La crema de guisantes y patatas es un plato sencillo, sabroso y reconfortante que se puede disfrutar durante todo el año. Es una manera deliciosa de incorporar verduras a tu dieta y es ideal tanto para los más pequeños como para los adultos. Su intenso color verde y su textura suave la convierten en una opción muy atractiva y nutritiva.

¿Por qué los guisantes son perfectos para esta crema?
Los guisantes son muy apreciados por su dulce sabor, especialmente los extrafinos, que tienen una piel más suave y son más fáciles de digerir. Para tener guisantes frescos con un agradable sabor dulce, lo ideal es esperar hasta junio y julio, cuando están de temporada. Sin embargo, los guisantes congelados son una excelente alternativa y muy práctica para esta receta.
Ingredientes para una Crema de Guisantes y Patatas Perfecta
Esta receta se incluye en las páginas del libro 'Nuestros táper' de Inés Ortega y Marta Rivas, quienes nos ofrecen numerosas ideas prácticas de 'Batch cooking'.
A continuación, se detalla la lista de ingredientes:
- 750 mililitros de caldo de gallina
- 500 gramos de guisantes congelados
- 2 puerros (solo la parte blanca)
- 2 patatas medianas
- 1 vaso de leche (vaso de los de vino)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen
- Sal (a gusto, recordando no añadir a purés para bebés)
Preparación Paso a Paso
- Lavamos los puerros, los secamos y los cortamos menudos.
- En una cacerola, ponemos el aceite a calentar y rehogamos en él los puerros.
- Cuando los puerros empiecen a dorarse, añadimos las patatas (ya peladas y cortadas en cuadraditos o en lonchas finas), los guisantes y el caldo.
- Dejamos que todo cueza despacio durante 30 minutos. Luego, lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco.
- Lo pasamos entonces por la batidora, agregamos la leche y volvemos a batir hasta que quede cremoso.

Consejos para una Crema Impecable
Para que tu crema quede perfecta, ten en cuenta estos consejos:
- Usa guisantes frescos o congelados: Si optas por los congelados, añádelos directamente a la cocción sin descongelar previamente.
- Textura fina: Si prefieres una textura más fina, pásala por un colador o chino. Esto eliminará cualquier trocito de pellejo que haya quedado sin triturar y te dará una crema más aterciopelada.
- Versión más ligera: Para una versión más ligera, puedes sustituir la nata líquida por leche evaporada o incluso por más caldo de cocción.
CREMA de verduras casera I Receta para la CENA o el ALMUERZO 🥕🧅
Cómo Servir y Decorar
Al servir, puedes añadir varios toques especiales para realzar el sabor y la presentación:
- Unos garbanzos cocidos.
- Unas hojitas de perejil o menta picada (la menta combina muy bien con los guisantes).
- Un chorrito de nata o yogur griego.
- Unas tiras muy finas de puerro fritas para un toque crujiente.
- Virutas de jamón serrano o cecina y un poco de sésamo negro.

Conservación de la Crema
Esta crema se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Solo tienes que calentarla a fuego lento antes de servir, removiendo bien para recuperar su textura original. Si ves que se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de agua o caldo para aligerarla.
Si quieres prepararla con antelación, también puedes congelarla. Para ello, deja que se enfríe completamente antes de guardarla en un tupper o bolsa de congelación. A la hora de consumirla, descongélala en la nevera y caliéntala a fuego bajo, removiendo bien.