Alternativas Refrescantes al Gazpacho Tradicional

Cuando pensamos en un plato típico de nuestro país, sin duda el gazpacho nos viene a la cabeza. Sin embargo, no a todos les gusta o resulta tedioso comerlo todos los días, sobre todo para los niños. Además, con la llegada del calor, nuestro cuerpo pide hidratación y platos ligeros. Por esta razón, existen muchas alternativas deliciosas a la tradicional receta de gazpacho y a la de la sopa, con las que triunfarás en tus reuniones familiares o de amigos y, por supuesto, en tus comidas y cenas del día a día.

Estas sopas y cremas frías no solo son fáciles y rápidas de preparar, sino que también ofrecen muchos beneficios para la salud. Nos mantienen hidratados, incorporan ingredientes de temporada, son ligeras, saciantes, nutritivas y, por si esto no fuera suficiente, están deliciosas.

Sopas y cremas frías

Sopas y Cremas Frías Clásicas de la Gastronomía Española (Más allá del Gazpacho)

La gastronomía española es rica en sopas y cremas frías entre las que destacan, además del gazpacho, el ajoblanco malagueño, la porra antequerana y el salmorejo cordobés. De todas ellas hay versiones, añadiendo, eliminando o cambiando unos ingredientes por otros, con o sin Thermomix, etc.

El Salmorejo Cordobés

El salmorejo cordobés es una variante del gazpacho con varios siglos de historia. Aunque sus orígenes son humildes, hoy en día está muy bien valorado y su precio es superior al gazpacho en los restaurantes. A diferencia del gazpacho, que se puede servir en vaso para beber porque lleva agua, el salmorejo es más espeso y necesita cuchara. Contiene menos verduras y su sabor es más pronunciado. La receta clásica de salmorejo incluye 1 kg de tomates maduros, 50 gr de pan, 1 huevo cocido, 2 dientes de ajo, 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre.

Se trata simplemente de batir todos los ingredientes sin agua y después colar. La guarnición clásica es huevo cocido rallado y trocitos de jamón serrano.

Salmorejo cordobés con jamón y huevo

El Ajoblanco Malagueño

El ajoblanco es una sopa fría a base de almendras, pan y ajo que se adjudica a la cocina del Al-Ándalus por el protagonismo de la almendra, típico de esa cultura. Se le considera un “gazpacho” de color blanco aunque tenga poco que ver con el clásico de tomate, pero comparte con él su origen andaluz (Granada y Málaga se disputan su invención), los ingredientes crudos y que es un clásico del verano: sabroso y fresquito.

La receta clásica de ajoblanco lleva 150 gr de almendras sin piel y crudas, 100 gr de pan (se puede usar integral para un color más oscuro), 2 ajos pelados, 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre, 1 litro de agua y sal. Batimos todos los ingredientes. No es necesario colarlo. Los posos del pan batido y la almendra tienden a quedarse en el fondo de la cazuela, pero se remueve y así la crema queda más gordita y con más sabor. Como guarnición se suele usar uva blanca, pero también admite trocitos de manzana o melón.

Ajoblanco con uvas

Gazpachos Alternativos y Creativos

Estamos proponiendo sopas y cremas frías alternativas a la receta de gazpacho tradicional, por eso incluimos esta sección de gazpachos alternativos. Además del clásico tomate, pepino y pimiento, podemos incorporar a nuestro gazpacho otras hortalizas y frutas que brindan sabor, aroma y color original al plato.

Gazpacho de Sandía

De un color rojo intenso, el gazpacho de sandía sorprende por la combinación ácida del tomate, el dulzor y frescor de la sandía y la albahaca aromática. Solo necesitas sandía, tomate, pepino, pimiento, un poco de aceite de oliva, vinagre y sal. Sustituir parte del tomate por sandía aporta un toque dulce y mucha agua (más del 90% de su composición).

El mismo peso de tomates y de sandía (½ ó 1 kg de ambos), 1 ajo, 1 cebolla tierna, ½ pimiento rojo, 100 ml de aceite, 50 ml de vinagre, sal y unas dos cucharadas de albahaca. Pelamos y troceamos la sandía y lo batimos junto con todos los ingredientes en la Thermomix o una batidora. Se pasa después por un pasapurés o chino para que no queden pellejitos del tomate ni ninguna pepita de la sandía. Como la sandía tiene mucha agua, no es necesario añadirle más porque queda suficientemente líquido.

