El arte de asar castañas: Trucos y métodos para un otoño delicioso

El otoño es una época mágica, llena de colores cálidos y de sabores que despiertan los sentidos. Uno de los productos que capturan todo el espíritu del otoño son las castañas. En esta estación, los paisajes se tiñen de tonos dorados, las fruterías se llenan de castañas, membrillos, setas, boniatos y manzanas, y en las cocinas vuelven a encenderse los fogones.

Disfrutar de unas castañas asadas es mucho más que saborear un fruto de temporada: es revivir tradiciones, compartir momentos y dejarse envolver por los aromas del otoño. Este fruto seco, además de ser ligero en calorías, está cargado de tradición: su aroma nos transporta al hogar, a la nostalgia y a esas tardes familiares en torno a una fuente de castañas asadas.

Castañas frescas en un cesto

La castaña en España: Un tesoro otoñal

Como la gran mayoría de sus familiares, los frutos secos, la castaña es un alimento típicamente otoñal, por lo que esta es la época ideal para su consumo. La castaña es el fruto del castaño, árbol de hoja caduca ampliamente extendido hoy por gran parte del planeta, especialmente en el hemisferio norte. La castaña no es el fruto de este árbol, sino más bien la semilla de este. Los frutos del castaño se reconocen fácilmente por ser una especie de globo o cúpula cubierto de espinas. Es en su interior donde se pueden encontrar las castañas, también conocidas como aquenios.

Galicia es la principal productora de castaña en España y la castaña gallega cuenta con “Indicación geográfica protegida”, un sello que avala su calidad y prestigio. No es de extrañar, entonces, que aquí vivamos la temporada de la castaña como algo entrañable y casi mágico.

Pocos manjares hay más otoñales que las castañas asadas, una delicia muy consumida y adorada en prácticamente todos los rincones de España. Incluso, en estas fechas del año, algunas zonas del país celebran fiestas dedicadas por completo a este delicioso fruto seco. Es el caso de la Castanyada, una fiesta popular que se celebra en toda Cataluña la víspera y el día de Todos los Santos y que hace homenaje al otoño y sus productos de temporada.

En todo el resto del país, las calles de pueblos y ciudades se llenan durante estas fechas de ese característico olor a castaña asada, gracias a puestos ambulantes que las preparan y asan al aire libre. Es, sin duda, uno de los planes otoñales más populares y deliciosos: dar un paseo en un día frío, calentándonos las manos con un cono de castañas recién hechas.

Propiedades nutricionales de la castaña

A pesar de que las castañas son un fruto seco, su composición se asemeja más a la de los cereales. Las castañas son una gran fuente de fibra y ricas en hidratos de carbono complejos, un compuesto que debe ser la fuente más importante de energía en nuestra dieta. Además, la cantidad de grasa es bastante similar a la de los cereales y, por lo tanto, notablemente inferior a la que contienen el resto de los frutos secos. Gracias a estas propiedades y a que su contenido en agua es cercano al 50%, la castaña es uno de los frutos secos de menor contenido calórico. En cuanto a los minerales, las castañas son fuente de fósforo y potasio.

Preparación de las castañas para asar

Castañas con cortes en cruz

Selección de las castañas

  • Elige bien las castañas: deben estar firmes, sin grietas ni manchas, y con la piel lisa.
  • Evita las que suenen huecas al agitarlas, porque suelen estar secas o dañadas.
  • Lava las castañas muy bien: se han cogido del suelo y pueden tener un montón de cosas.

El corte esencial

Lo primero de todo, para que las castañas no exploten al asarlas, hay que cortarlas. Este es un truco clásico que, a veces, con las prisas, se suele olvidar.

  • Haz un corte en la piel: antes de asarlas u hornearlas, realiza un corte en cruz o una pequeña incisión en la parte más abombada. Así evitarás que revienten al calor y se pelarán más fácilmente.
  • Puedes hacerlo con una puntilla o cualquier cuchillo que tengas en casa. Hazle unos cortes a cada castaña, bien cortando una esquina a la cáscara, haciendo cortes transversales a lo largo, o clavando la punta del cuchillo y girándola para levantar la cáscara.
  • El cocinero Dani García hace una incisión con un cuchillo hasta la mitad de la castaña, empezando por la punta. Cuando llega a la mitad de la castaña, el chef dobla ligeramente el cuchillo, como si estuviera chascando unas patatas, lo que nos permite ver si la castaña está en buenas condiciones. Además, esta abertura hará que las castañas se cocinen de forma más uniforme.

