La acidosis ruminal en bovinos es una de las patologías más comunes y preocupantes en la ganadería, especialmente en sistemas intensivos de producción. Este trastorno metabólico, que afecta el equilibrio del pH del rumen, puede tener graves consecuencias en la salud de los animales, la producción de leche y la rentabilidad de las explotaciones. La acidosis ruminal en bovinos ocurre cuando el pH del rumen cae por debajo de los niveles óptimos debido a una acumulación excesiva de ácidos producidos durante la fermentación ruminal.
Tipos de acidosis ruminal
Existen dos formas principales de acidosis ruminal en terneros: la acidosis ruminal subaguda (SARA) y la acidosis ruminal aguda.
Acidosis ruminal subaguda (SARA)
El rango saludable del pH del rumen se encuentra entre 6.0 y 7.0. Cuando el pH desciende por debajo de 5.5, los bovinos pueden desarrollar acidosis ruminal subaguda (SARA). La acidosis ruminal subaguda SARA es una condición metabólica común pero subestimada en el ganado bovino, especialmente en sistemas intensivos de producción. Es conocida por ser difícil de detectar, ya que los signos clínicos no siempre son evidentes en las primeras etapas. Sin embargo, si no se aborda a tiempo, puede causar un impacto significativo en la producción de leche, la salud general del ganado y la economía de la explotación.
La acidosis ruminal subaguda se caracteriza por periodos intermitentes y autocorregibles de pH ruminal bajo. Las vacas afectadas no muestran signos clínicos cuando el pH ruminal está bajo. Sin embargo, pueden aparecer secuelas debidas a ruminitis. El diagnóstico se realiza a nivel de explotación midiendo el pH ruminal en un grupo de vacas de alto riesgo.
Acidosis ruminal aguda o sobrecarga de grano
La acidosis ruminal aguda es una forma más grave y de aparición rápida. La sobrecarga de grano es una enfermedad aguda de los rumiantes, caracterizada por hipomotilidad ruminal o atonía, deshidratación, acidemia, diarrea, depresión, incoordinación, colapso y, en casos graves, la muerte. El diagnóstico se confirma por un pH del rumen <5,5 y un exceso de grano en la dieta y las heces. La sobrecarga de grano es un trastorno metabólico en rumiantes asociado con una sobreingestión o un cambio repentino a alimentos concentrados de fermentación rápida (p. ej., maíz, cebada o trigo). En comparación con la indigestión simple, representa un trastorno digestivo más grave debido a una alimentación excesiva de grano.

Etiología y patogénesis de la acidosis ruminal
La principal causa de la acidosis ruminal en bovinos es el consumo excesivo de dietas ricas en carbohidratos fácilmente fermentables. Otras causas menos comunes incluyen la indigestión por manzanas, uvas, pan, masa de hornear, remolacha azucarera y forrajera, patatas o por grano para fermentación húmedo y agrio que no ha fermentado completamente en fábricas de cerveza.
La ingestión de cantidades tóxicas de carbohidratos muy fermentables es seguida, a las 2-6 h, de un cambio en la población microbiana del rumen. El número de bacterias grampositivas (p. ej., Streptococcus bovis) aumenta notablemente, lo que tiene como resultado la producción de grandes cantidades de ácido láctico. El pH del rumen desciende a ≤5, lo que destruye los protozoos, microorganismos celulolíticos y microorganismos consumidores de lactato y perjudica la motilidad ruminal. El pH reducido permite que los lactobacilos utilicen los carbohidratos y produzcan cantidades excesivas de ácido láctico. La adición del ácido láctico y sus sales, el l- y el d-lactato, a los solutos existentes en el líquido ruminal, origina una elevación sustancial en la presión osmótica, que tiene como resultado el desplazamiento de grandes cantidades de líquido al interior del rumen causando contenido ruminal fluido y deshidratación.
El pH ruminal bajo causa rumenitis química y la absorción de lactato, particularmente d-lactato, produce acidosis láctica y acidemia. Además de acidosis metabólica (de iones fuertes) y deshidratación, las consecuencias fisiopatológicas son hemoconcentración, colapso cardiovascular, insuficiencia renal, debilidad muscular, choque y muerte.
Factores predisponentes
La cantidad de alimento necesaria para producir la enfermedad aguda depende del tipo de grano, la experiencia previa del animal con ese grano, su estado nutricional y físico y de la naturaleza de la microbiota ruminal. La sobrecarga de grano es más común en el ganado que ha tenido acceso accidental a grandes cantidades de hidratos de carbono, especialmente grano. La sobrecarga por grano también es frecuente en terneros de cebo, cuando se les incorpora demasiado rápido a dietas muy ricas en grano. El trigo, la cebada y el maíz son los granos más fácilmente digestibles y la avena es menos digestible.
