Costilla de cerdo guisada con patatas y arroz: un plato tradicional y reconfortante

La costilla de cerdo guisada con patatas y arroz es un plato ideal para esos días en los que se busca algo sustancioso y lleno de sabor para combatir el frío. Este tipo de plato, muy arraigado en la gastronomía española, especialmente en regiones como Galicia, ofrece una experiencia culinaria completa, nutritiva y, por lo general, económica.

La clave de su éxito reside en la combinación de la carne tierna de cerdo con las patatas que, al "chascarse" en lugar de cortarse, sueltan su almidón y espesan el caldo, creando una salsa rica y envolvente. Acompañado de arroz, este guiso se convierte en una comida única y satisfactoria.

Ingredientes esenciales para un guiso memorable

Para preparar una deliciosa costilla de cerdo guisada con patatas y arroz, necesitarás los siguientes ingredientes. Es importante que las costillas de cerdo sean frescas para asegurar el mejor sabor.

  • 3 costillas de cerdo sin adobar (o 1.200 grs de costilla fresca)
  • 3-4 patatas medianas (o 500 gr de patatas)
  • 50 gr de arroz
  • 1 cebolla mediana (o 1 cebolla)
  • 1 pimiento verde italiano (o 1 pimiento verde)
  • 1 pimiento rojo (opcional, para más color y sabor)
  • 1 diente de ajo (o 2 dientes de ajo)
  • 50-150 ml de vino blanco
  • 1 pastilla de caldo de carne (o caldo de carne en su lugar)
  • 1/2 cucharadita de Ras el hanout (opcional, para un toque especiado)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 1 sobre de azafrán molido (100 mg) o hebras de azafrán
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • 50 gr de guisantes congelados (opcional)
  • 1 tomate rallado (o 2 tomates maduros y carnosos triturados)
  • Parte blanca de un puerro (opcional)
  • 1 zanahoria (opcional)
Tabla de ingredientes para guiso de costillas

Preparación paso a paso

La elaboración de este guiso, aunque requiere tiempo, es sencilla y gratificante. Sigue estos pasos para lograr un plato lleno de sabor.

1. Preparación de la carne y verduras

  1. Pide en la carnicería que las costillas las corten en trozos o córtalas en palitos, asegurando que cada trozo lleve un hueso.
  2. Una vez limpias las costillas, salpimiéntalas. Si lo deseas, puedes adobarlas con sal y ajo picado y dejarlas reposar una hora aproximadamente.
  3. Pela y corta las patatas en trozos medianos. Es fundamental "chascar" las patatas y no cortarlas, para que suelten más almidón y ayuden a espesar el guiso. Resérvalas en un bol cubiertas con agua.
  4. Pela y pica fino la cebolla, el diente de ajo y el pimiento verde (y el rojo, si lo usas). Si añades zanahoria, pícala finamente también.

2. Sofrito y dorado de la carne

  1. Calienta un fondo de aceite de oliva virgen extra en una olla rápida o cazuela honda.
  2. Cuando el aceite esté caliente, echa las costillas troceadas y sofríelas hasta que estén doradas por todos lados. Una vez doradas, retíralas y resérvalas.
  3. En ese mismo aceite, si es preciso añade un poco más, echa la cebolla, el pimiento y el ajo picados. Sofríe hasta que la cebolla transparente.
  4. Si usas, incorpora la zanahoria picadita y la parte blanca del puerro troceada, y sigue cocinando hasta que las verduras estén tiernas.
  5. Añade el pimentón dulce y, si usas, el Ras el hanout. Remueve bien para que todos los sabores se integren.
  6. Incorpora el tomate rallado o triturado y continúa la cocción hasta que el sofrito se haya reducido.
Sofrito de verduras y costillas doradas

3. Cocción del guiso

  1. Vierte el vino blanco en la olla y sube el fuego para que el alcohol se evapore. Deja reducir unos minutos.
  2. Añade las costillas reservadas y las patatas "chascadas" a la cazuela. Remueve el conjunto para que se impregnen bien de todos los sabores.
  3. Incorpora la pastilla de caldo (o caldo de carne) y la hoja de laurel. Si eliges agua en lugar de caldo, sala ligeramente a tu gusto.
  4. Cubre con agua o caldo de carne. La cantidad de líquido debe ser suficiente para cubrir todos los ingredientes.
  5. Si utilizas una olla a presión, ciérrala y desde que salgan los dos anillos (o según las indicaciones de tu olla), baja a fuego suave y mantén en cocción unos 8-10 minutos. Deja despresurizar de forma natural.
  6. Si cocinas en cazuela tradicional, lleva a ebullición y luego baja el fuego a medio-suave. Cocina desespumando cuando sea necesario y asegurándote de que siempre haya suficiente líquido. El tiempo de cocinado dependerá del tipo de patata, pero generalmente será de unos 20-25 minutos desde que comience la ebullición, o hasta que la carne esté tierna pero sin que se separe de los huesos.
  7. Casi al final de la cocción, rectifica de sal si fuese necesario.
  8. Cuando las patatas empiecen a estar tiernas, incorpora el azafrán (molido o hebras) y los guisantes congelados (si los usas). Prolonga la cocción 10 minutos más.

Estofado de patatas con costillas 👨🏻‍🍳​ Receta de cuchara con Karlos Arguiñano🍲​

4. Incorporación del arroz y reposo

  1. Una vez que la carne y las patatas estén en su punto y la salsa tenga el espesor deseado, añade el arroz. Remueve y cocina a fuego suave hasta que el arroz esté cocido, absorbiendo parte del caldo y complementando el guiso. Si fuera necesario, añade un poco más de agua o caldo durante la cocción del arroz.
  2. Una vez cocido el arroz y logrado el espesor y sabor que te gusta, apaga el fuego.
  3. Tapa la cazuela y deja reposar las costillas guisadas con patatas y arroz. Cuanto más tiempo repose, mejor se asentarán los sabores y tu plato tendrá más consistencia y un sabor más profundo.
Plato final de costillas guisadas con patatas y arroz

Consejos adicionales

  • Carnes de calidad: Utilizar carne de cerdo "casero" o de carnicerías de confianza marca una gran diferencia en el sabor final del plato. La costilla de cerdo fresca y bien veteada es ideal para guisar.
  • Espesado del caldo: Además de chascar las patatas, si deseas un caldo más espeso, puedes sacar unas cuantas patatas y algo de caldo, aplastarlas con un tenedor y volver a incorporarlas a la cazuela.
  • Toque de adobo: El adobo previo de las costillas con sal y ajo intensifica su sabor.
  • El laurel y el azafrán: No subestimes el poder aromático de la hoja de laurel y el azafrán, que aportan matices profundos al guiso.

Este plato, las costillas de cerdo guisadas con patatas y arroz, es una delicia para los amantes de los guisos. Un plato de cuchara que nunca defrauda y que se disfruta especialmente en los días fríos.

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