Cómo hacer harina de garbanzo casera y tostada: una guía completa

La harina de garbanzo es un ingrediente versátil y nutritivo que se utiliza en una variedad de recetas, desde panes hasta frituras. Hacer harina de garbanzos en casa es un proceso sencillo que te permite disfrutar de un ingrediente saludable y versátil. Siguiendo estos pasos, puedes obtener una harina de alta calidad que realzará tus recetas y aportará un sabor delicioso a tus platos.

Garbanzos secos en un bol

Materiales e ingredientes para preparar harina de garbanzo

Para hacer harina de garbanzos en casa, necesitarás algunos materiales básicos y los ingredientes adecuados. La calidad de la harina de garbanzo depende en gran medida de los garbanzos que utilices. Opta por garbanzos secos y de buena calidad. Asegúrate de que estén limpios y libres de impurezas.

  • 500 g de Garbanzos secos
  • 1 tarro de cristal de boca ancha (tipo Le Parfait®)
  • Procesador de alimentos, picadora muy potente o Thermomix
  • Tamiz o colador

Preparación de los garbanzos para la harina

Preparar harina de garbanzos en casa es un proceso relativamente sencillo. Comienza por limpiar los garbanzos. Colócalos en un colador y enjuágalos bajo agua fría para eliminar cualquier polvo o impurezas. Asegúrate de revisar que no haya piedras o garbanzos dañados.

Garbanzos lavados y escurridos

Una vez que los garbanzos estén limpios, es crucial que estén bien secos antes de proceder con el tostado o la molienda. Puedes secarlos al aire en un lugar fresco y seco, o utilizar un horno a baja temperatura (60-70°C) durante aproximadamente 1-2 horas.

Tostado de los garbanzos (opcional)

El tostado de los garbanzos es opcional, pero puede mejorar el sabor de la harina y darle un toque más profundo. Si decides tostar los garbanzos, colócalos en una sartén grande y seca a fuego medio. Revuelve constantemente durante 10-15 minutos hasta que los garbanzos adquieran un color dorado y desprendan un aroma a nuez.

Garbanzos tostándose en una sartén

También puedes tostar los garbanzos en el horno. Precalienta el horno a 200º C con calor arriba y abajo. Introduce la bandeja con los garbanzos bien extendidos y hornea durante 30 minutos, muévelos un poco un par de veces durante el horneado. Comprueba el estado de los garbanzos y si todavía no están ligeramente crujientes, déjalos unos minutos más pero no esperes a que estén totalmente crujientes para sacarlos del horno, empieza a comprobarlo cada 5 minutos aproximadamente.

Garbanzos tostándose en el horno

Molienda y tamizado de la harina de garbanzo

Ahora es el momento de moler los garbanzos. Pon los garbanzos crudos y secos en el vaso y dale unos golpes de turbo para romperlos. (No te asustes, hace muchoooo ruído). Coloca una cantidad manejable de garbanzos en el procesador de alimentos o en el molinillo de café. Muele hasta obtener una textura fina y uniforme.

Garbanzos siendo molidos en un procesador de alimentos

Pulveriza durante 30 segundos en velocidad 5-10. Baja los restos de las paredes del vaso con la ayuda de la espátula. Pulveriza 30 segundos a velocidad 5-10 progresivo hasta conseguir un triturado fino, un par de minutos aproximadamente, pero sí la quieres más fina, puede tardar hasta 4 minutos. Puede que necesites hacerlo en varias veces para no sobrecalentar el aparato.

Después de moler los garbanzos, es importante tamizar la harina para obtener una textura más fina y uniforme. Usa un tamiz o colador para separar los trozos grandes y asegurarte de que la harina esté bien pulverizada. Retira la harina del vaso, y cuando esté fría, vuelve a introducir y pulveriza 30 segundos en velocidad progresiva 5-10.

