Cómo mantener un bizcocho tierno y jugoso: trucos y consejos esenciales

Ideal para el desayuno o la merienda, el bizcocho es siempre un bocado irresistible, a menos que lo hayamos conservado como no debemos y se reseque. Perfecto para acompañar una taza de té o café, el bizcocho es un dulce al que pocos pueden resistirse, y más tratándose de un delicioso bizcocho casero jugoso y esponjoso, con una cobertura dorada y más crujiente.

Claro que de poco sirve encontrar una buena receta, seguirla al pie de la letra con los mejores ingredientes y esforzarnos en que nos salga rico si después no sabemos cómo conservarlo para que se mantenga fresco el mayor tiempo posible. No es muy frecuente que un buen bizcocho dure más de un par de días en casa sin terminar. Pero, si por las razones que sea lo acabamos consumiendo a lo largo de algunos días, podemos observar cómo con el tiempo se va resecando y pierde la ternura del primer día.

Según va avanzando la semana, es más difícil conservar todas sus propiedades intactas. Este inconveniente se acentúa más con los bizcochos caseros, que están libres de los conservantes que llevan los industriales. Así que la miga se reseca mucho más rápido. Ahora bien, existen algunos trucos de conservación del bizcocho que podemos aplicar en casa para poder disfrutar de su esponjosidad durante muchos días. Si quieres averiguarlos, sigue leyendo.

Bizcocho casero recién horneado

¿Qué hace que un bizcocho dure más tiempo?

¿Qué hace que un bizcocho dure más tiempo? Quizás no lo hayas pensado antes, pero cuanta más grasa lleve en su masa más tiempo se mantendrá fresco (generalmente mantequilla o aceite de oliva). La cantidad de ingredientes grasos que lleva en su composición condicionará el hecho de que el bollo se mantenga más o menos días. En este sentido, es la humedad de la masa la que hace que se mantenga tierna.

Por ejemplo, un bizcocho de naranja y aceite de oliva se caracteriza por llevar una cantidad generosa de este último producto. Esto lo convierte en un bollo de miga muy húmeda y muy fácil de conservar. Lógicamente, los que llevan fruta entre sus ingredientes quedan más jugosos. Eso no quita que lo ideal sea consumir el bizcocho entre los tres y los cuatro primeros días tras haberlo hecho.

BIZCOCHUELO CASERO | Esponjoso, Fácil y Económico | TORTA 1234

Consejos para conservar el bizcocho casero

¿Te has preguntado alguna vez cómo se conserva un bizcocho casero? En el apasionante mundo de la repostería, es crucial saber cómo se conserva un bizcocho casero para disfrutarlo en todo su esplendor. A continuación, te presentamos algunos trucos y consejos para mantener tu bizcocho tierno y sabroso.

Evita la nevera

Antes de contarte algunos trucos para guardar un bizcocho y que te aguante tierno y sabroso como el primer día, lo primero que debes tener en cuenta es el lugar en el que NO debes guardarlo. No es nada recomendable meter el bizcocho en la nevera. Ni metiéndolo en la nevera ni dentro de una de esas bonitas tarteras conseguiremos grandes resultados en cuanto a la conservación de nuestro bizcocho se refiere. El hábito de meterlo en la nevera es muy común, pero totalmente erróneo. Si lo haces, además de perder propiedades, se endurece más rápido. Yo no lo guardo en la nevera, porque me parece que la textura cambia bastante.

El bizcocho necesita un lugar seco y una temperatura ambiente (aunque esté cerrado).

Bizcocho a temperatura ambiente

Envolverlo en film transparente

Uno de los trucos de toda la vida es el de utilizar papel film transparente para conservar tu bizcocho. Nada más terminemos de servir la porción que vayamos a comer, o una vez terminado el bizcocho, envuélvelo en film transparente de manera que quede totalmente aislado evitando el contacto con el aire. Solo tienes que envolver muy bien el bollo, asegurándote de que no quede ningún espacio por donde entre el aire.

Bolsas herméticas

En lugar del papel transparente, otra opción para guardar un bizcocho casero y que no se ponga duro es optar por una bolsa hermética -de las de congelados-. Otra opción es depositarlo en una bolsa hermética de congelado. En este caso, debes asegurarte de que la bolsa cierra perfectamente y de que no quede nada de aire en su interior. Es decir, la bolsa no puede quedar hinchada una vez esté cerrada. Si te decantas por esta alternativa, debes prestar especial atención a dos aspectos: en primer lugar, que esté cerrada muy bien (sin que quede ningún lado abierto) y, en segundo lugar, que no quede nada de aire en el interior de la bolsa.

