más sensato aunque muy desastre y despistado". Dos personajes que tienen mucho de autobiográfico: "Prácticamente casi todo, las historias son reales excepto las de Rodolfo (perro) y Bufa (gata). Nos encantaría tenerlos en un futuro ya que a mi novio le encantan los 'Carlinos' y a mí los gatos con cara chafada".
Alimentos conviviendo con humanos
Lo curioso es que, salvo un Yogur, los demás personajes de este mundo son personas. "Cuando empecé a hacer las viñetas y se las enseñaba a mi familia y a mis amigos, todo el mundo me decía 'yo quiero ser un tomate, yo una fresa, yo un ajo, yo...'". Como en algunas situaciones Ana ha utilizado a sus conocidos como modelos para los personajes extras, y se rompía la cabeza pensando qué alimento podría ser cada uno, "acabé optando por hacerlos personas y no marearme más".

Estética y técnica
Otra curiosidad es que los dos personajes principales no están coloreados: "Empecé haciendo a Croqueta y Empanadilla en blanco y negro con tinta china. Las portadas las hacía con acuarela, pero no me acababan de convencer. Con el apoyo de La Cúpula en el proyecto, la estética fue tomando forma, optamos por el bicolor y tras muchas pruebas nos quedamos con el naranja. Con el estilo tan sencillo que yo tengo no veía el proyecto con grandes matices de color, así que opté por colores planos y que los protagonistas fuesen blancos para que destacasen más".
El sistema de trabajo de Ana Oncina consiste en: "Los bocetos los hago a tinta en papel, después los paso al ordenador y los coloreo mediante photoshop".
Influencia de la animación
Lo que está claro es que los personajes están influidos por su experiencia en animación: "La animación me ha influido bastante -confiesa-, al principio hacía dibujos más complejos y con más detalles, pero a la hora de animar he tenido que ir simplificándolos".

Un libro tierno y divertido
El libro de historietas, encuadernado en rústica en formato novela gráfica, consta de 120 páginas interiores en bitono más cubiertas y contiene una historieta autoconclusiva. Es un volumen único. Se describe como "EL LIBRO QUE ROMEO LE HABRÍA REGALADO A JULIETA".
"Cuando uno es una croqueta, está inexorablemente predestinado a enamorarse con locura de una empanadilla. Y como cualquier pareja de bien, deciden irse a vivir juntos, ¡aunque nadie ha dicho que la convivencia fuera fácil! Croqueta y Empanadilla es tierno, divertido, y transmite un increíble buen rollo."
En el primer cómic de la autora, Ana Oncina, narra sus propias vivencias de pareja reconvertidas al papel. Croqueta conoce a empanadilla, se llevan bien, se enamoran y deciden compartir piso. La historia no es lineal sino que se organiza en torno a gags, pequeñas historias de mayor o menor extensión, resultones y sencillos. Se tratan temas de la convivencia como las tareas domésticas, las fiestas, los paseos y viajes juntos o las mascotas. Destacan las «historias para no dormir», las más abundantes, en torno al momento de irse a la cama o durante la noche. Todo envuelto en un humor blanco que muestra la realidad de los protagonistas tal y como es, tal y como nos ocurre a tantos de nosotros en nuestro día a día.
A nivel de ilustración, está claramente influenciado por la estética kawaii. Las líneas son fluidas, sencillas y la técnica es buena en general. Los personajes son redondos y esponjosos, bien diseñados. La gama de colores empleada es reducida pero muy cálida, agradable a la vista. En esencia es un libro para pasarlo bien y divertirse viéndose reflejado en las situaciones que describe, algo que siempre tiene bastante aceptación.
Entrevista a Ana Oncina, del shojo al boom de Croqueta y Empanadilla
En resumen: lectura sencilla, fácil, para ser feliz. Nos hará pasar un rato agradable y grabará en nuestra memoria la imborrable imagen de la croqueta con gorrito y la empanadilla con bufanda.
El cómic "Croqueta y Empanadilla" se ha convertido en un éxito de ventas instantáneo gracias a sus carismáticos protagonistas y la sensibilidad de su autora, y fue galardonado en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona con el Premio Popular a la Mejor Obra publicada en 2014. Todo nació con un comentario de su novio: "estás empanada" y, lo que a simple vista puede parecer una anécdota, a la joven ilustradora Ana Oncina le sirvió como acicate para escribir su primera novela gráfica, "Croqueta y Empanadilla", editada por La Cúpula.

Con estos dos personajes "comestibles", Oncina ha creado una serie de historias en viñetas en las que relata "todas sus experiencias" con su pareja, incluido el desorden en el piso que comparten. Como ha confesado la alicantina, "Croqueta y Empanadilla" es casi un sueño ya que, animada por su novio, empezó a dibujar y guionizar las aventuras de sus "alter ego" en marzo de 2013 y en junio se "animó" a enviarlo a la editorial.
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