Gazpacho de sandía con albahaca

Gazpacho de Fresas

Este es el gazpacho más rosa. Lleva 750 gr de tomates maduros, 500 gr de fresas, 1 cebolla tierna, 1 ajo, 1 pimiento verde pequeño (opcional: medio pimiento rojo o uno pequeño), 100 gr de pan (se puede usar integral), 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre, reducción de vinagre de Módena para decorar y agua según la textura deseada. Se lavan, trocean, baten y cuelan los ingredientes. Como guarnición quedan muy bien gotitas de reducción de vinagre de Módena que flotan en la superficie y gajos de fresas.

Gazpacho de Cerezas

Un delicioso gazpacho con un toque afrutado y sabor especial, que te va a sorprender. Es una receta refrescante de verano, y un buen entrante para iniciar una comida veraniega.

Gazpacho de Melocotón

Además de los clásicos ingredientes que en general son verduras y tomate, podemos emplear frutas de temporada para dar sabor, aroma, y color diferente a nuestro gazpacho. El gazpacho de melocotón admite multitud de guarniciones que aporten un contraste de texturas y sabor. Se lava bien los tomates, el pimiento, el pepino y los melocotones. Retirar los pedúnculos de los primeros con un cuchillo de punta afilado y trocear en piezas pequeñas. Disponer en el vaso de la batidora o en un recipiente. Si se usa el diente de ajo, es aconsejable retirar el germen interior, o sustituirlo por ajo granulado o en polvo. Añadirlo con un poco de sal, el vinagre y un chorrito de aceite de oliva. Pelar y trocear los melocotones, procurando aprovechar el máximo de pulpa y el jugo que suelten. Finalmente seguir triturando a velocidad más baja mientras se añade más aceite de oliva en hilo para que emulsione.

Gazpacho de melocotón

Gazpacho de Melón con Menta

Rico en potasio, refrescante y de sabor más dulce que la versión tradicional. Este gazpacho de melón, además de ligero, refrescante y delicioso, tiene un toque dulzón que lo convierte en un indispensable del recetario de verano. Se puede preparar como una especie de ajoblanco: melón, ajo, pimiento verde y un poquito de cebolla si se quiere un sabor más potente. Todo va en crudo y solo tendríamos que triturarlo, se puede acompañar con unos picatostes. El melón hidrata muchísimo y tiene azúcares importantes, y el ajo y el pimiento tienen antioxidantes.

Gazpacho de Calabacín

Otra opción interesante para variar el gazpacho tradicional.

Gazpacho de Remolacha

Un gazpacho de un intenso color fucsia, rico en antioxidantes como las betalaínas, responsables de la pigmentación tan característica de la remolacha. Se prepara igual que el clásico: tomate, pan, ajo, aceite de oliva, vinagre y, en este caso, remolacha cocida.

Gazpacho de Zanahoria

Concentrado en carotenos y vitamina A para el organismo. Puede ofrecernos también minerales como el calcio o el potasio que contribuyen a la hidratación del organismo. La zanahoria es una hortaliza que da un juego enorme en la elaboración de cremas y sopas frías. Sea cocida o en crudo, ese punto dulzón que tiene aporta un toque magnífico de sabor.

Gazpacho de Mango

La receta de gazpacho de mango es muy suave y el mango matiza pero no eclipsa el sabor del tomate. Lleva 800 gr de tomate, 2 mangos, 1 cebolla tierna, 1 ajo, 1 pimiento verde, 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre, sal y agua. Pelamos los mangos y los vaciamos. Lavamos y troceamos el resto de los ingredientes. Batimos y colamos.

Gazpacho de mango

Gazpacho de Avena

Este es el gazpacho más naturista de la lista. Se trata de una adaptación de una receta del Dr. Miquel Pros. Lleva 8 cucharadas de copos de avena, 1 kg de tomates maduros, ½ o 1 diente de ajo, 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre, sal y agua al gusto. Media hora antes de preparar el gazpacho se ponen los copos de avena en remojo, bien cubiertos de agua. Se escurre la avena. Paralelamente se lavan los tomates, se pela el ajo y se trocea todo. Se bate y se cuela. Como guarnición se usan unos copos de avena (no remojados) y se evitan los clásicos tropezones, porque este gazpacho es más suave.

