Deliciosas Recetas de Costillas para Guisar: Tradición y Sabor en tu Mesa

Las costillas de cerdo bien cocinadas son fantásticas, pero si te quedan duras, te pueden estropear el plato, ¡ojo a este tema! Es la receta perfecta para esos días en los que quieres disfrutar de una comida casera sin pasar horas en la cocina. Sencillo, económico y exquisito. Este producto tiene múltiples variantes.

Este guiso de costillas de cerdo y verduras bien se podría llamar «plato de cuchara con lo que se tenga». Es uno de esos platos que tienes que hacer sí o sí. Que mejor que una receta de carne en forma de guiso o estofado para alimentarse bien en tu menú semanal o en un día especial. La serotonina y las endorfinas son sustancias clave que generan felicidad y bienestar, lo mismo que me genera solo oler este plato de costillas con patatas. Si aún no habéis tenido la oportunidad de probar esta receta os la recomiendo, ya sabéis, la cocina fácil y tradicional siempre es un éxito en la cocina y en la mesa.

Preparación de Costillas de Cerdo Guisadas con Verduras

Para empezar, corta la costilla en trozos según tu gusto, más o menos grandes. Pon un poco de sal a las costillas. En una cazuela amplia calienta 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Echa el aceite en una sartén antiadherente mediana, y cuando esté caliente fríe las costillas. Debemos sellar bien la carne así nos quedarán más jugosas. Ve echándolas en una cacerola. Añade las costillas de cerdo previamente salpimentadas y dóralas bien por todos los lados. Resérvalas.

Para el sofrito, trocea el ajo y la cebolla en dados muy pequeños. Pela la cebolla y los ajos y los troceamos en daditos pequeños. Pela el tomate y córtalo de la misma manera o, si prefieres, rállalo. Para retirarles la piel a los tomates podemos escaldarlos en agua hirviendo durante 1 minuto o pelarlos con la ayuda de un cuchillo. Quita los extremos de las judías verdes y córtalas en trozos. Trocea los champiñones.

Fríe el ajo y la cebolla en el aceite de freír las costillas. Cuando lleven 5 minutos a fuego medio, añade el tomate y un poco de sal. Deja que se fría bien todo. Lavamos, pelamos y troceamos el tomate e incorporamos a la misma cazuela. En el mismo aceite, añade la cebolla, el ajo, el pimiento rojo y la zanahoria. Añade las judías verdes, los champiñones y las patatas y da unas vueltas.

Añade la cucharada de harina y la de pimentón, remueve, y vuelca enseguida en la cazuela. Echa un poco de agua en la sartén para que no quede ningún resto del sofrito y viértela en la cazuela. Añade un poco más de agua, como 1 cm por debajo de la parte superior de los ingredientes, sin que lleguen a flotar -esto es orientativo, porque depende mucho de la cazuela con la que guises-. Agregamos las patatas a la cazuela y la costilla que tenemos reservada. Removemos todo para que se junten los sabores y dejamos que se evapore parte del líquido (unos 10 minutos a fuego medio-bajo).

Pela las patatas y trocéalas sin que el cuchillo llegue al final del corte y tirando un poco hasta que parta. Te lo explico en este minivídeo. Pelamos las patatas y las troceamos rompiéndolas, sin cortarlas totalmente sino arrancándole pedazos. Como dice mi madre, tronchándolas, para que así suelten su almidón al cocinarse.

como cortar una patata para guisos [No Consigo Cocinar]

Ponlo a cocer a fuego medio, hasta que veas que el caldo reduce y el guiso está hecho. Probad de vez en cuando el guiso para ver como van las patatas y si están a vuestro gusto. Solo tienes que pinchar con un tenedor.

Guiso de costillas de cerdo con verduras

Consejos Adicionales para un Guiso Perfecto

  • Si tus verduras son tiernas pero no sabes si el cerdo lo es, siempre puedes cocer antes las costillas con la zanahoria unos 10-15 minutos. El caldo en que las cueces es el que emplearás luego para el guiso.
  • Se puede hacer con otros tipos de carne, así que tienes una receta base para muchos guisos.
  • El secreto de la receta va a estar en utilizar un buen caldo de ternera un caldo de carne para esta especie de caldereta que va a permitir que tengamos una salsa muy untuosa que nos recuerdan las patatas guisadas. También, al gusto, puedes utilizar costillas adobadas para esta receta o también añadir otros líquidos como la cerveza.

