Receta Tradicional de Conejo Guisado Paso a Paso

El conejo guisado es un plato clásico que combina la ternura de la carne con una salsa rica y sabrosa. Es un plato casero reconfortante que combina los sabores y aromas de los ingredientes frescos con una cocción lenta y cuidadosa. La receta de conejo guisado tradicional se sirve caliente, generalmente acompañado de guarniciones como arroz blanco, puré de papas o pan fresco.

El conejo guisado tradicional es un plato común en muchas cocinas del mundo. También se encuentra en la cocina francesa, italiana y latinoamericana, entre otras. Es una carne blanca con poca grasa, adecuada para dietas bajas en calorías. Eso sí, al tener muy poca grasa, puede resultar una carne algo seca por lo que se recomienda siempre cocinarlo con alguna salsa o guarnición que le aporte jugosidad al plato.

Conejo troceado para guisar

Ingredientes Clave

  • Un conejo de 1,5 Kg ya troceado
  • 1 cabeza de ajo (8-10 dientes de ajo)
  • 200 ml de vino blanco
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Un ramillete de tomillo fresco (opcional)
  • 5 g de sal fina (o al gusto)
  • 2 g de pimienta negra recién molida (opcional)
  • 1 ó 2 zanahorias
  • 1 cebolla no muy grande
  • 1/2 calabacín
  • 1 tomate maduro y carnoso
  • Agua o caldo de pollo
  • Perejil
  • Aceite de oliva

Guarniciones Sugeridas:

  • 4 patatas medianas (para freír o hacer puré)
  • Arroz blanco
  • Pan fresco

Preparación Paso a Paso

La preparación comienza con un conejo fresco y limpio, que se corta en trozos adecuados para el guiso. Para esta receta, necesitaremos tenerlo troceado, así que pedidle al carnicero/a que os lo corte para freír y guisar.

  1. Aderezar el conejo: Comenzamos por aderezar el conejo con sal y pimienta, y lo dejamos reposando hasta que lo cocinemos. También se puede enharinar el conejo, dando unos golpecitos con las manos para eliminar la harina sobrante.
  2. Preparar los ajos: Pelamos los dientes de ajo, unos 8-10 suelen traer las cabezas. Para que suelten más sabor vamos a estallarlos ligeramente, presionando sobre el diente de ajo con el cuchillo, hasta que oímos que se rompe.
  3. Dorar el conejo: En una cazuela ancha y plana, vertemos una lámina de aceite de oliva virgen extra y calentamos a fuego medio. En cuanto coja temperatura, añadimos los ajos y bajamos a fuego bajo. Tenemos que controlarlos y que en ningún momento lleguen a quemarse. Subimos ahora el fuego y en cuanto el aceite esté caliente comenzamos a freír el conejo vuelta y vuelta. Cocinamos hasta que estén bien doraditos los trozos de carne. Cuando haya tomado color lo sacamos y lo reservamos.
  4. Sofrito de verduras: En la misma cazuela donde hemos dorado el conejo, pelamos y troceamos muy finitas la cebolla, las zanahorias y el calabacín. Iremos pochando las verduras: incorporamos primero a la cazuela cebolla y zanahoria, salteamos unos minutos y añadimos el calabacín. Dejamos al fuego hasta que las verduras estén tiernas. En este momento añadimos el tomate pelado y troceado. Dejamos que suelte su jugo y salamos.
  5. Añadir el vino y el caldo: Volvemos a incorporar a la cazuela el conejo, regamos con el vino blanco y subimos el fuego hasta que se evapore el alcohol. Añadimos un vaso escaso de agua o caldo y seguimos cocinando a fuego suave y semitapado unos 20 minutos o hasta que el conejo esté tierno y la salsa reduzca al punto deseado.
  6. Finalizar y servir: Espolvoreamos con perejil picado y si es necesario rectificamos el punto de sal. Una vez que el conejo esté cocido, retira la hoja de laurel y las ramitas de tomillo y romero. Sirve el conejo guisado caliente, acompañado de su salsa y decorado con perejil fresco picado.
Conejo guisado terminado con guarnición

Consejos Adicionales

  • Pica las verduras muy, muy finitas, de esta forma se integrarán perfectamente y pasarán desapercibidas en la salsa.
  • Algunas recetas de conejo guisado con patata sugieren marinar la carne antes de cocinarla.
  • La nuez moscada es una especia que se puede añadir. Se encontrará fácilmente en cualquier supermercado, pero se puede no poner si cuesta encontrarla.
  • Si se prefiere no usar vino, se puede sustituir por más caldo o agua.
  • La cantidad de agua que se pone para cocer es orientativa: las tajadas no deben flotar, pero se tienen que cocer.
  • Ojo, estos guisos se pueden pegar un poco a la cazuela cuando reducen.

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Variaciones y Versatilidad

Además de las cebollas, ajos, zanahorias y pimientos mencionados anteriormente, se pueden agregar otras verduras como guisantes, judías verdes, calabacines o patatas para enriquecer el guiso. Por ejemplo, en primavera, se pueden agregar espárragos frescos, guisantes tiernos o habas.

Además de servir el conejo guisado como un plato principal, también se puede utilizar como relleno para empanadas, pasteles o incluso como un aderezo para pastas.

Maridaje

Para el maridaje de esta exquisita comida, se recomienda un vino tinto sin duda. Es más, se podría recomendar un vino tinto de la zona de dónde se caza el conejo. Para este caso en concreto se elegiría un vino de la jovencísima D.O. Cebreros. También podemos maridarlo con un vino de la D.O. Madrid como:

  • Las Moradas de San Martín (D.O. Cebreros)
  • Clos Gebrat (D.O. Costers del Segre)
  • Marqués de Peñamonte (D.O. Toro)

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