Gazpacho Macrobiótico sin Tomate

Es rojo pero no lleva tomate ni sus ingredientes son crudos. La alimentación macrobiótica consume pocos alimentos sin cocinar y huye de las solanáceas. Esta receta de zanahorias y remolacha tiene un sabor similar al gazpacho pero un efecto energético diferente. Lleva 2 cebollas cortadas en juliana, 6 zanahorias cortadas en ruedas, 2 remolachas cocidas, aceite de oliva virgen extra, sal marina sin refinar, 3 cucharadas de vinagre de Umeboshi (opcional: un poco de jengibre picado). Primero se pica el pepino, en aros y después en palitos que se dejan en un plato espolvoreado con un poco de sal para que se vaya macerando. En una cazuela se saltea la cebolla picada con un poco de aceite junto con el jengibre y una pizca de sal. Se añaden las zanahorias en rodajas, otra pizca de sal y se cubre con agua. Se deja cocer unos 20′. Se comprueba que estén cocidas y se baten agregando las remolachas. Si se quiere más fino, se pasa por un chino o pasapurés. Se condimenta con una cucharada de aceite y 3 de vinagre y se puede añadir algo de agua si se quiere una crema más líquida. Se deja enfriar. Para decorar: pepino macerado y chucrut ecológico.

Gazpacho Verde (Zumo Verde Aliñado)

Realmente no es gazpacho sino zumo verde aliñado. Lleva 200 gr de espinacas crudas, 2 pimientos verdes, 2 pepinos pelados, 100 gr de pan integral, 1 ajo, 100 ml de aceite de oliva y 50 ml de vinagre, sal y agua. Se lavan, trocean y baten todos los ingredientes añadiendo agua para que quede más líquido. Se cuela o se pasa por pasapurés. Además de la guarnición clásica, se puede poner una mini brocheta con un tomatito cherry y queso, como bolitas de mozzarella, feta o queso fresco.

NEEM 1/NEEM Básico - Unidad 5 Mi receta de gazpacho - subtitulado

Otras Sopas y Cremas Frías Refrescantes

Sopa Fría de Guisantes y Menta

Si tu hijo es de los que odia los guisantes, esta puede ser una buena forma de que se los coma sin darse cuenta. Después se añaden 2 tazas de caldo de pollo o verduras, 10 hojas de menta, sal y pimienta, y se lleva a ebullición. Hecho esto, se tritura con la batidora hasta conseguir una crema suave. Este plato, al ser una leguminosa, es rico en proteína vegetal. Si lo unes al consumo de cereales (como pan) o una ración de arroz, harás que sea una proteína completa. A este plato, puedes añadirle puerro y queso para hacerlo más cremoso y sabroso.

Sopa de Pepino y Yogur (inspirada en el Tzatziki)

Esta receta fácil, rápida y súper refrescante con tonalidad verde dejará a todos con la boca abierta. Corta los pepinos que vayas a utilizar en pequeños trozos. Tritura todos los ingredientes anteriores y mézclalos con aceite de oliva, sal, comino molido, vinagre y ajo en polvo. Al acabar, echa la mixtura en un bol junto a agua helada. La cantidad variará dependiendo de la textura que se quiera conseguir. Inspirada en el tzatziki griego, esta sopa combina pepino, yogur griego natural, ajo, eneldo y unas gotas de limón. Es una opción rica en proteínas y probióticos (por el yogur) y en agua (por el pepino).

Sopa de pepino y yogur

Vichyssoise (Crema de Puerros)

La vichyssoise es la sopa fría con base de puerro más famosa de la gastronomía francesa. Tan extendida por el resto del mundo como versionada. Es una crema suave de puerros, patata, cebolla, caldo y nata o leche, que se sirve fría. Es una opción elegante y fácil de preparar. Entre las propuestas, además de la receta tradicional, se incluyen versiones con manzana, crema de gambas, calabacín o sin nata y mantequilla.

