Seguro que te has preguntado alguna vez cómo quitar lo salado a la comida en aquellas ocasiones en que se ha ido un poco la mano con la sal. No te preocupes, el exceso de sal es perfectamente reversible. Con estos trucos, todo tiene arreglo y podrás llevar el guiso a la mesa como si nada hubiera pasado.
Como es natural, todos los trucos funcionan mejor si el guiso está todavía al fuego, en la cazuela. Lo mejor es ir probando para poner remedio cuanto antes.

Soluciones rápidas para guisos caldosos
Si no se trata de un guiso, sino de unas verduras o carnes cocidas, puede ser suficiente pasarlas bajo el grifo de agua fría y dejarlas escurrir y secar. Y en un guiso, muchas veces, cuando se actúa a tiempo, se puede arreglar simplemente añadiendo agua, salsa de tomate o nata (según el guiso) para aumentar la salsa.
1. Añadir más agua
El agua es uno de los grandes aliados en la cocina y también nos puede ayudar a combatir esa sobredosis de sal. Agrega un chorrito para reducir el sabor salado de salsas, guisos, sopas o caldos. También conseguiremos ese efecto en el caso de las anchoas y en ingredientes cocidos como la pasta, el arroz y las verduras, si los pasamos por el grifo de agua fría, después de cocerlos, y luego los secamos bien.
2. Reducir los líquidos y reponer
Si tu platillo es caldoso, reduce el agua lo más que puedas, así al consumirse, podrás agregar más líquido (agua o caldillo) sin sazonar y podrás arreglar fácilmente el plato.
🧂 TRUCO de COCINA. Me he pasado con la SAL ¿Cómo puedo ARREGLAR una comida demasiado SALADA? 🍳
Trucos para guisos con salsa
Para casi cualquier guiso que lleva salsa (estofados de carnes y verduras, cocidos, guisos de legumbres, etc.), hay soluciones efectivas.
3. Añadir patatas crudas
Las patatas nunca fallan, bien sabemos que son un tubérculo que absorbe rápidamente la sal y para arreglar un guisado salado no serán la excepción. Lo que tienes que hacer es trocear una patata, añadirla al guiso en crudo y dar un buen hervor para que cueza en la salsa. La patata absorbe por completo el exceso de sal del guiso. Si no quieres poner patatas en el guiso, no tienes más que retirarla cuando ya hayan hecho su trabajo y con ellas se irá toda la sal que nos sobra.
¡Pero no las tires! Úsalas en purés de patatas o de verduras.

4. Añadir pan duro
Para todos los guisos que lleven salsa hay un remedio antiguo y sencillo. Coge un trozo de pan duro que tengas por casa, hazle hueco en la cazuela y añádelo a la salsa del guiso salado en ebullición. Intenta que no se deshaga mucho porque luego tendremos que retirarlo.
El pan absorbe bastante sal, pero también se lleva mucho líquido. Cuando retiremos el pan tendremos que añadir agua a nuestro guiso salado, o también pueden servirnos un poco de crema o salsa de tomate (que no esté salada, claro) según el guiso, para equilibrarlo de nuevo.
5. Incorporar más ingredientes sólidos
Si es posible, añade más ingredientes como verduras, legumbres o carne, para aumentar el volumen y reducir la concentración de sal. Para reparar el arroz salado, las lentejas o los frijoles la solución más fácil es agregar más granos o legumbres previamente cocidos sin nada de sal. También puedes añadir verduras cocidas sin sazonar, como el chayote o la zanahoria.
Neutralizar el sabor con otros ingredientes
Hay otros ingredientes que pueden ayudarte a equilibrar el sabor salado.
6. Añadir lácteos o puré de jitomate
Este truco funciona mucho mejor para las cremas de verduras o salsas cremosas. Puedes añadirles un chorrito de leche o crema. También, un puré de jitomate sin sal, añadiéndolo poco a poco para ajustar el sabor, es una buena opción.

7. Añadir una mezcla ácida
El zumo de limón, vinagre o incluso tomates pueden contrarrestar el exceso de sal. Añade unas gotas de zumo de limón o un chorrito de vinagre y prueba el guiso hasta que consigas el equilibrio deseado. Si tienes algunas hierbas frescas como el cilantro o perejil, no dudes en agregarlas para refrescar el sabor de tu plato.

8. Añadir azúcar o miel
En pequeñas cantidades, el azúcar o la miel pueden suavizar el sabor salado. Ten cuidado de no endulzarlo demasiado. Este truco es ideal para carnes en salsa o adobo.
9. Acompañamientos o guarniciones
El almidón que tiene la pasta o el arroz ayudará a neutralizar el exceso de sal. Si se te saló un guisado, acompáñalo con alguna de estas opciones, evita sazonarlas y al mezclarlo no notarás que uno de los platillos tiene más sal de lo normal. Si el pollo te quedó muy salado o cualquier otra carne para deshebrar, desmenúzalo y mézclalo con arroz previamente cocido.
Tabla resumen de soluciones para guisos salados
| Problema | Solución | Tipo de guiso | Notas |
|---|---|---|---|
| Exceso de sal | Añadir agua | Caldos, sopas, salsas | Rectificar al final |
| Exceso de sal | Reducir líquidos y reponer sin sal | Caldos, sopas | Añadir caldillo o agua sin sazonar |
| Exceso de sal | Añadir patatas crudas | Casi cualquier guiso con salsa | Retirar una vez cocidas si no se desean |
| Exceso de sal | Añadir pan duro | Guisos con salsa | Retirar el pan, reponer líquido si es necesario |
| Exceso de sal | Incorporar más ingredientes sólidos | Arroz, lentejas, frijoles, guisos con verduras | Añadir sin sal, aumentar volumen |
| Exceso de sal | Añadir lácteos (leche, crema) | Cremas de verduras, salsas cremosas | Funciona para guisos que admitan leche |
| Exceso de sal | Añadir puré de jitomate sin sal | Guisos que admitan tomate | Añadir poco a poco |
| Exceso de sal | Añadir zumo de limón o vinagre | Platos caldosos o fríos, carnes en salsa | Añadir unas gotas y probar |
| Exceso de sal | Añadir azúcar o miel | Carnes en salsa o adobo | En pequeñas cantidades, cuidado con endulzar demasiado |
| Exceso de sal | Añadir acompañamientos (arroz, pasta) | Cualquier guisado | Servir sin sazonar junto al plato salado |
Consejos para evitar salar las comidas
Cualquiera hemos tenido -y tenemos- algún que otro despiste en la cocina, y uno que nos suele ocurrir con cierta frecuencia es no calcular bien la sal que echamos en las comidas. Es preferible que pongas poco al principio del guiso y, al final una vez que esté cocinado, rectifiques y veas si tienes que poner un poquito más. Estos tips son mi secreto para cocinar como un profesional:
- Cada que agregues un ingrediente a la preparación, ve rectificando la sazón, de menos a más.
- No todas las sales saben igual, es necesario probar y medir las cantidades según tu gusto y según la sal (de mar, refinada, himalaya, etc.).
- Ten y usa cucharas medidoras para saber la cantidad exacta que debe llevar cada platillo y evitar dejarte llevar por el “ojo de buen cubero”.
- Si por cualquier razón no logras calcular la cantidad de sal, es preferible que le falte. Sazona con menos cantidad a la que recuerdas y si es necesario coloca un salero al centro de la mesa, así cada quien podrá añadirle la necesaria para que quede al gusto.
Estos sencillos trucos sin duda te ayudarán a arreglar la comida. ¡Nadie notará que se saló!