El ganado vacuno adulto acostumbrado a dietas con alto contenido en grano puede consumir 15-20 kg de grano y padecer solo una enfermedad moderada, mientras que otros animales sufren enfermedad aguda y mueren después de comer 10 kg de grano.
Los factores que contribuyen a la acidosis incluyen:
- Tipo de alimento: Cantidad de alimentos ricos en hidratos de carbono de fácil digestión.
- Volumen consumido: Los animales acostumbrados pueden llegar a comer hasta 15 kg, mientras que el cuadro clínico puede presentarse con 3-4 kgrs.
- Composición del alimento: Los carbohidratos de fácil digestión, como el almidón y el azúcar, pueden determinar acidosis.
- Tipo de grano: La velocidad de degradación ruminal del almidón sitúa al trigo, seguido por la cebada, maíz, avena y sorgo.
- Integridad física del grano: El grano molido es más propenso a causar acidosis que el grano entero.
- Contenido de humedad del grano: El grano húmedo se degrada más rápidamente que el seco, lo que aumenta el riesgo de acidosis.

Tabla 1: Digestibilidad de diferentes tipos de grano
| Tipo de Grano | Digestibilidad Ruminal del Almidón |
|---|---|
| Trigo | Muy alta |
| Cebada | Alta |
| Maíz | Media |
| Avena | Media-Baja |
| Sorgo | Baja (hasta 60%) |
Manifestaciones clínicas de la acidosis ruminal
La indigestión por carbohidratos (sobrecarga de grano) da lugar a afecciones que van desde una indigestión simple a una acidemia rápidamente mortal y acidosis metabólica. El tiempo transcurrido entre la ingestión excesiva de alimentos y el comienzo de los signos es más corto con el alimento molido que con el grano entero y la gravedad aumenta con el volumen ingerido.
Signos de acidosis ruminal aguda
Unas pocas horas después de la ingestión, la única anomalía detectable puede ser un rumen dilatado y posiblemente algo de dolor abdominal (manifestado por coceo del abdomen o pateo con las extremidades posteriores). En la forma leve, los movimientos del rumen están disminuidos, pero no cesan completamente, el animal presenta anorexia, pero está despierto y alerta, y frecuentemente tiene diarrea. El animal comienza a comer de nuevo 3-4 días después, sin tratamiento específico alguno.
A las 24-48 horas del comienzo de una sobrecarga grave, algunos animales están postrados, otros se tambalean y otros están tranquilamente de pie; todos estarán anoréxicos. La temperatura corporal suele estar por debajo de lo normal (36,5-38,5 °C); sin embargo, en los animales expuestos al sol en tiempo caluroso, puede estar aumentada hasta los 41 °C. Las respiraciones tienden a ser poco profundas y rápidas, entre 60-90 respiraciones/min. La frecuencia cardiaca suele aumentar de acuerdo con la gravedad de la acidemia; el ganado vacuno con una frecuencia cardiaca >120 lpm tiene un mal pronóstico.
La diarrea aparece frecuentemente y suele ser profusa y maloliente. Las heces son de blandas a líquidas, de color amarillo o marrón rojizo y con un distintivo olor agridulce. Las heces frecuentemente contienen granos sin digerir del alimento responsable de la sobrecarga. En los casos leves, la deshidratación equivale al 4-6 % del peso corporal, pero las pérdidas pueden alcanzar el 10-12 % en los casos graves.
Cuando la sobrecarga por grano es grave, las contracciones primarias del rumen están completamente ausentes aunque, normalmente, durante la auscultación se pueden oír sonidos de burbujeo producidos por el gas que se eleva a través de la gran cantidad de líquido. Los animales gravemente afectados pueden tambalearse y chocar con objetos; su reflejo palpebral está enlentecido o ausente y el reflejo pupilar, aunque suele estar presente, es más lento de lo normal. La extensión de la depresión del reflejo palpebral se asocia con el d-lactato plasmático y proporciona un método clínico útil para clasificar la gravedad de la acidosis láctica y controlar la respuesta al tratamiento. Los animales afectados suelen estar echados tranquilamente, a menudo con la cabeza vuelta hacia un flanco y su respuesta ante cualquier estímulo esté muy reducida, de modo que se asemeja a un caso de paresia posparto.
