La freidora de aire se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible en muchas cocinas por su capacidad de cocinar alimentos de forma rápida y saludable, sin apenas usar aceite. Sin embargo, para mantener su buen funcionamiento y prolongar su vida útil, es esencial saber limpiar la freidora de aire correctamente.
Limpiar la freidora de aire de manera adecuada no solo garantiza una mayor higiene, sino que también mejora el rendimiento del aparato. Con el uso frecuente, es normal que se acumulen restos de alimentos, grasa y otras partículas que pueden obstruir las partes internas o afectar el sabor de los platos que cocinas. Una freidora de aire sucia puede hacer que los alimentos se cocinen de manera desigual o, en el peor de los casos, provocar averías.
La limpieza regular de tu freidora de aire es crucial por diversas razones:
- Higiene y prevención de bacterias: Evita la proliferación de microorganismos.
- Mantenimiento del rendimiento: Asegura que el aparato funcione de manera óptima.
- Calidad del sabor de los alimentos: Previene la transferencia de olores y sabores no deseados.
- Prevención de olores desagradables: Elimina los restos que causan malos olores.
- Eficiencia energética: Un aparato limpio consume menos energía.
No, no es difícil limpiar una airfryer. De hecho, su higiene y desinfección es bastante más sencilla que la del interior de un horno o un microondas. No obstante, las complicaciones surgen cuando la dejas demasiado tiempo sin limpiar.

Preparación inicial antes de la limpieza
Antes de iniciar cualquier limpieza, es fundamental que la freidora de aire esté desenchufada y completamente fría. Desenchufa siempre el cable de la toma de corriente antes de limpiarla. Asegúrate de que todas las partes de la freidora se hayan enfriado por completo. Y mucho cuidado con sumergir el cable de la alimentación o la freidora de aire en agua o en otros líquidos, para evitar descargas eléctricas o daños en tu freidora de aire.
Para la limpieza, necesitarás los siguientes materiales:
- Bicarbonato de sodio o un jabón desengrasante
- Agua en un bol pequeño
- Escobilla de cerdas suaves o esponja suave
- Un paño que se pueda humedecer
En ningún caso se recomienda usar limpiadores o productos que sean abrasivos y puedan estropear el material o el funcionamiento de la freidora. Tampoco es aconsejable el uso de estropajos que puedan arañar o incluso llegar a dañar el aparato. Todos estos tips los puedes encontrar en la guía de uso de tu freidora de aire Quigg.

Pasos detallados para limpiar tu freidora de aire Quigg
1. Separar las piezas extraíbles y examinar
Separa las piezas y los accesorios extraíbles, la rejilla y las cestas. Haz un chequeo rápido de cuál es la situación y de cómo de sucia está tu freidora de aire antes de empezar con la limpieza. Mientras, deja que se acaben de enfriar bien todas las partes y usa un trapo para ir retirando la suciedad más evidente. Lo importante es que hayas desenchufado el aparato de la toma de corriente y que lo hayas dejado reposar para evitar que se estropee.
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2. Limpiar la cesta y el compartimento interno
El cestillo es el lugar donde más restos de comida y grasa se acumulan. La opción de limpieza clásica pasa por extraer el recipiente y fregar a mano. Sin embargo, es muy tedioso y el estropajo puede dañar el recubrimiento antiadherente. Lava la cesta y el compartimento con agua caliente y un jabón suave. Utiliza una esponja no abrasiva o la parte interior de un estropajo convencional para eliminar los restos de comida y la grasa. Si las cestas son aptas para el lavavajillas también puedes meterlas, pero comprueba que lo son en su manual de uso. Recomendamos enjuagarlas y eliminar cualquier resto de comida seca antes de lavarlas en el lavaplatos.
Un truco rápido y efectivo es llenar un poco más de la mitad del cestillo con agua caliente, introducir una pastilla de lavavajillas y programar unos 10 minutos a una temperatura de 200 grados.

3. Limpieza profunda con agua tibia y bicarbonato
Si lo que quieres es hacer una limpieza en profundidad de tu freidora de aire, te recomendamos este truco. Para dejar las cestas de la freidora como nuevas, mezcla en un bol pequeño agua tibia con bicarbonato de sodio (aproximadamente 118 ml de agua) hasta que se forme una pasta blanca. Para acabar con la grasa persistente, unta toda la cesta con una esponja suave, con un paño o con la parte interior del estropajo, y extiende la pasta por toda la cesta.
Recuerda que debes usar agua tibia y bicarbonato de sodio y que no aconsejamos el uso de cualquier otro limpiador que sea abrasivo, ya que podría estropear las piezas del aparato. A diferencia de los productos químicos agresivos, el bicarbonato es seguro y respetuoso con el medioambiente. No emite vapores tóxicos y es biodegradable.

