El cordero guisado es un plato clásico que evoca calidez y tradición. Su preparación, aunque puede parecer laboriosa, es en realidad bastante sencilla y gratificante. Esta receta combina la ternura del cordero con la dulzura de las coles, creando una armonía de sabores que conquista hasta al paladar más exigente.
Verás que no es tan difícil. De hecho, esta receta tiene bastante en común con el típico guiso de ternera con patatas. El proceso de cocción lenta permite que los sabores se desarrollen plenamente, resultando en una carne increíblemente tierna y una salsa rica y sabrosa.
Preparación de los Ingredientes
Para comenzar, troceamos el cordero, procurando eliminar todos los huesos. Es importante que los trozos sean de un tamaño manejable para facilitar su cocción y posterior consumo.
Pelamos y cortamos la col en juliana no muy fina. Paralelamente, pelamos la patata y la cortamos en dados de tamaño medio. Juntamos la col y la patata en una olla y cubrimos con agua. Ponemos al fuego durante 20 minutos, o hasta que la patata esté casi hecha. Este paso previo asegura que las verduras alcancen la textura deseada sin deshacerse durante la cocción final del guiso.
En otra preparación, cortamos las cebollas en juliana y las pochamos en aceite a fuego medio con un poco de sal. Cuando la cebolla esté dorada, añadimos el cordero ya troceado y salpimentamos. Incorporamos el orégano y rehogamos unos segundos antes de cubrir con agua. Tapamos y dejamos cocinar durante 30 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue.
Una vez que el cordero ha guisado durante 30 minutos, escurrimos la col con la patata y la incorporamos a la olla con el cordero. Continuamos la cocción hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y la carne esté muy tierna.

Variaciones y Consejos Adicionales
Si buscas una alternativa más rápida, puedes emplear una olla exprés, en la que el guiso estará listo en menos de 15 minutos. Para aquellos con intolerancia al gluten, se puede suprimir la harina del proceso de rebozado de la carne.
En la misma sartén donde se doró la carne, podemos añadir verduras cortadas como zanahorias, cebolla, ajos, nabo y puerro, y sofreírlas durante dos o tres minutos. A continuación, añadimos la harina y removemos unos instantes para que no quede cruda. Incorporamos la carne reservada, el vino blanco y rehogamos hasta que evapore el alcohol (de 2 a 3 minutos). Finalmente, añadimos el perejil junto con el caldo de carne y ponemos a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir, reducimos la temperatura a fuego medio-bajo y tapamos la olla, dejando cocer durante hora y media a dos horas, removiendo de vez en cuando, hasta que la carne esté tierna.
Otra opción consiste en pelar y triturar las cebollas y los dientes de ajo. Pelamos y cortamos las zanahorias a rodajas. Ponemos aceite de oliva en una cazuela de barro y cuando esté caliente introducimos la carne y la ramita de romero. Añadimos la cebolla y el ajo y seguimos sofriendo. Después de 5 minutos agregamos la zanahoria. Damos unas vueltas y añadimos el tomate. Dejamos que se vaya haciendo a fuego lento unos 45 minutos más, removiendo de vez en cuando.
Para un guiso de cuello de cordero con champiñón, se pone aceite de oliva virgen extra en la sartén o cazuela. Mientras se calienta, se echa sal y pimienta a la carne y se enharina. Se fríe y se saca a un plato. Se corta la cebolla y los tomates en dados pequeños y se añaden a la cazuela. Se limpia el champiñón y se corta en láminas o cuartos y se añade también. Se pone la carne, se echa el vino, se pone al fuego un par de minutos. Se añade el agua, se pone la tapa y a cocer. Para saber si la carne está tierna, se pincha con un palo de brocheta y si entra perfectamente, está lista para comer.

La elección del vino es importante. Un tinto de calidad, como el Reserva 2004 de Bodegas “Marqués de Murrieta”, elaborado con tempranillo, garnacha y mazuelo, con 22 meses de crianza en barricas de roble americano, puede realzar los sabores del guiso. Si no se dispone de vino blanco, un buen brandy o un jerez fino pueden ser alternativas interesantes.
EL CORDERO GUISADO MAS SABROSO DEL MUNDO
Una Receta Versátil
El cordero guisado es un plato que admite muchas variaciones. Se puede acompañar con diversas verduras, especias y hierbas aromáticas, adaptándose a los gustos personales y a la disponibilidad de ingredientes. Es un plato ideal para compartir en familia o con amigos, especialmente en los días fríos de invierno, cuando un buen guiso reconfortante es siempre bienvenido.
Esta receta tiene algún toque norteafricano, pero lleva alcohol, así que no lo es del todo. Es un plato que se puede considerar una entrada en la categoría de RECETAS DE COCINA y etiquetarla como Coles de Bruselas, Cordero, Guisantes.
