El Eid al-Adha, conocido también como la Fiesta del Sacrificio o el Día del Cordero, es la festividad mayor de los musulmanes. En árabe se llama Aíd al-Adha (عِيد الْأَضْحَى, romanizado: ʿīd al-aḍḥā) o Aíd al-Kabir (Fiesta Grande), y es celebrada por 1.200 millones de musulmanes en distintos puntos del mundo. Esta festividad conmemora el pasaje recogido en el Corán, en el que se muestra la voluntad de Abraham (Ibrahim en árabe) de sacrificar a su hijo Ismael (en la Biblia es Isaac quien sería sacrificado) como un acto de obediencia a Dios, antes de que Dios interviniera para proporcionarle un cordero y que sacrificara a este animal en su lugar.
La fiesta del sacrificio se celebra el décimo día del mes de Du al-Híyah (dû-l-hijja), que es el duodécimo y último mes del calendario islámico Hichrí. Esta fecha sucede setenta días después del Eid al-Fitr, es decir, el día de ruptura del ayuno del Ramadán. El calendario lunar islámico solo tiene dos festividades: la fiesta que celebra la ruptura del ayuno de Ramadán (îd al-fitr) y la fiesta del sacrificio. Según la jurisprudencia islámica, cada una de ellas dura tres días, lo que también da tiempo a las personas musulmanas a visitarse mutuamente y compartir el gozo en comunidad.
Orígenes y Significado Profundo
El Día del Cordero en Marruecos se llama así como referencia al sacrificio que realizó Abraham (Ibrahim en árabe) a Alá, como relata el Corán. Abraham estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo primogénito Ismael como prueba de su lealtad a Dios. Al final, Dios -cuenta la tradición- fue clemente y paró su brazo en el aire justo cuando iba a cercenar el cuello de su hijo. Agradecido, Abraham sacrificó en su lugar un carnero y es, en imitación de ese acto, por lo que los musulmanes sacrifican a sus animales en lo que se considera la Fiesta Mayor del Islam. Esta festividad, cuya fecha no es fija con respecto al calendario gregoriano o a las estaciones, conmemora el final de la peregrinación a La Meca (hajj).
Ibrahim (o Abraham), fundador del pueblo árabe, tuvo dos hijos: Ismael de la esclava egipcia Agar, e Isaac de su esposa Sara. El pueblo árabe en el día del Aid Al Adha recuerda el sacrificio de Abraham con su hijo Ismael. Abraham no tuvo que hacer el sacrificio con su hijo porque recibió la orden de su señor de cambiarlo por un cordero.

La Peregrinación a La Meca (Hajj)
La peregrinación a la Meca (hajj) es el quinto pilar del islam. Se trata de un rito obligatorio para todo musulmán que disponga de salud mental y física, tiempo y poder adquisitivo suficientes para poder llevarlo a cabo. Solo es obligatorio hacerlo una vez en la vida y puede delegarse. El rito del hajj tiene orígenes preislámicos. Según los musulmanes, fue el profeta Ibrâhîm, ayudado por su hijo Ismâ҅îl, quien construyó la Ka῾ba, edificio dedicado a la adoración única de Dios (Allâh) y excluido de toda idolatría. Con el tiempo, se dice que el monoteísmo abrahámico se menospreció y las costumbres idólatras acabaron profanando el templo de la Ka῾ba.
La venida del profeta Muhammad (n. 570 d. C.) marcó un punto de inflexión. Dentro de la vida del Profeta, el episodio clave en la renovación del templo de la Ka῾ba tiene lugar en el año 629 d. C. con la conquista de La Meca. La comunidad musulmana, que había sido expulsada de La Meca y se había refugiado en la ciudad de Medina, recupera sus fuerzas, establece nuevas alianzas con la población medinesa (ansâr) y regresa a La Meca para conquistarla sin hacer uso de la violencia. Una vez recuperan el control de la ciudad, el Profeta entró dentro de la Ka῾ba y destrozó a todos los ídolos que los politeístas habían ido acumulando en el interior.