4. Frotar con un cepillo de cerdas suaves
Es la hora de frotar bien la pasta que has hecho con el bicarbonato. Para ello, lo mejor es que uses un cepillo de cerdas suaves porque es mucho más manejable para llegar a pulir todos los restos de comida. Pero si no tienes, siempre puedes usar una esponja suave con la que frotar la pasta sobre la cesta de la freidora. ¡Hazlo de forma suave! No te emociones que tendrá el mismo efecto y el resultado será mucho mejor si lo haces con delicadeza. La magia llega ahora, ten paciencia.
5. Dejar actuar para un acabado perfecto
Si tienes tiempo, solo te pedimos 15 minutos, podrás conseguir el acabado perfecto. Deja actuar la pasta hecha con el bicarbonato durante un cuarto de hora antes de enjuagar. Es el mejor tip para acabar con cualquier resto de suciedad o con la grasa más persistente.
6. Enjuagar y secar
Una vez pasados los 15 minutos, enjuaga bien las piezas y lávalas con agua y jabón. Lo más recomendable es usar un jabón lavavajillas que no sea demasiado potente pero que pueda retirar bien el bicarbonato; es importante limpiar las piezas antes de volver a usarlas y retirar bien la pasta de bicarbonato. Así conseguirás dejar súper limpia tu freidora de aire para que quede reluciente.
Seca bien todas las piezas después de limpiarlas, antes de usarlas o antes de guardar la freidora de aire. Asegúrate de que todas las partes y superficies estén completamente secas antes de conectar la freidora a una toma de corriente. Las piezas mojadas pueden provocar una descarga eléctrica. Por eso, es importante que las cestas estén secas antes de fijarlas en la base de la freidora de aire.
7. Limpiar la resistencia o elemento calefactor
Aunque no es una tarea que debas realizar con asiduidad, limpiar la resistencia del aparato es importante. Es una pieza clave en su funcionamiento y, por tanto, merece un cuidado especial.
- Primero, asegúrate de que la resistencia está completamente fría antes de manipularla.
- A continuación, retira la cesta y la bandeja, y coloca la freidora de tal forma que la resistencia quede accesible. Si te parece una misión imposible puedes consultar el manual de usuario para obtener detalles específicos sobre su ubicación.
- Puedes usar un cepillo de cerdas suaves para eliminar los restos y grasa y un paño o esponja suave humedecida con agua caliente para retirarlos. Evita el exceso de agua para prevenir daños.
- Una vez limpia, seca muy bien; no queremos un conato de incendio en la cocina. Asegúrate de que la resistencia esté completamente seca antes de volver a ensamblarla a la freidora de aire.

8. Limpieza del exterior de la freidora de aire
El exterior de la freidora también puede acumular grasa y polvo con el tiempo. Utiliza un paño suave un poco húmedo y repasa la parte exterior de la freidora, así podrás acabar con cualquier gota que la haya manchado. Para un trabajo de diez, pasa un paño de microfibra humedecido con jabón neutro por todos los laterales de la airfryer, con especial atención a los recovecos, esquinas y rendijas. Si la superficie es de acero inoxidable, puedes utilizar productos específicos para acero inoxidable para restaurar su brillo. Asegúrate de secar bien toda la superficie para evitar que queden marcas de agua o jabón.
9. Revisar las zonas de ventilación
Las freidoras de aire cuentan con rejillas de ventilación que ayudan a disipar el calor mientras cocinan. Estas zonas también pueden acumular polvo o restos de comida, lo que podría afectar el rendimiento del aparato. Usa un cepillo suave o un bastoncillo de algodón para limpiar cuidadosamente las ranuras de ventilación.
10. Montaje y comprobación final
Una vez que todas las piezas están completamente secas, vuelve a montar la freidora de aire. Asegúrate de que todo esté en su lugar antes de volver a enchufarla. Realiza una prueba encendiéndola para asegurarte de que funcione correctamente. Si todo está bien, tu freidora estará lista para ser usada nuevamente, ¡y como nueva!