Puede haber laminitis aguda, que es más frecuente en los animales no gravemente afectados; la laminitis crónica puede desarrollarse semanas o meses más tarde. La anuria es un hallazgo común en los casos agudos. La diuresis después de la fluidoterapia, es un signo de buen pronóstico. La muerte puede ocurrir en 24-72 h y el desarrollo rápido de signos agudos, especialmente la postración, indica la necesidad de tratamiento agresivo. Las vacas gestantes que sobreviven a la forma grave de la enfermedad pueden abortar 10-14 días después.
Signos de acidosis ruminal subaguda (SARA)
Los principales signos clínicos atribuidos a la acidosis ruminal subaguda son la reducción o la ingesta cíclica de alimentos, la disminución de la producción de leche, la mala condición corporal a pesar de la ingesta adecuada de alimentos y la diarrea inexplicable. Pueden observarse en el rebaño elevadas tasas de reposición o muertes inexplicables. También pueden observarse, de manera esporádica, casos de síndrome de la vena cava. Los signos clínicos son tardíos e insidiosos.
No se identifican episodios reales de pH ruminal bajo; de hecho, para cuando se observa un animal que no come, su pH ruminal por lo general se ha recuperado hasta niveles normales. La diarrea puede seguir a periodos de pH ruminal bajo; sin embargo, este hallazgo es inconsistente y también puede estar relacionado con otros factores dietéticos.

Diagnóstico de la acidosis ruminal
Identificar los signos clínicos de la acidosis ruminal en bovinos es crucial para actuar rápidamente. El diagnóstico de sobrecarga de grano suele ser obvio si se dispone de la anamnesis y están afectados varios animales. El diagnóstico puede confirmarse con los hallazgos clínicos, un pH ruminal bajo (<5,5 en vacas no acostumbradas a dietas altas en grano) y el examen de la microbiota del rumen para detectar la presencia de protozoos vivos.
Diagnóstico de acidosis ruminal aguda
- pH ruminal <5,5 (a menudo <5,0): Para evitar el aumento del pH por la exposición al aire, debe examinarse rápidamente el pH del líquido del rumen obtenido mediante sonda gástrica ororruminal o por paracentesis ruminal. Por lo general, el pH en animales alimentados con forraje es 6-7; en aquellos con dietas altas en grano, el pH es 5,5-6. Los valores <5,5 sugieren fuertemente sobrecarga por grano y un pH ruminal de <5 indica acidemia grave y acidosis metabólica.
- Exceso de grano en las heces: Las heces frecuentemente contienen granos sin digerir del alimento responsable de la sobrecarga.
- Examen de la microbiota del rumen: En la sobrecarga por grano, una tinción de Gram del líquido ruminal hará evidente un cambio de bacterias predominantemente gramnegativas (normal) a predominantemente grampositivas, con una pérdida concomitante de diversidad bacteriana.
Diagnóstico de acidosis ruminal subaguda (SARA)
La acidosis ruminal subaguda se diagnostica en un grupo más que en un individuo. La medición del pH en el líquido ruminal de una porción representativa de animales aparentemente sanos en un grupo se ha utilizado para ayudar a hacer el diagnóstico de acidosis ruminal subaguda en rebaños lecheros.
Se deben seleccionar animales de los grupos de mayor riesgo: vacas entre ~15 y 30 días en leche en explotaciones alimentadas a base de componentes y vacas entre ~50 y 150 días en leche en explotaciones alimentadas con raciones totalmente mezcladas. El líquido ruminal suele recogerse mediante ruminocentesis. Por lo general, se toman muestras de 12 o más animales ~2-4 horas después administrar grano (en rebaños alimentados con componentes separados) o 6-10 horas después de la primera ración diaria en raciones totalmente mezcladas. Si >25 % de estos animales evaluados presenta un pH ruminal <5,5, el grupo se considera en alto riesgo de acidosis ruminal subaguda. Este tipo de herramienta diagnóstica debe usarse conjuntamente con otros medios de diagnóstico tales como la evaluación de la ración y de las prácticas de manejo y la identificación de problemas de salud en el conjunto del rebaño.
ACIDOSIS Y BIENESTAR RUMINAL
Tratamiento de la acidosis ruminal en terneros
La acidosis ruminal en terneros tratamiento es un aspecto crucial en la ganadería, especialmente en sistemas intensivos donde los terneros son alimentados con dietas ricas en concentrados. Un enfoque integral que combine ajustes dietéticos, tratamientos específicos y un manejo adecuado es clave para abordar la acidosis ruminal en terneros tratamiento de manera efectiva y sostenible.