Rituales y Celebración
El rito que configura la fiesta del sacrificio consiste en un baño ritual completo (gusl), una pequeña oración con sermón comunitario por la mañana, a poder ser mejor al aire libre, seguida opcionalmente (sunna) por el sacrificio de un cordero llevado a cabo por el cabeza de familia. El musulmán acude a la oración tras haber realizado la ablución mayor o gusl y haberse ataviado con su mejor ropa, limpia y perfumada. Recita unos versículos del Corán que solamente se mencionan durante las dos fiestas anuales y en los entierros. Los musulmanes glorifican a Dios hasta que el imán inicia la oración recitando siete takbir (Allahu akbar) y haciendo dos prosternaciones (rakáa). Después el imán pronuncia una jutba (‘sermón del viernes’) a los miembros de la comunidad que se hallan presentes.
La tradición indica que la mañana del día de Aíd al-Adha, luego de la oración especial hecha veinte minutos después de la salida del sol, el jefe de cada familia es el responsable de sacrificar al animal, esto si la ley del país lo permite. De no ser posible, existe la autorización de que un carnicero o una tercera persona lleve a cabo esta tarea, siempre buscando causar el menor dolor, dirigiendo la cabeza del animal hacia La Meca y dejando que su cuerpo expulse toda la sangre, para que la acción -y la carne que resulte de esta- sea considerada halal. Aunque lo más común es sacrificar una oveja o una vaca, de acuerdo con la región o país la ofrenda puede ser un toro, una cabra, una ternera e incluso un camello o un dromedario. En el caso de los bovinos, el animal debe tener más de dos años de edad, en el de los ovinos, al menos seis meses, aunque lo más recomendable es que sean mayores de un año. Deben estar sanos y no tener ningún defecto físico (ceguera, miembro amputado, etc.).

En muchos casos, estas oraciones se realizan al aire libre, en un espacio abierto conocido como musala. Si bien en muchos países musulmanes es obligatorio realizar el sacrificio de un animal (generalmente un cordero) para emular el que hizo Abraham, en Marruecos no se considera que esto sea obligatorio y se reserva más bien a aquellas familias que, por su desahogada situación económica, se lo pueden permitir. En Barcelona conviven numerosas comunidades musulmanas de orígenes culturales diversos, tanto autóctonas como provenientes de Oriente Próximo, el norte de África, Pakistán, Bangladesh o África subsahariana, entre otros. Para toda la comunidad musulmana y, por tanto, para la inmensa mayoría de los marroquíes, el Eid al-Adha es una de las fiestas mayores. Este día, como es de suponer, es festivo en todo el país, de modo que si tu viaje coincide con esta fecha, es probable que encuentres muchos de los comercios cerrados, así como monumentos visitables con horario especial.
La comida es muy buena y pasamos un día fantástico con la familia. Si algunos de la familia tienen problemas y no se hablan, ese día lo arreglan y sí hablan. El asado de este meshwi puede ser mediante brasas bajo tierra o bien ensartado sobre las llamas, acompañándose más tarde con limón, pasas, cuscús y otras elaboraciones.
Eid al-Adha: Todo lo que Necesitas Saber sobre la Fiesta del Sacrificio
Consideraciones Culturales y Regionales
La corriente de la escuela Malikí, presente en la región del Magreb y el África Occidental, indica que el sacrificio animal no es obligatorio y se recomienda solo a las personas que dispongan de los medios económicos para procurarse la oveja o vaca. En varios países del África musulmana, tales como Malí, Níger, Senegal o Benín, dan el nombre de Tabaski a esta fiesta, y una parte de los Amazigh en África del Norte la nombran Tafaska.
| Nombre de la festividad | Idioma/Región | Significado |
|---|---|---|
| Aíd al-Adha | Árabe | Fiesta del sacrificio |
| Aíd al-Kabir | Árabe | Fiesta Grande |
| Día del Cordero | Español | Referencia al sacrificio de Abraham |
| Tabaski | África musulmana (Malí, Níger, Senegal, Benín) | Nombre local de la fiesta |
| Tafaska | Amazigh (África del Norte) | Nombre local de la fiesta |