La criptosporidiosis es una enfermedad parasitaria gastrointestinal de gran importancia que ocasiona síndrome de malabsorción y diarrea, manifestándose principalmente en los animales más jóvenes. Está causada por especies del género protozoario Cryptosporidium, siendo Cryptosporidium parvum la especie más relevante en el ganado bovino por su carácter zoonótico y su impacto económico.
¿Qué causa la criptosporidiosis?
La enfermedad afecta principalmente al intestino delgado distal y, a veces, a las vías respiratorias. El parásito se multiplica en las células intestinales, formando ooquistes resistentes que persisten en el entorno y solo requieren un solo portador para reproducirse. Dado que es una zoonosis, puede transmitirse de animales a humanos.

Patogenia y síntomas clínicos
Los terneros se infectan principalmente por vía fecal-oral, ingiriendo ooquistes esporulados presentes en agua contaminada, alimentos o el entorno. Los esporozoítos se liberan en el intestino delgado y se adhieren a las células epiteliales, dañando la superficie celular y provocando una mayor permeabilidad intestinal e interrupción del transporte de nutrientes.
Los síntomas que presentan los terneros infectados incluyen:
- Diarrea acuosa, de color amarilla o verdosa.
- Deshidratación progresiva y pérdida de peso.
- Apatía, falta de apetito y debilidad general.
- En casos graves, presencia de moco o sangre en las heces.
- Fiebre leve y, ocasionalmente, problemas respiratorios.
MORTALIDAD DE HASTA EL 20 POR CIENTO DE LOS TERNEROS POR CUADROS DE DIARREA NEONATAL
Impacto en la producción ganadera
La diarrea neonatal es una de las principales causas de pérdidas económicas directamente relacionadas con la mortalidad y la morbilidad. En terneros menores de un mes, la infección por Cryptosporidium produce elevadas tasas de mortalidad, y la morbilidad puede llegar a alcanzar el 100 %. A largo plazo, puede afectar al desarrollo de las novillas, provocando retrasos en su crecimiento y desarrollo reproductivo.
Protocolos de prevención y manejo higiénico
Como no existen medicamentos autorizados para tratar de forma directa la infección en animales de abasto, la prevención es fundamental. Una buena higiene comienza en el momento de nacer:
- Gestión del calostro: Una cantidad suficiente de calostro de alta calidad asegura que el ternero sea más resistente, garantizando un alto nivel de inmunidad.
- Higiene ambiental: Las naves de cría deben desalojarse y limpiarse con regularidad. La paridera debe estar limpia y disponer de paja seca.
- Protocolos de desinfección: Utilizar desinfectantes específicos para combatir los ooquistes. Es importante recordar que estos son resistentes a muchos productos convencionales.
- Alojamiento individual: Alojar a los terneros de forma individual durante las primeras semanas reduce el riesgo de transmisión directa por contacto entre animales.
- Sistema de colores: Utilizar ropa y herramientas diferentes (identificadas por colores) para cada cuadra o zona, evitando la propagación cruzada de patógenos.

Tratamiento complementario
El tratamiento es sintomático y se centra en combatir los efectos de la diarrea:
- Rehidratación: Reposición de líquidos y electrolitos (vía oral o parenteral) para estabilizar el equilibrio hídrico del animal.
- Apoyo nutricional: Mantener una ingesta adecuada de leche para compensar la deficiencia energética y minimizar la emaciación.
- Fitobióticos: Uso de suplementos alimenticios (como combinaciones de té verde, canela y granada) que pueden suprimir la excreción de ooquistes y mejorar la salud intestinal.
tags: #criptosporidium #albeitar #terneros