Tratamiento de acidosis ruminal aguda
Para el ganado del que se sospecha que ha ingerido grandes cantidades de concentrado y ha desarrollado una sobrecarga de grano, se cree que es útil restringir la ingesta de agua durante las primeras 18-24 horas, aunque esto no se ha demostrado. Si la sobrecarga es grave, debería considerarse el sacrificio en los animales de cebo próximos al final de su periodo de engorde, esto puede ser la solución más económica.
La mortalidad es elevada en los animales afectados gravemente, a menos que se empiecen precozmente medidas terapéuticas agresivas. En estos animales es necesario extraer el contenido del rumen y reemplazarlo con la ingesta procedente de animales sanos. En los animales que todavía están en pie, se prefiere la ruminotomía al lavado del rumen, porque los animales pueden aspirar durante el procedimiento de lavado y solo la ruminotomía asegura que todo el grano ingerido ha sido eliminado. El lavado del rumen puede lograrse, usando una sonda gástrica grande, si se dispone de agua suficiente. Se debe usar una sonda de gran calibre (2,5 cm de diámetro interior y 3 metros de largo) y añadir suficiente agua para distender la fosa paralumbar izquierda; se permite entonces el vaciado por gravedad de flujo. La repetición del procedimiento unas 15-20 veces logrará los mismos resultados (y necesitará aproximadamente el mismo tiempo) que efectuar una ruminotomía para vaciar y lavar el rumen sifonando.
El vaciamiento del rumen debe ser seguido por la inoculación del rumen y, si no se logra antes de que los signos de enfermedad grave sean evidentes, con una fluidoterapia rigurosa para corregir la acidosis metabólica y deshidratación y restaurar la función renal. Inicialmente, durante un periodo de ~30 min, se debe administrar una solución de bicarbonato de sodio al 5 % IV (5 L/450 kg, IV). Durante las 6-12 horas siguientes se puede administrar por vía IV una solución electrolítica equilibrada o una solución de bicarbonato de sodio al 1,3 %, hasta 60 L/450 kg (no se han establecido tiempos de retirada). Durante este periodo debe aparecer de nuevo la micción. Normalmente no es necesario, incluso está contraindicado, administrar antiácidos PO (o intrarruminalmente), sobre todo si se ha administrado bicarbonato de sodio IV. La penicilina G procaína puede administrarse fuera de indicación, cuando esté permitido, a todos los animales afectados para minimizar el desarrollo de ruminitis bacteriana y abscesos hepático.
Tratamiento de acidosis ruminal subaguda (SARA)
Dado que la acidosis ruminal subaguda no se detecta en el momento en el que el pH ruminal está deprimido, no hay un tratamiento específico para ella. Los trastornos secundarios pueden tratarse cuando sea necesario.
Acidosis ruminal en terneros lactantes
La acidosis ruminal, o ruminal drinking, es el acúmulo de leche en el rumen por un cierre deficiente de la gotera esofágica en el ternero lactante. En la acidosis ruminal de los terneros lactantes, el principal motivo del acúmulo de leche en el rumen y la posterior acidosis, es el cierre deficiente de la gotera esofágica. Si la leche permanece demasiado tiempo en el espacio reticulorruminal, los carbohidratos que contienen sufrirán una fermentación bacteriana. En terneros lactantes sanos, menos del 10 % de la leche ingerida pasa del retículo al rumen. En caso de que la gotera esofágica no se cierre rápida y suficientemente, fluirán hacia los preestómagos importantes volúmenes de leche. Generalmente, si la leche del rumen se evacúa en 3 horas, no hay consecuencias desfavorables. La instauración de un tratamiento temprano y un buen manejo puede llevar a la recuperación de aproximadamente la mitad de los animales afectados. Esta terapia es muy laboriosa y muchos ganaderos no pueden dedicar tanto tiempo y esfuerzo a un único ternero. A los terneros enfermos se les debe prestar una atención especial, ya que estarán más débiles y, en muchos casos, pueden desarrollar anorexia.
Prevención de la acidosis ruminal
La acidosis ruminal en bovinos puede prevenirse eficazmente con una dieta equilibrada y un manejo nutricional adecuado. La clave para la prevención de la acidosis ruminal subaguda es permitir la adaptación ruminal a dietas ricas en grano, así como limitar la ingesta de carbohidratos fácilmente fermentables. Esto requiere tanto una buena formulación de la dieta (equilibrio apropiado de carbohidratos fibrosos y no fibrosos) como de un excelente manejo de los alimentos en el comedero.
