¿Tienes un tambor de lavadora viejo y no sabes qué hacer con él? ¡No lo tires! Puedes convertirlo en una barbacoa casera, ecológica y funcional para tu patio o jardín. Es una forma fantástica de darle una segunda vida a un objeto que, de otro modo, acabaría en la basura.
El tambor de una lavadora es ideal para este propósito. Está hecho de acero inoxidable de alta calidad, resistente a altas temperaturas y a la corrosión, lo que garantiza su durabilidad durante muchas temporadas. Además, los pequeños agujeros que tiene en las paredes permiten el flujo de aire, avivando las brasas y facilitando la cocción.

Preparación del tambor
Lo primero es asegurarte de que solo utilizas la parte metálica del tambor. Es crucial retirar cualquier residuo de plástico o cemento que pueda quedar adherido. Una vez limpio, el tambor está listo para ser usado como brasero.
Si planeas usarlo como un simple brasero para hacer fuego, solo necesitas colocar el tambor metálico con la boca hacia arriba. Si tu superficie es de losa, loseta, tierra o piedras, no necesitarás nada más debajo. Sin embargo, si lo vas a colocar sobre césped, plantas o cualquier material inflamable, es fundamental elevarlo para evitar que se queme. La forma más sencilla de hacerlo es colocando unos ladrillos o piedras debajo, asegurándote de que quede bien sujeto y no corra el riesgo de volcarse.
Para una opción más permanente y estética, siempre puedes añadirle patas metálicas o construir un espacio específico con piedras para ubicarlo.
Convirtiendo el tambor en barbacoa
Transformar el tambor en una barbacoa es un proyecto accesible que no requiere habilidades especiales y puede completarse en pocas horas. Aunque puedes usar solo el tambor, es recomendable elevarlo para facilitar su manejo y evitar quemaduras. Una solución práctica es utilizar un soporte metálico, como un viejo soporte para flores, o fabricar uno con ángulo de hierro.
El proceso básico implica:
- Rehacer el tambor: Si es necesario, utiliza una amoladora para ajustar o cortar el tambor.
- Perforar agujeros: Taladra agujeros de unos 10 mm a lo largo de los bordes del agujero rectangular que hayas cortado en el tambor. Estos servirán para fijar las piezas.
- Montar el soporte: Fija el ángulo de hierro o el soporte elegido al tambor utilizando pernos y tuercas. Si usas ángulo de hierro, dos piezas de 40 cm suelen ser suficientes.

Una vez que tengas el brasero montado, solo queda encender las brasas y empezar a cocinar tus platos favoritos, como unos deliciosos shashliks o kebabs. También puedes cocinar en una cacerola o sartén grande que encaje bien en la boca del tambor.
Seguridad y recomendaciones
La seguridad es primordial al usar cualquier tipo de fuego. Asegúrate de que no haya materiales inflamables cerca del brasero, ni a los lados ni por arriba. Mantén el fuego siempre vigilado y a un tamaño razonable. Antes de irte, asegúrate de apagarlo completamente.
Si hay niños cerca, adviérteles que el metal caliente quema mucho. Al igual que con las barbacoas compradas, las piezas de la estructura casera pueden tener bordes afilados. Si utilizas herramientas como una amoladora angular, ten cuidado de no cortar en exceso y de limar cualquier borde afilado para evitar cortes.

Una vez que el fuego se apague, retira las cenizas y tu barbacoa estará lista para la próxima vez. Una de las grandes ventajas de esta barbacoa casera es que no quema el suelo ni deja residuos en tu patio o jardín.
Otras opciones para hacer fuego
Si no tienes un tambor de lavadora a mano, existen otras alternativas para crear un espacio seguro para hacer fuego en tu jardín o patio:
- Braseros antiguos: Recuperar un brasero metálico tradicional con una red es una opción con encanto.
- Platos de barbacoa: Puedes usar tu propio plato de barbacoa para hacer una fogata controlada.
- Barbacoas tipo bol: Existen pequeñas barbacoas prefabricadas con forma de bol y patas que son perfectas para fogatas de tamaño reducido.
Hacer una barbacoa con un tambor de lavadora es un proyecto gratificante que te permite disfrutar de deliciosas comidas al aire libre mientras contribuyes al reciclaje y la sostenibilidad.