Puedes rematarlo, haciendo una última capa con papel de aluminio. Nosotros os proponemos nuestro film reutilizable. Silicone Wraps. Sustituyen al film de plástico y aluminio. En lugar del film puedes usar las bolsas herméticas de silicona. Quedarán bien cerradas sin dejar entrar el aire en su interior. Bolsas herméticas reutilizables. Úsalas para conservar, congelar o llevarlas contigo.

Bolsas herméticas para alimentos

Recipiente hermético de cristal

Tras haberlo envuelto en film transparente, conservarás fresco el bizcocho durante mucho más tiempo si además lo guardas dentro de un recipiente con cierre hermético como un tarro de cristal o un táper. La mejor opción para conservar un bizcocho casero es meterlo en un recipiente hermético de cristal. Evitaremos que se seque y que pierda sus propiedades. Además, evitaremos que coja olores y sabores de otros alimentos que puedan estar cerca.

Táperes, tarros de cristal… Seguro que en tu cocina tienes varios recipientes herméticos en los que poder guardar tu bizcocho. Lo importante es que la cavidad elegida se ajuste lo máximo posible al tamaño del bollo y que cierre bien. El recipiente ideal es una tartera, un objeto diseñado especialmente para conservar alimentos ya preparados y que no pierdan sus propiedades. En Amazon puedes encontrar este producto fácilmente. Sin embargo, no todo el mundo dispone de una tartera en su casa, pero ¡no pasa nada! Un tupper o un recipiente hermético también sirve. Lo más adecuado es tratar de buscar uno que se ajuste lo máximo posible al tamaño concreto del bizcocho y que cierre muy bien.

Congelar el bizcocho

Si crees que no vas a consumir más bizcocho hasta dentro de varios días, también puedes congelarlo. Aunque no es la opción ideal porque es posible que pierda propiedades. Un bizcocho casero es posible congelarlo. Tal vez pierda alguna de sus propiedades, pero te da la oportunidad de conservarlo más tiempo. Es recomendable consumir el bizcocho en el día o lo más pronto posible. Asimismo, otra opción es congelarlos por un período de hasta 3 meses para disfrutarlos más adelante. Si tienes que hacerlo con varios días de antelación, la única solución aceptable es congelarlo en cuanto se enfríe, y sacarlo el día que lo vayas a consumir.

Si decides hacerlo, antes de comerlo deja que se descongele solo por completo y, si aun así está muy frío, dale un suave golpe de calor. Sácalo medio día antes de querer comerlo y, si lo ves oportuno, dale un golpecito de calor antes de ingerirlo. Para prolongar la humedad de los bizcochos horneados en moldes alargados, se sugiere humedecerlos justo después de sacarlos del horno. Esta práctica facilitará nuestro trabajo posterior, ya que podremos emplear el bizcocho incluso mientras aún está congelado.

Bizcocho congelado

Preparación de un bizcocho casero para una mejor conservación

Tengamos visita en casa, queramos quedar bien con un vecino o aprovechemos para sacar nuestro mayor don para la repostería, el caso es que los bizcochos son siempre un recurso de dulce sencillo y muy rico. De chocolate, de avena, con pasas, con naranja, de yogur… Las variedades son increíbles y, además, este caprichito gastronómico nos permite endulzar un poquito nuestra dieta sin tener demasiados remordimientos. Nuestra recomendación es que, siempre que puedas, intentes hacerlo casero puesto que, de esta forma, no contendrá tantas grasas y conservantes como puede tener uno industrial. Ya sabemos que, a veces, por falta de tiempo lo más fácil es recurrir a comprarlos ya hechos en la panadería o en el supermercado.

Receta básica de bizcocho

Ahora que ya sabes cómo conservar un bizcocho casero para que no se seque y mantenga todo el sabor y la textura del primer día, vamos a mostrarte una receta muy fácil para que puedas elaborarlo y disfrutarlo cuando te dé la gana.

  1. Mezcla en un recipiente los huevos, el azúcar, el aceite, el yogur y la ralladura de limón.
  2. Engrasa un molde con mantequilla y agrega un poco de harina para que el bizcocho no se pegue al hornearse.
  3. Introdúcelo en el horno a 180º durante 40 minutos con el ventilador puesto. ¡Y listo! Ahora solo te queda disfrutar de este delicioso bizcocho casero mientras te pasas por nuestra categoría de "cocina" y continuas leyendo todos nuestros trucos.

tags: #como #mantener #un #bizcocho #tierno