Estrategias dietéticas
- Fibra efectiva: Es fundamental incluir suficiente fibra efectiva en la dieta para estimular la masticación y la producción de saliva, lo que ayuda a mantener el pH del rumen en niveles saludables. Proporcionar partículas de fibra larga adecuadas disminuye el riesgo de acidosis ruminal, pero no puede eliminar el riesgo.
- Transición progresiva: Los cambios en la alimentación deben realizarse de manera progresiva, especialmente al introducir concentrados o alimentos ricos en carbohidratos. La mucosa ruminal necesita varias semanas para adaptarse a dietas altas en grano.
- Monitoreo de la ración: Las raciones para rumiantes también deben formularse para proporcionar una amortiguación adecuada, mediante la selección apropiada de los alimentos o la adición de tampones dietéticos como el bicarbonato de sodio y el carbonato de potasio. El balance catión-anión (BCA) se utiliza para cuantificar la capacidad amortiguadora de una ración.
- Modificación de la flora ruminal: La administración de levaduras puede ayudar a modificar la flora ruminal para reducir la acidosis.
Las recomendaciones de contenido en fibra de las raciones en el ganado vacuno lechero están disponibles en el informe del National Research Council (NRC), Necesidades nutricionales del ganado vacuno lechero. Los errores en el contenido de materia seca en las raciones totalmente mezcladas suelen estar relacionados con una falta de ajuste para la variación en el contenido de humedad de los diferentes forrajes.
Si se administra una ración totalmente mezclada, es importante que las partículas de fibra larga no se separen fácilmente del resto de la dieta. La clasificación puede evitarse proporcionando partículas de fibra larga de menos de ~5 cm de longitud, manteniendo una humedad adecuada (~50-55 %) en la ración mezclada e incluyendo ingredientes como la melaza líquida que ayudan a que los ingredientes de la ración se peguen.
Manejo alimentario
- Consumo fraccionado: Los terneros que realizan un mayor número de comidas al día, medidas como acercamiento al pesebre, en menores cantidades y con una menor velocidad de ingesta son los que presentan mayor crecimiento y menores problemas de acidosis ruminal.
- Alimentación en grupo: Los becerros jóvenes tienen una velocidad consumo de alimento menor y existe la facilitación social, es decir comen mejor cuando están en grupo.
- Evitar privación de alimento: Los ciclos de privación de alimento seguidos de un consumo excesivo aumentan en gran medida el riesgo de acidosis ruminal subaguda.
- Control del comedero: Asegurar que el comedero esté libre el 30% del tiempo durante el día para asegurar que no se limita el acceso y/o que se provocan velocidades de consumo elevadas, de más de 110 gramos por minuto.
- Calidad del granulado y tamaño de la harina: Reducir la calidad del granulado o utilizar harina muy fina puede aumentar el tiempo de comida y reducir la velocidad de consumo, el número de visitas al pesebre y el consumo diario total de pienso.
Recomendaciones específicas para terneros
Importante para la salud y el crecimiento de los terneros es el desarrollo adecuado del rumen en preparación para el destete. El desarrollo del rumen es impulsado por la fermentación de carbohidratos por las bacterias del rumen. En nuestra búsqueda para impulsar el desarrollo del rumen, nos enfocamos en proporcionar carbohidratos fácilmente fermentables como el almidón y el azúcar. Estos carbohidratos se fermentan rápidamente en el rumen y tienden a proporcionar la mayor cantidad de propionato y butirato. Sin embargo, en nuestra búsqueda para desarrollar el rumen, podemos estar induciendo la acidosis del rumen subagudo, o SARA, en estos terneros.
Un estudio realizado en la Universidad de Tennessee monitoreó el pH del rumen de terneros de 1 a 12 semanas de edad. Los terneros fueron alimentados con una dieta "convencional" de sustituto de leche y gránulos de iniciación para terneros. Hubo una disminución constante en el pH del rumen, desde un máximo de 6,4 a la 1 semana de edad hasta un mínimo de 5,0 a 5,1 a las 12 semanas de edad.
Otro estudio con terneros canulados ruminalmente mostró que el pH del rumen disminuyó rápidamente con la alimentación a niveles típicos de SARA. Otros investigadores también han documentado que el pH del rumen suele estar muy por debajo de 6,0 en terneros jóvenes, particularmente en dietas finamente molidas.