Las galettes de sarrasin son una especialidad de Bretaña y Normandía, muy conocida y extendida en toda Francia. Son un clásico de la gastronomía francesa. Lo que hace que estas crêpes sean especiales es el sabor a nuez y tierra de la harina de trigo sarraceno, que les brinda un sabor único y delicioso. La Complète (huevo, jamón, queso) es la reina de las galettes.

Historia y tradición
Las crêpes de trigo sarraceno francesas tienen una historia larga y fascinante. Según la leyenda, la primera galette de sarrasin se hizo en la ciudad de Quimper, en Bretaña. Cuenta la historia que un grupo de soldados marchaba por la ciudad cuando se quedaron sin suministros. Cocinó la mezcla en una plancha caliente y se la sirvió a los soldados, quienes quedaron encantados con el resultado. Con el paso de los años, la galette de sarrasin evolucionó para incluir una variedad de rellenos, como queso, jamón y huevos.
🌱 Creps dulces de Trigo Sarraceno y remolacha | Receta Sin Gluten
Preparación de la masa y cocción
Para obtener un resultado aún más apetitoso, fundir mantequilla sobre la crepe antes de rellenarla, así como entre la crepe y el billig. En un bol, poner la harina de trigo negro, la harina de trigo harinero, la sal, el huevo entero, el aceite y el agua. Remover hasta obtener una bola compacta. La textura de la masa debe encontrar el punto entre lo que sería una masa de bizcocho y un líquido. Todas las masas que llevan harina necesitan un reposo.
Pasos para el relleno perfecto
- Calentaremos las sartenes y untaremos con mantequilla.
- Cuando estén calientes pondremos un cazo de masa sobre la sartén y moveremos rápido para que la masa se extienda por toda la superficie.
- Cocinar las crepes de trigo negro en una crepera precalentada a 210-230 °C.
- Dar la vuelta a la crepe cuando los bordes comiencen a despegarse.
- Poner en primer lugar el queso rallado y dejar fundir unos instantes.
- Añadir el huevo y extender la clara con espátula o con un pincel.
- Añadir la loncha de jamón cortada en trozos.
- Cuando la clara del huevo esté hecha, doblar la crepe.

Consejos para el éxito
Para satisfacer a los comilones, no hay nada mejor que una galette salada. Es una decisión muy pensada, pero que ya era necesaria. Hay que tener una actitud de querer aprender y de querer intentarlo. La masa, receta de mi cuñada, que es de Normandía, junto con el jamón dulce (rico) y los huevos, hacen que sea la cena perfecta. La preparación requiere un poco de paciencia para dorar cada crepe y cierta habilidad para hacer el envoltorio.