Costillas a la Paisana: Una Receta con Mucho Sabor

La de costillas a la paisana es una receta con mucho, mucho sabor, una delicia si eres de los que te gusta cucharear. Soy una apasionada de los guisos y es que, con este tipo de platos en nuestra mesa, tenemos asegurada una comida completa, nutritiva, y normalmente, como hoy, también económica, otro punto bien importante a tener en cuenta.

Ingredientes para Costillas Guisadas a la Paisana (para 4 personas)

Precio aproximado: 2.2€/pers. Calorías: 305kcal/100g

Ingrediente Cantidad
Costillas de cerdo troceadas 1 kg
Cebolla 1 unidad
Pimiento (verde, rojo, amarillo, o mezcla) 1 unidad
Dientes de ajo 2 unidades
Parte blanca de un puerro 1 unidad
Tomates maduros y carnosos 2 unidades
Patatas 500 gr
Vino blanco 150 ml
Guisantes congelados 75 gr
Agua o caldo de carne Cantidad necesaria
Sal y pimienta Al gusto
Aceite Cantidad necesaria

Elaboración Paso a Paso

  1. Las costillas: Empezaremos poniendo a calentar aceite en la cazuela donde queramos preparar el guiso. Una vez que haya adquirido temperatura, lo primero será dorar las costillas, previamente salpimentadas y ya troceadas. Las cocinaremos a fuego fuerte durante unos minutitos, hasta que hayan tomado color, en ese momento las retiraremos de la cazuela y las reservaremos hasta más tarde.
  2. El sofrito: Pondremos a pochar una cebolla y pimientos variados, todo muy troceado. Añadimos sal y cocinamos a fuego no muy fuerte hasta que estas verduras hayan soltado y reducido su líquido. En ese momento agregaremos también un par de dientes de ajo pelados y picados finitos, así como la parte blanca de un puerro troceada. Seguimos cocinando todas estas verduras para finalmente, cuando ya estén tiernas, incorporar un par de tomates triturados y continuar la cocción hasta tener reducido el sofrito. Este será el momento de añadir medio kilo de patatas, peladas, lavadas y chascadas, y que mezclaremos bien con el sofrito. Además, volveremos a poner las costillas en la cazuela, y regaremos todo con un vaso de vino blanco. Ahora, fuego al máximo durante un par de minutos para que se evapore el alcohol del vino.
  3. Cocción del guiso: Nos faltará ya solo incorporar agua o caldo de carne para hervir todo junto. En el caso de que elijamos agua, deberemos también salar a nuestro gusto. La cocción del guiso la realizaremos a fuego medio suave, desespumando cuando sea necesario y asegurándonos de que, en todo momento, hay suficiente líquido en la cazuela. El tiempo de cocinado dependerá, sobre todo del tipo de patata que utilicemos, así que lo recomendable es esperar 20 minutos desde que comience la ebullición del caldo y, a partir de ahí, ir comprobando el punto de cocción de la patata. Cuando observemos que ya empieza a estar tierna, completaremos el guiso con unos guisantes y prolongaremos la cocción 10 minutos más. Una vez que tengamos patatas y carne en su punto de cocción y la salsa en el espesor y sabor que nos gusta, apagaremos el fuego. Taparemos y dejaremos reposar las costillas guisadas en la cazuela, cuanto más tiempo mejor, que así se asentarán y nuestro plato tendrá más sabor y consistencia.
Costillas a la paisana con patatas y guisantes

Costillas Asadas: Jugosas y Tiernas

Las costillas al horno son un plato que gusta a casi todo el mundo pero no siempre es fácil acertar con la receta para que la carne esté jugosa. Un buen aliño es clave para que la receta de costillas al horno quede perfecta. Por ese motivo, elegir con mimo para tus costillas al horno los ingredientes es algo fundamental. La cantidad dependerá del número de comensales y de tu gusto. Para conseguir que tu plato quede jugoso, tienes que hacer una especie de adobo para tus costillas al horno. El procedimiento es muy sencillo.