⭐ Como hacer harina de garbanzo casera ⭐

Tostado de la harina de garbanzo (opcional)

Una vez que tienes la harina lista puedes dejarla tal cual o tostarla en el horno o en la thermomix para darle un sabor más potente. Este truquito de tostar la harina para que con la humedad no se estropee lo vi en “Tratar de cocinar“, un blog que os recomiendo mucho. Tuesta la harina programando 20 minutos, 100º, velocidad 5.

La harina de garbanzo adquiere una textura muy cremosa al mezclarla con líquidos, aglutina bien, sirve como ligante, apelmazante y cohesionador. Es harina hecha con garbanzos secos molidos hasta conseguir un polvo fino de color amarillo pálido.

Conservación de la harina de garbanzo

Pasa a un bote hermético tipo Le Parfait® y lista para usar. Guarda la harina de garbanzo en un tarro con tapa hermética para que se conserve varios días, si es que has hecho una gran cantidad y no se ha terminado.

Usos de la harina de garbanzo en la cocina

La harina de garbanzos es increíblemente versátil en la cocina. El resultado de esta receta es una harina tostadita, suelta y de color amarillo. Se puede usar para rebozados de pescaito frito, de croquetas, espesar salsas, tortillas de camarones, empanados.

Aquí te mostramos una tabla con algunos de sus usos:

Uso Descripción
Rebozados Ideal para pescado frito (mezclada con harina de trigo), croquetas y empanados.
Espesante Ayuda a espesar salsas y cremas.
Tortillas Sustituto del huevo en tortillas de patatas y tortillas francesas (mezclada con agua).
Masas Aglutinante y sustituto del huevo en masas de seitán, pan, bizcochos, crepes, hamburguesas y salchichas veganas.
Pastas caseras Para hacer pastas con 100% harina de garbanzo o mezclada con sémola u otras harinas.
Platos indios Utilizada en salsas, masas, rebozados, cremas, panes planos y tortitas.

La harina de garbanzos se suele poner como ejemplo de sustituto vegetal del huevo. Y sí, es muy útil para muchas cosas, pero no hace milagros. Piensa que, al final, son solo garbanzos molidos.

  • Funciona como una harina capaz de aportar cremosidad, color y algo de sabor en ciertas preparaciones.
  • Puede sustituir el huevo en tortillas de patatas por las propias características del plato: la mayoría del sabor y la textura los dan las patatas confitadas. No sabe a huevo. De hecho sabe a legumbre seca y para evitarlo se añade vinagre o limón.

No sustituye a la harina de trigo 1:1. Da sabor a garbanzos a nuestras preparaciones, y si nos pasamos de cocción puede saber a garbanzos secos. Hay que tener en cuenta que la harina de garbanzos no cuaja como el huevo. Al cocinarla queda cremosa, retiene humedad, ayuda a hacer masas tiernas, aporta color, etc., pero no puede montarse y no sustituye al 100% a la yema de huevo ni a la clara.

Se puede usar como mezcla húmeda para rebozar mezclándola con agua (como si fuese huevo), un poco de vinagre o zumo de limón y una pizca de sal (opcional), hasta que tenga la consistencia más o menos del huevo batido. Se puede usar para sustituir el huevo en tortillas de patatas y tortillas francesas. Basta con hacer una mezcla de harina de garbanzo y agua con una consistencia similar a la del huevo para crear tortillas doradas, cremosas y jugosas.

Dada su cremosidad y su poder aglutinante y apelmazante podemos utilizar la harina de garbanzo en masas (de seitán, de pan, bizcochos, crepes, hamburguesas veganas, salchichas veganas, etc.) como aglutinante y sustituto del huevo. Las masas que hagamos añadiendo harina de garbanzo quedarán más jugosas, tiernas y sedosas. Últimamente se han popularizado mucho las pastas de legumbre en lugar de trigo (espirales, espaguetis, etc). Con la harina de garbanzos podemos hacer pastas caseras, con un 100% de harina de garbanzo o mezclándola con sémola u otras harinas para mejorar la textura. En platos indios encontrarás harina de garbanzos para todo tipo de usos: salsas, masas, rebozados, cremas, panes planos, tortitas, etc.

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