La crema de brócoli, maíz y lacón es una opción perfecta para quienes buscan un plato invernal apetecible, saludable y lleno de sabor. Esta receta, que combina la frescura del brócoli con la dulzura del maíz y el toque ahumado del lacón, es ideal para introducir verduras en la dieta de toda la familia, incluso de los más reacios.
El maíz, a menudo relegado a un ingrediente secundario en ensaladas, merece un lugar protagonista en nuestra cocina. Su dulzura natural es un contrapunto ideal para el sabor ligeramente amargo del brócoli, creando una combinación equilibrada y deliciosa. Además, el brócoli es una de las hortalizas más nutritivas, con una alta concentración de vitaminas y minerales.

¿Por qué elegir esta crema?
- Sabor equilibrado: El maíz compensa el punto amargo del brócoli, creando una armonía de sabores que encantará a todos.
- Nutritiva: El brócoli aporta un 3% de vitaminas y minerales, siendo uno de los alimentos más completos. El kiwi, otra fruta de temporada, también es una de las frutas con mayor concentración de vitamina C.
- Fácil de preparar: La técnica para preparar cremas es de las más sencillas en la cocina, y esta receta no es la excepción.
- Ideal para "brocolifóbicos": Si tienes a alguien cerca que no es fanático del brócoli, esta crema es una excelente manera de que lo pruebe sin prejuicios.
- Versátil: Puedes adaptar la receta a tus preferencias o necesidades dietéticas, sustituyendo el lacón por queso o frutos secos.
La persona que escribió este titular podría hacerla, así de fácil es.

Ingredientes para 6 personas
Para preparar esta deliciosa crema, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1 brócoli de unos 600 g
- 300 g de maíz (fresco o congelado)
- 1 cebolla grande
- 500 ml de caldo vegetal o de pollo
- 100 ml de leche evaporada
- 150 g de lacón u otro jamón ahumado (en lascas o lonchas gruesas)
- Una pizca de nuez moscada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de cebollino picado
- Chile fresco o en escabeche (opcional)
- Sal
- Pimienta

Instrucciones de preparación
- Pelar la cebolla y cortarla en dados. Dorarla en una olla con el aceite.
- Cuando casi esté lista, añadir el brócoli picado en grueso y dar vueltas durante dos o tres minutos más. Añadir el caldo, la nuez moscada y casi todo el maíz -reservar un poco para decorar-, salpimentar y hervir durante unos 10-12 minutos.
- Mientras, cortar el jamón en daditos y pasarlo por la sartén -sin aceite- durante un par de minutos.
- Triturar la sopa, y servir con un par de cucharadas de leche evaporada por encima, un poco de jamón, el maíz reservado, cebollino y, si se quiere, un poco de chile. Servir caliente.
CREMA DE BRÓCOLI
Variaciones y consejos
Si no puedes conseguir leche evaporada -o te da pereza ir a por ella- quita 100 ml de caldo y añade 200 ml de leche entera. Te perderás el juego de texturas que se crea cuando coges el puré con la leche sin mezclar, pero te ahorrarás salir de casa (o comprar algo que después no vas a usar, si es el caso).
Puedes prescindir del jamón o cambiarlo por un queso: para no perderte la espectacular combinación entre la dulzura del maíz y el ahumado, te recomiendo que sea un San Simón o un Idiazábal.
Los frutos secos también son una buena opción para veganizar la receta: pásalos por la sartén justo antes de servirlos sobre la crema, estarán mucho más buenos. Si tampoco te apetece eso, simplemente tuesta unos daditos de pan con unas gotas de aceite en una sartén a fuego medio: puedes frotarlo con un poco de ajo para un extra de mambo.
Si todavía cumples penitencia por los excesos navideños, abusa de las recetas que sustituyen la crema por leche de coco o aguacate. La técnica para preparar cremas es de las más simplonas de la cocina, pero a la vez permite tantas variaciones que se pueden hacer auténticas virguerías.

Otras cremas saludables para el invierno
Si te ha gustado la crema de brócoli, maíz y lacón, aquí te presentamos otras opciones de cremas de verduras que te encantarán:
- Crema de Boniato y Coco: Una crema con ligeros toques orientales: leche de coco en vez de nata, un poco de chile, jengibre fresco, comino y lima.
- Crema de Calabaza y Pera con Piñones: La pera aporta un punto acidillo que complementa la dulzura de la calabaza, reforzado con yogur.
- Crema de Tupinambos con Setas: Si no encuentras tupinambos (o aguaturmas, castañas de tierra, alcachofas de Jerusalén), puedes hacer la crema con alcachofas y patatas.
- La Crema de Calabaza Perfecta: Puede ser una delicia, o la sopa más sosa del mundo: todo depende de cómo la hagas.
Estas recetas te ayudarán a cumplir tu propósito de comer más rico y saludable.