¿Te imaginas tener una receta de una crema de avellana que proporcione energía y esté riquísima, pero que además sea casera y sin azúcares añadidos? Esta crema de avellanas y cacao sin azúcar añadido es la alternativa perfecta a las versiones comerciales. Como se trata de un alimento poco sano, mejor que comprarla en el supermercado, es tratar de hacerla en casa donde podemos controlar los ingredientes y evitar los aceites de baja calidad, el exceso de azúcares y los aditivos innecesarios.

¿Por qué elegir una opción casera frente a la industrial?
Las famosas cremas de avellanas cuyas canciones resuenan en nuestras cabezas son productos ultra procesados y su consumo es recomendado como ocasional por parte de los dietistas-nutricionistas. Su ingrediente principal es el azúcar, seguido del aceite de girasol alto oleico o la manteca de palma. Las avellanas representan un porcentaje reducido del producto total: de un 4% a un 13% dependiendo de la marca.
La primera diferencia está en los ingredientes: saludables en el caso de la elaboración casera e insanos en la crema comercial. Mientras que la avellana es el elemento principal en el producto casero, en el comercial predomina el azúcar añadido. Además, las grasas, que son saturadas en el caso de la crema de avellanas comercial, son saludables en la elaboración casera, pues predominan las insaturadas.
| Característica | Crema Comercial | Crema Casera |
|---|---|---|
| Ingrediente principal | Azúcar | Avellanas |
| Tipo de grasas | Saturadas (palma) | Insaturadas (saludables) |
| Endulzante | Azúcar refinado | Dátiles o natural |
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Receta básica: pasos para el éxito
Para comenzar, es importante asegurarse de tener avellanas tostadas y sin piel. Tuesta las avellanas en el horno a 180 °C durante 10-12 minutos. Retíralo del fuego y pon las avellanas en un trapo limpio. Cierra bien el trapo y agítalo, frótalo, masajéalo con las manos para retirar la piel.
Coge solo las avellanas y ponlas en el vaso de la batidora. Tritura las avellanas poco a poco y removiendo las que se queden en las paredes para que se trituren todas por igual. La clave está en triturarlas el tiempo suficiente para que suelten sus aceites naturales y se transformen en una crema. Este proceso suele tardar unos 5 a 15 minutos dependiendo del aparato.

Consejos para potenciar el sabor y la textura
Si prefieres una textura más suave, añade un poco de aceite de girasol y mezcla bien. También le va bien una pizca de sal para realzar el sabor de la avellana. Para conservar el producto que hemos elaborado, lo ideal es hacerlo en un frasco de cristal hermético y en la nevera.
Esta crema se puede usar en diversas recetas dulces y saladas, y se conserva fácilmente en la nevera. También se puede ingerir formando parte de aliños en ensaladas, a modo de vinagreta dulce, mezclando una cucharadita de la crema de avellanas con vinagre balsámico. La crema de avellanas también puede ser saludable, añadiendo ingredientes naturales para potenciar sus beneficios. Ahora que has preparado tu deliciosa crema de avellanas casera, es hora de disfrutarla al máximo.