Para prepararla, se limpian bien los puerros, haciendo incisiones en cruz en el extremo verde y se colocan bajo un chorro de agua. A continuación se quita la primera capa o exterior y se aprovecha el resto. Así pues, se toma la parte blanca y se pica en rodajas o en trocitos. La parte verde es perfecta para aromatizar caldos de pollo y de pescado. Se rehoga el puerro en la mantequilla, a fuego muy lento para que no tome nada de color. Cuando esté blandito se añaden las patatas y el caldo. La tradición dice que hay que hacerlo con caldo de pollo pero si se quiere una receta vegetariana se puede usar agua o caldo de verduras. Se sube el fuego y se deja cocer durante 30 minutos hasta que las patatas estén bien tiernas. Para terminar, se cuela la crema por un colador fino para quitar todo resto de hebras. Se puede tomar esta deliciosa crema de puerros en caliente como cualquier otro puré o crema de verduras, aunque lo más habitual es consumir la vichyssoise en frío.

Vichyssoise

Sopa Fría de Puerro, Manzana y Limón

Sin nombre propio, como las anteriores, otras sopas frías con puerro como elemento principal son la sopa fría de puerro, manzana y limón, que podemos ajustar al gusto fácilmente. A mí me gusta hacer una versión diferente, en la que partimos de la receta clásica, añadiendo manzana, con lo que obtenemos una crema más ligera, refrescante y con un ligero toque dulzón.

Sopa Fría de Manzana y Puerro con Thermomix

Esta última se puede preparar de manera tradicional cociendo el puerro y demás ingredientes en una cacerola al fuego y triturando con una batidora de brazo.

Sopa Picante de Mejillones, Berberechos y Hortalizas

Distinta a las anteriores, porque en ella los ingredientes van picados en vez de triturados. Perfecta para una comida o cena ligera, es importante elegir conservas de calidad para un óptimo resultado.

Sopa de Melón, Limón y Menta

Una combinación que merece la pena probar bien fresquita porque los sabores se funden y resultan deliciosos. Lleva 1 melón de unos 2 kg, el zumo de 2 limones, un ramillete pequeño de menta fresca (unas 10 hojas), 100 ml de aceite de oliva. Pelamos y despepitamos el melón, lo batimos junto a los otros ingredientes colándolo después. No hace falta añadirle agua y queda con una textura como crema, para comer con cuchara. Para decorar: un poquito de menta picada, unas gotas de tabasco, unas semillitas de sésamo.

Ajoblanco de Melón

Una sopa fría de melón super refrescante, deliciosa, ligera y muy fácil. La combinación de ingredientes es perfecta: el dulce del melón con el toque de pepino, limón y unas hojas de menta, le aporta muchísima frescura. Lleva 150 gr. de almendras sin piel y crudas, 550 gr de melón sin piel, sin pepitas y troceado, 50 gr de pan, 2 ajos pelados, 100 ml de aceite y 50 ml de vinagre, y agua (menos que en el ajoblanco tradicional, ya que el melón tiene agua). Batimos todos los ingredientes. Colarlo es opcional. Removemos para que no se queden los posos al fondo de la cazuela. Como guarnición usamos bolitas de melón que hemos obtenido con un accesorio de cocina para hacer bolitas.

Ajoblanco de Coco

Es la receta de ajoblanco de coco menos habitual, más exótica y de sabor pronunciado, por lo que se toma poca cantidad. Lleva 1 lata de leche de coco (400 ml), 100 gr de almendra blanca cruda, 1 ajo, 100 gr de pan, 100 ml de aceite de oliva y 50 ml de vinagre, sal, y hasta 400-600 ml de agua según la textura deseada. Trituramos el diente de ajo con las almendras y el pan mojado en el vinagre y la sal. Añadimos la leche de coco y el aceite, batimos bien y vamos aligerando con agua.

Alternativa Ingredientes Principales Propiedades Destacadas
Salmorejo Cordobés Tomate, pan, ajo, aceite de oliva, vinagre Espeso, saciante, rico en licopeno
Ajoblanco Malagueño Almendras, pan, ajo, aceite de oliva, vinagre Cremoso, refrescante, aporte energético
Gazpacho de Sandía Sandía, tomate, pepino, pimiento, albahaca Dulce, hidratante, rico en antioxidantes
Gazpacho de Fresas Tomate, fresas, cebolla, ajo, pimiento Dulce, rosado, vitamina C
Gazpacho de Remolacha Tomate, pan, ajo, aceite de oliva, remolacha Color intenso, betalaínas (antioxidantes)
Sopa de Pepino y Yogur Pepino, yogur griego, ajo, eneldo, limón Refrescante, rica en proteínas y probióticos
Vichyssoise Puerro, patata, cebolla, caldo, nata/leche Suave, elegante, nutritiva

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