Remojo de las castañas

Antes de cocinar, será dejar las castañas crudas a remojo. Lávalas bien y déjalas sumergidas en agua, como mínimo 5 minutos y no más de 1 hora. Si las dejas en agua unos 15-20 minutos antes de cocinarlas, la piel se ablandará y resultará más fácil retirarla. El truco del remojo ayuda a que después la piel se despegue fácilmente. Una vez saques las castañas del agua, escúrrelas y sécalas muy bien para eliminar el exceso de humedad.

CASTAÑAS EN SARTEN PARA QUE PELEN BIEN 🌰 CASTAÑAS ASADAS EN SARTEN

Métodos para asar castañas en casa

Hoy queremos mostrarte tres maneras sencillas de asar castañas: en freidora de aire, en horno tradicional y en microondas. Así podrás elegir la opción que mejor se adapte a tu día a día.

Cabe indicar que los tiempos detallados a continuación en las diferentes modalidades son a modo orientativo, ya que dependen del tamaño de las castañas, del electrodoméstico (todos no funcionan igual), así que es posible que a lo mejor debas alterar unos segundos arriba o abajo.

Asar castañas en freidora de aire

  • Programa a 180º C durante 15 minutos.
  • Cocción uniforme: procura que las castañas queden en una sola capa y bien repartidas para que se asen de manera homogénea.

Asar castañas en horno tradicional

  • Programa a 200º C con calor abajo y arriba durante 20 o 25 minutos (dependiendo del tamaño de las castañas).
  • Cocción uniforme: procura que las castañas queden en una sola capa y bien repartidas para que se asen de manera homogénea.

Asar castañas en microondas

  • Programa a 1000 W durante 3 minutos. Si es una potencia de 800w serán 2 minutos y medio.
  • Ponlas en un bol apto para microondas.
  • Si las vamos a cocer, las colocamos en un cuenco apto para microondas y las cubrimos con agua. Cocemos en el microondas durante unos 18-20 minutos, más o menos. Según el número de castañas y la potencia de vuestros microondas, el tiempo puede variar.
  • Si preferimos ahorrar más tiempo, tendremos que poner menos castañas a la vez para no amontonarlas, unas 10-15 unidades. Una vez hecho el corte, las ponemos en un plato, cuenco o fuente apta para microondas, y cocemos en función de la potencia del aparato.
  • Comprobamos el punto con cuidado, introduciendo la puntilla para comprobar si entra fácilmente y si podemos sacar la piel.
Castañas asándose en una sartén

Asar castañas en sartén (método Dani García)

El cocinero Dani García, gran amante de este fruto seco, tiene el paso a paso ideal para conseguir unas castañas asadas, calentitas y en su punto, en solo 20 minutos. Además, con la receta del chef no necesitamos ni ingredientes extraños ni utensilios de más: con solo castañas y una pizca de sal, además de una sartén buena y una tapa a su medida, ya podremos hacer nuestras castañas asadas.

  1. Una vez abiertas las castañas, García las coloca en una sartén tapada, que pone al fuego en una temperatura media-baja.
  2. En este momento no añade ni sal ni agua, sino que deja que las castañas se cuezan con su propio agua. Así las deja durante unos seis minutos.
  3. En el minuto seis, Dani García abre la tapa y añade la sal, que debe ser sal en escamas o sal Maldon, mejor que sal fina o gorda.
  4. El cocinero malagueño vuelve a tapar la sartén y espera otros cuatro minutos, hasta llegar a los 10 en total.
  5. Pasado ese tiempo, García eleva un poco más la temperatura y durante otros cinco minutos lleva la vitrocerámica al número siete. De esta forma, el chef marbellí recomienda dejar sudar las castañas. Si esto no sucede porque nuestras castañas están demasiado secas, el chef aconseja añadir una pizca de agua, apenas remojándose los dedos e hisopándola sobre las castañas.
  6. Así, llegamos a los 15 minutos de cocción. Solo nos quedan otros cinco más, tres de ellos con la tapa puesta y otros dos sin ella, con la sartén destapada, para dejar que las castañas se sequen por completo.

Trucos para pelar castañas fácilmente

Pelar castañas puede ser un reto, pero con estos trucos, ¡tus dedos te lo agradecerán!

