Las cornisas, también conocidas como molduras de cornisa, son elementos decorativos y funcionales que añaden un toque de elegancia y protegen las fachadas de los edificios. Aunque su instalación puede parecer intimidante, el proceso no es tan difícil como se podría pensar. En esta guía, exploraremos paso a paso cómo instalar una cornisa y la importancia de su mantenimiento.

¿Qué es una cornisa y cuál es su función?
Una cornisa o alero es una superficie horizontal que sobresale a lo largo de la zona superior de una pared o inmediatamente debajo de la línea de los forjados. Suelen ser horizontales o inclinadas y son elementos muy habituales en edificios residenciales y protegidos, sobre todo en aquellos en los que la ornamentación de la fachada es un valor añadido en su construcción.
Aunque el motivo inicial del uso de estas estructuras era el de impedir que el agua pudiera ocasionar desperfectos en los muros y fachadas, una de las funciones principales de una cornisa es ornamental y decorativa.
Preparación para la instalación de cornisas
Antes de comenzar la instalación, es importante preparar el área de trabajo y reunir las herramientas necesarias. El techo y las paredes deben estar lisos, uniformes y limpios, sin suciedad ni polvo. Se recomienda instalar las cornisas antes de pintar el techo y de empapelar o pintar las paredes.
Para la instalación, ten a mano una caja de ingletes, una sierra, adhesivo, masilla y una espátula. Una buena caja de ingletes y una sierra adecuada son imprescindibles para una instalación rápida y sencilla. Si nunca has usado una caja de ingletes, te recomendamos documentarte un poco previamente.