Costillas asadas en el horno

Receta de Costillas Asadas

¿Hacer unas costillas es muy difícil? No, pero como toda preparación tiene sus trucos y sus detalles que hacen que la carne acabe estando perfecta. Te vamos a dar un truco de grandes cocineros: si las costillas se cuecen antes, luego, en el momento del asado, conseguiremos una textura que se deshace, mucho más jugosa. Estos son los ingredientes que se necesitan para preparar este plato:

  • 1 costillar por persona
  • Pimienta y sal
  • Hierbas provenzales
  • Aceite de oliva virgen extra

Como te hemos dicho, para que te queden más jugosas puedes cocerlas antes con un poco de sal. Esto tendrás que hacerlo el día anterior a querer comerlas. Después, hay que cubrir bien toda la carne con aceite, hiervas, pimienta y sal. A continuación, se recomienda dejarlo durante toda la noche para que coja el máximo de sabor.

Después, se deben cocinar en el horno (previamente precalentado) durante 60 minutos más o menos a una temperatura de 180 °C. ¿El truco para que quede perfecto? Envolverlo en papel de aluminio para que todos los jugos queden en la carne y no se pierdan. En la parte inferior del horno, coloca un recipiente con agua, esto ayudará a mantener jugosa la carne. Limpia las costillas bien, eliminando el exceso de grasa y la telilla que recubre la parte del hueso para que resulte más saludable.

Para añadirle un toque crujiente por fuera, sin que pierdan la jugosidad por dentro, tras el cocinado las quitamos del papel y las metemos al horno durante unos 5 minutos a máxima potencia. De esta manera, tendremos unas costillas asadas de esas que todo el mundo recuerda. ¿Recuerdas esas costillas que se desprenden totalmente del hueso con solo pinchar la carne? Son las que podrás preparar con esta receta.

Acompañamientos Ideales para Costillas Asadas

Sin duda, para unas buenas costillas también se necesita un buen acompañamiento. Para conocerlos, solo debes seguir leyendo.

  • Verduras: Para darle un toque saludable a tu comida siempre puedes optar por poner alguna preparación de verdura. Con la carne puede quedar genial un revuelto de setas o un salteado campestre. Por supuesto, si es verano, opta por alguna ensalada que sea fresca, la de pasta o moje manchego pueden ser un gran acierto gracias a sus sabores. Te refrescará y otorgará más sabor a cualquiera de tus preparaciones.
  • Patatas: Las patatas y la carne son un matrimonio que lleva triunfando años. Elige la variedad que más te guste: en puré, fritas, asadas o incluso simplemente cocidas con un poco de aceite por encima. Para hacer unas costillas al horno con patatas, lo ideal es que aproveches la última media hora de horneado para introducir en la bandeja unas patatas cortadas en gajos y salpimentadas. No obstante, si prefieres un toque crujiente, puedes hacer unas patatas fritas en la sartén para luego utilizarlas como acompañamiento de la carne. Y también puedes hacer un puré de patatas si lo prefieres. Sin lugar a dudas, la guarnición perfecta son las patatas fritas o patatas al horno, es lo que mejor le va.
  • Salsas: Si eres más de mojar pan, otro acompañamiento ideal para tus costillas al horno es la salsa barbacoa. Te lo recomendamos porque las costillas de barbacoa al horno son jugosas y están buenísimas. En estos sencillos pasos, puedes tener lista tu salsa barbacoa para acompañar tus costillas al horno.
  • Otros: Otra forma original de acompañar unas patatas al horno es con unos pimientos del piquillo asados.
Variedad de acompañamientos para costillas asadas

El Origen de las Costillas Asadas

Las costillas asadas es uno de los platos más populares para hacer en el fuego y por supuesto, también al horno. El origen de este rico plato no está muy claro, aunque los diferentes cortes y preparaciones sí que cuentan con más historia. Uno de los más clásicos es el corte de St. Louis, un carnicero, de la población que le da el nombre, empezó a popularizarlo. ¿No sabes de cuál se trata? También es conocido como las costillas centrales o sparepibs. Se trata de cortar las puntas y quedarse solo con el costillar rectangular, perfecto para asar.

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