El hierro es un mineral esencial para el crecimiento y el desarrollo del cuerpo humano, siendo un componente imprescindible en cualquier dieta. Su presencia en el cuerpo asegura el buen funcionamiento de los glóbulos rojos, encargados de fabricar la hemoglobina. La hemoglobina es la responsable del transporte del oxígeno que obtenemos a través de los pulmones a todas las partes del cuerpo. Las personas que sufren anemia, por ejemplo, presentan un déficit de hemoglobina en su torrente sanguíneo. El cuerpo humano tiene aproximadamente un total de 2,5 gramos de hierro diluidos en la sangre, aunque cada persona necesita niveles determinados según su edad y género.
Cuando hablamos de alimentos ricos en hierro, no estamos utilizando una metáfora. Realmente, estos alimentos contienen una gran cantidad de este mineral, lo cual podemos demostrar a través de sencillos experimentos. Aplicando las leyes del magnetismo, la rama de la física que estudia los fenómenos magnéticos, cualquier objeto que contenga hierro manifestará propiedades magnéticas. Esto es precisamente lo que hemos visto en nuestro experimento. Si hubiéramos elegido un alimento poco rico en hierro, como los frutos secos, hubiera sido imposible observar este fenómeno.

Tipos de hierro en los alimentos
Hay dos tipos de hierro en los alimentos: el hierro hemo y el hierro no hemo. El hierro hemo se encuentra en alimentos de origen animal que originalmente contenían hemoglobina, como carnes rojas, pescado y aves (la carne, las aves y los mariscos contienen hierro hemo y no hemo). Su cuerpo absorbe la mayor parte del hierro de las fuentes de hemo. La mayor parte del hierro no hemo proviene de fuentes vegetales. El cuerpo humano absorbe el hierro principalmente a través de la parte superior del intestino delgado.
Riesgos y efectos de la contaminación
La contaminación puede tener un efecto negativo sobre el hierro en la sangre. Respirar el monóxido de carbono que libera la combustión de un automóvil es peligroso porque este gas se une al hierro hemo en una molécula con una fuerza 200 veces mayor que cuando se trata del oxígeno.
Experimento para detectar el magnetismo en los alimentos
Para despertar el interés de los niños en la importancia de los alimentos nutritivos, una buena idea es explicárselo de una forma entretenida y original, como puede ser con un experimento científico. Con esta propuesta te enseñamos cómo averiguar la cantidad de hierro de los cereales, y por extensión, de otros alimentos como las lentejas.
En este experimento pondremos a prueba lo que creemos de los alimentos. ¿Crees que podrían verse atraídos por la fuerza de un imán? Te lo mostramos.

Materiales necesarios:
- Cereales para desayuno con alto contenido en hierro (o lentejas)
- Mortero o batidora de vaso
- Un imán potente
- Plato o bolsa con agua
Procedimiento:
- Preparación del alimento: Pon un puñado de cereales para desayuno con alto contenido en hierro (o lentejas) en un mortero y machaca hasta que se convierta en polvo. Una variante que puedes hacer es triturar los cereales con agua en una batidora de vaso.
- Detección del hierro: Pasa el imán cerca de la parte superior de los cereales y verás cómo recoge unas pequeñas partículas negras.
EXPERIMENTO CASERO CON IMANES PARA NIÑOS: DESCUBRIR EL HIERRO EN LOS ALIMENTOS. ⚡️🧲 ⚡️
Explicación del experimento:
Al triturar el cereal o las lentejas, el hierro que está unido a otras sustancias del alimento se libera. Este es el motivo por el que las partículas pueden ser recogidas por el imán. Además, si haces la segunda parte de esta manualidad y pones el cereal en una bolsa con agua, verás la diferencia que existe entre triturarlo y meterlo en un líquido. En el segundo caso, cuando los copos se disuelven en agua se libera aún más el hierro que contienen.
Utiliza este divertido experimento científico para explicar las cualidades de los alimentos y las propiedades del magnetismo. También te servirá para comprobar juntos qué cantidad de cereales, de las marcas que habitualmente compras, tiene una mayor cantidad de hierro.
Esta manualidad para hacer en familia se realiza en poco tiempo y se limpia muy fácilmente tirando los restos que hayan quedado por el desagüe o la basura.
Si te ha gustado este experimento para separar el hierro de los cereales, también te pueden interesar estas otras propuestas basadas en el magnetismo: hacer slime que se mueva con un imán o competir en una carrera con coches magnéticos.