Medición y corte de molduras
Mide la longitud que necesitas que tenga tu moldura y córtala. Para la mayoría de las esquinas deberás cortar el extremo de la moldura en un ángulo de 45 grados. Es importante recordar que muchas veces las esquinas de una habitación no tienen los 90º perfectos y se necesitarán ajustes.
Corte de molduras para esquinas interiores:
- Haz una marca en la parte trasera de la moldura para indicar qué lado debe quedar orientado hacia arriba.
- Gira la moldura 180°.
- Colócala en la caja de ingletes.
- Comprueba el ajuste y haz las correcciones necesarias.
Las uniones de esquina internas son un poco más complicadas que las esquinas externas. La primera pieza de moldura debe cortarse cuadrada, es decir, su borde se colocará al ras (al mismo nivel) contra la pared.
Corte de molduras para esquinas exteriores:
Cuando dos paredes forman una esquina externa (creando un ángulo de 270º en el interior de la habitación), el acoplamiento es simple. Coloca la primera pieza de moldura en la sierra ingletadora contra las guías de corte que has creado y córtala a un ángulo de 45º.
COMO USAR LA INGLETADORA MANUAL
Unión de piezas de moldura
Si alguna pared en tu habitación es más larga que las piezas de moldura de cornisa que tienes, necesitarás unir dos piezas con empalme endentado. Mide el punto en donde tendrás que unir las dos piezas y luego coloca la primera en la sierra ingletadora, boca abajo y en ángulo, como se explicó anteriormente. Ajusta la cuchilla a un ángulo de 45º y corta a través de la moldura.
Instalación de la moldura de cornisa
Cuando quedes conforme con el corte, ya puedes proceder a pegar la moldura. Aplica una tira uniforme de adhesivo en la parte posterior de la moldura. Presiona la moldura contra la pared y el techo. Es más fácil trabajar con otra persona, ya que una persona puede sostener cada pieza de moldura en su lugar mientras la otra la clava, pero para longitudes cortas puedes hacerlo sin ayuda.
Al presionar la moldura contra el techo y la pared, puede rezumar algo de adhesivo. Usa una espátula para retirar el exceso de adhesivo. Es una buena idea tener a una segunda persona que posicione la moldura mientras tú la aseguras.
Si tuviste que realizar un corte de acoplamiento para cubrir el primer tramo de la pared, aplica una fina capa de pegamento en el empalme de la primera pieza de moldura. Acomoda juntos los empalmes y asegura la segunda pieza con clavos de acabado. Aplica una pequeña cantidad de pegamento a cada empalme antes de clavar la siguiente pieza y limpia el exceso de pegamento con un trapo mientras trabajas.
Consejos para paredes irregulares
Durante la instalación, puede ocurrir que dos piezas no encajen a la perfección. Esto suele deberse a que la pared no es totalmente lisa. La solución es muy sencilla: utiliza espaciadores pequeños. Elige el grosor adecuado (suelen venderse cuñas de entre 1 y 5 mm de espesor) y colócalos bajo la pieza que haya que separar de la pared (o del techo). A continuación, fíjalo con una chincheta.
Acabado y mantenimiento de la cornisa
Cuando el adhesivo se haya secado según las instrucciones del envase, llega el momento de ocultar los posibles resquicios y hacer que la moldura quede perfectamente integrada en la pared. Esto se consigue con masilla para juntas.
Para un pre-acabado blando de la parte superior de la moldura utiliza masilla blanca para suavizar las uniones. La masilla también es apropiada para suavizar agujeros de clavos y cualquier otra marca en la moldura. Una lija calibre 100 es adecuada para acabados de empalmes endentados en paredes lisas.
Todas las cornisas vienen imprimadas o con capa base y acabado blanco rígido. Este paso requerirá de pintura y una brocha. Las pinturas de esmalte son generalmente las mejores para este tipo de trabajo y se dividen en dos categorías:
- Esmalte acrílico: seca rápido y tiene menos olor, pero tiene un acabado más plano.
- Esmalte de resina: tarda más en secarse y tiene un olor más fuerte, pero cuyo acabado brillante no puede ser igualado por la pintura acrílica.
Importancia del mantenimiento de cornisas exteriores
Una de las estructuras que más patologías sufren en un edificio son las cornisas y los aleros. Estos elementos están expuestos a la acción del agua y el viento, y son muy susceptibles de presentar defectos que, eventualmente, causarán desprendimientos de material a la vía pública. Su deterioro suele iniciarse por una descomposición en su revoque, originando fisuras que permiten la infiltración del agua en su interior. Esto puede ocasionar una corrosión importante en sus armaduras, produciéndose un aumento de volumen debido a su oxidación.
La importancia del mantenimiento de una cornisa es fundamental en un edificio. Al ser un elemento exterior, puede producir daños graves en caso de desprendimiento y caída de partes de su revestimiento o estructura. Realizar un buen mantenimiento de las cornisas de las fachadas es fundamental para proteger la salud de nuestros edificios, ya que en estos casos no deberían de presentar problemas en su estructura.
Rehabilitación de cornisas de hormigón
En el caso de las cornisas de hormigón, que suelen ser las más habituales, lo normal es que las armaduras hayan quedado desprotegidas y se encuentren expuestas debido al desprendimiento del hormigón que las recubría. Cuando las armaduras quedan al descubierto, lo normal es que se oxiden debido a la humedad y que se produzca la corrosión del acero.
Para solucionar todo esto, debe procederse a la limpieza de la zona donde se haya producido el desprendimiento del hormigón, eliminándolo por completo y dejando las armaduras completamente al descubierto.
Si en el proceso de rehabilitación, aún no se ha detectado un descubrimiento de las armaduras, pero sí se observan importantes deterioros como grietas y fisuras en la cornisa, lo normal es que se proceda al sellado de estas mediante la aplicación de resinas epoxi o acrílicas.

Cornisas ornamentales
En aquellos edificios en los que la cornisa forma una parte importante de su ornamentación, la operación puede convertirse en algo más complicada, ya que la reparación debe respetar las condiciones estéticas existentes, y debe realizarse, en la medida de lo posible, con los mismos materiales que se encuentren en la fachada, para respetar el carácter único de la edificación. En algunos de estos casos, puede ser necesario que los elementos se lleven a un laboratorio para identificar la granulometría exacta de los materiales y poder ejecutar reparación de tal forma que no se rompa la estética del conjunto.