Pelar castañas calientes

Nada más asar las castañas, conviene taparlas con un paño para evitar que se enfríen antes de pelarlas y empezar a pelarlas, porque cuando mejor se pelan es cuando están calientes. Servir calientes: las castañas son más fáciles de pelar y mucho más sabrosas si se disfrutan recién hechas.

Truco del paño

Una vez cocinadas, envuélvelas en un paño limpio y húmedo durante unos minutos; el vapor ayudará a que la piel se desprenda con mayor facilidad. Si las envuelves con papel o en un trapo, que conserven el calor y hagan que «suden» ayudará mucho a pelarlas.

Este gesto de taparlas, que hace que se acumule vapor y la piel se despegue un poco, en algunas casas se eleva a la categoría ritual: una vez las castañas se han asado, se las envuelve con varias hojas de papel de periódico y, a su vez, este paquete se envuelve con un trapo. El toque final: sentarse encima durante un buen rato, con cuidado de no quemarse, cual gallina con sus huevos.

Recuperar castañas frías

Cuando nos han quedado las castañas frías, o algunas les hemos sacado la cáscara pero nos queda la segunda piel pegada que no podemos sacarla con nada, el truco que me funciona es poner esas castañas en un bol y bañarlas en agua hirviendo. Ese momento "escaldado" es ideal para recuperar la posibilidad de pelar las castañas sin dificultad y también de retirar fácilmente la segunda piel.

La paciencia es clave

Dejar las castañas reposar 10 días en un almacén en una bandeja. La humedad del ambiente y el tiempo hacen que la castaña arrugue un poco la carne, pierda un poco de jugosidad y esa pielecita marrón, que es terrorífica, se separa más fácilmente. Para recrear estas condiciones en casa, debemos buscar un sitio fresco y esperar.

Uso del microondas para pelar

Para una técnica de pelado más suave, el microondas es una herramienta muy útil. Después de hacerles un corte, pon las castañas en un bol con agua unos minutos (dependiendo del tamaño). Después, con una puntilla, pélalas una a una con mucha delicadeza y mucho mimo. De esta forma, las castañas salen enteras, perfectas para incluso usarlas en otras elaboraciones.

Pelador de castañas

Si eres un amante de las castañas y planeas pegarte un buen atracón, considera comprar un pelador de castañas (se venden muy baratos).

Cocer para pelar

Una de las formas más tradicionales de pelar castañas es hacer castañas asadas. Para hacerlo, primero realizamos un corte en forma de cruz en la parte superior de cada castaña con un cuchillo pequeño afilado, debes cortar solo la cáscara. Luego, colócalas en una bandeja para hornear y hornéalas a 200°C durante unos 20-25 minutos.

La mejor forma (para mi la más fácil) es cocerlas en agua. Volvemos a realizar el corte en cruz y las cocemos durante unos 15 minutos, esto es solo para pelarlas, la castaña estará cruda, luego las tenemos que cocer para salsas y otras preparaciones.

Tabla resumen de métodos de asado y pelado

Método Corte Tiempo de cocción Temperatura/Potencia Truco para pelar
Freidora de aire Cruz o incisión 15 minutos 180°C Envolver en paño húmedo
Horno tradicional Cruz o incisión 20-25 minutos 200°C (arriba y abajo) Envolver en paño húmedo
Microondas (asar) Cruz o incisión 2.5-3 minutos 800-1000 W Pelar inmediatamente
Microondas (cocer para pelar) Cruz o incisión 18-20 minutos Según potencia Pelar inmediatamente
Sartén (Dani García) Incisión hasta la mitad 20 minutos Media-baja, luego elevada Sudar, envolver en papel/trapo
Cocer en agua (solo para pelar) Cruz 15 minutos Agua hirviendo Pelar inmediatamente

Consejos adicionales

  • En el proceso del pelado de las castañas muchas se romperán y no quedan bonitas para envasarlas así, utilízalas para otra preparación, como por ejemplo, esta CREMA DE CASTAÑAS.
  • La cocinera Lucía Freitas recuerda cómo las hacía su abuela: “esta es la forma en la que se hacían tradicionalmente en los pueblos, con fiuncho, es decir, hinojo: se quitaba la piel exterior, se ponía agua a hervir y se añadía el hinojo silvestre que recogíamos en las cunetas".

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