La coliflor es una verdura que genera opiniones encontradas: o se ama o se odia. Sin embargo, con la receta adecuada, puede convertirse en un plato irresistible. Hoy te presentamos una versión de coliflor al horno con bechamel de anchoas que transformará tu percepción de esta verdura, aportando un sabor extra y una cremosidad inigualable.
Esta receta, cargada de recuerdos y sensaciones, es una excelente manera de disfrutar la coliflor, incluso para aquellos que no suelen ser sus mayores fans. El secreto reside en la combinación de la coliflor ligeramente cocida con una bechamel enriquecida con anchoas, que le da un carácter único y muy sabroso.

Preparación de la coliflor
El primer paso es limpiar la coliflor. Retira las hojas verdes y el tronco que une los floretes o arbolitos. Estos se pueden guardar para preparar una crema o similar.
Luego, corta la coliflor en ramilletes no muy grandes. Es importante que queden de un tamaño adecuado para que se cocinen uniformemente y absorban bien la bechamel.
Cocemos la coliflor en abundante agua con sal durante unos 8-10 minutos, o al vapor. Es crucial que la coliflor quede ligeramente dura, "al dente", ya que terminará de cocerse en el horno. Si nos pasamos, quedará blandurria y empapada en agua. Un truco para reducir el olor característico de la coliflor durante la cocción es añadir un chorrito de leche al agua.
Cómo cocer coliflor para que no huela y quede blanca
Una vez cocida, retiramos la coliflor y la escurrimos bien. Si la pasamos por agua fría después de la cocción, cortaremos el proceso de cocinado y se mantendrá más firme. Reservamos mientras preparamos la bechamel.
Elaboración de la bechamel de anchoas
La bechamel de anchoas es el corazón de esta receta, aportando un toque salado y un sabor profundo que complementa perfectamente la coliflor. Para su preparación, necesitaremos los siguientes ingredientes:
- 25 g de mantequilla
- 1/2 cucharada sopera de aceite
- 25 g de harina
- 400 ml de leche
- 7 anchoas
- Pizca de nuez moscada
- Cilantro picado (opcional)
Comenzamos derritiendo la mantequilla en una cacerola a fuego lento, sin dejar que burbujee ni se tueste. Añadimos el aceite y luego retiramos el cazo del fuego para incorporar la harina. Removemos para integrar bien y volvemos a poner el cazo al fuego, cocinando la mezcla durante unos 2 minutos hasta que quede suave y ligeramente tostada, pero sin que coja color.
Apartamos de nuevo el cazo del fuego y añadimos la leche, poco a poco, mezclando vigorosamente con unas varillas para evitar la formación de grumos. Cuando la mezcla esté tersa y bien incorporada, volvemos a poner el cazo al fuego y dejamos que la salsa hierva, moviendo continuamente.
Bajamos el fuego y cocemos durante 5-7 minutos más, removiendo de vez en cuando, para que la harina termine de cocerse y la bechamel espese hasta obtener la textura deseada. Rectificamos de nuez moscada. Es importante no añadir sal en este punto, ya que las anchoas son muy saladas. Siempre es más fácil salar al final si es necesario.

Con el cazo fuera del fuego, picamos las anchoas y las añadimos a la bechamel junto con un chorrito del aceite de la conserva. Removemos bien para que el calor las vaya deshaciendo e incorporamos el cilantro picado si deseamos un toque fresco.
Montaje y gratinado
Una vez que tenemos la coliflor cocida y la bechamel de anchoas lista, procedemos al montaje del plato. En una fuente apta para horno, colocamos la coliflor cocida.
Para enriquecer aún más el plato, podemos añadir unos taquitos de jamón cocido, pavo o incluso jamón serrano sobre la coliflor antes de cubrirla con la bechamel. Este paso es opcional, pero le da un toque extra de sabor y textura.

Cubrimos la coliflor completamente con la bechamel de anchoas. Después, espolvoreamos generosamente con queso rallado (parmesano, mozzarella o cualquier queso que funda y te guste) y un poco de pan rallado para conseguir una capa crujiente al gratinar. Para una cobertura aún más crujiente, se pueden añadir unas nueces o almendras picadas junto con el queso rallado.
Introducimos la fuente en el horno, precalentado a 200-220 ºC con calor arriba y abajo, y gratinamos durante unos 10-15 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Cada horno es un mundo, así que el tiempo puede variar.
Sugerencias de acompañamiento
Este plato de coliflor al horno con bechamel de anchoas puede servirse como un entrante delicioso o como guarnición de un plato principal. Si no tienes mucha hambre, un plato de coliflor con bechamel y un poco de pan pueden ser suficientes para una comida completa.
Si lo sirves como guarnición, combina muy bien con carnes asadas, como pollo a la mostaza, o pescados al horno, como lubina. Su cremosidad y sabor intenso lo hacen un acompañamiento versátil y muy apreciado.