Las natillas de chocolate son una de las variantes más deliciosas y populares de este postre tradicional español. Combinan la textura cremosa de las natillas clásicas con el sabor intenso e inconfundible del cacao, creando una experiencia sensorial que cautiva a los paladares más exigentes. ¿Has tenido un día duro y te apetece darte un capricho dulce? ¿Quieres sorprender a tu familia con un postre casero delicioso? Estas natillas de chocolate son una propuesta que hará las delicias de los paladares más golosos y, además, prepararlas apenas te llevará 15 minutos.
Descubre cómo hacer natillas de chocolate caseras de manera muy sencilla. Si te buscas, seguramente estaré perdida entre las hojas de un libro de cocina. ¡Disfruto cocinando y compartiendo! Teniéndolo tan fácil, ¿por qué no te animas a ponerte el delantal y probarlas hoy mismo? Con postres así, cualquier ocasión es buena, ¿no te parece? Así que atrévete a hacer natillas de chocolate.
Un Viaje por la Historia de las Natillas
Las natillas son uno de los postres con chocolate más sencillos que podrás encontrar dentro de la gastronomía tradicional española. La receta original utiliza únicamente tres ingredientes: huevos, leche y azúcar, alimentos básicos con los que siempre sueles contar en casa. Si bien desconocemos el origen exacto de las natillas, que para algunos historiadores se encuentra en la cocina francesa del Renacimiento, lo cierto es que son un postre con siglos de tradición en España. Parece que no hay acuerdo sobre el origen de las natillas. Sin embargo, pocos hay que no conozcan las bondades de este postre casero con siglos de historia. Para algunos, el punto de partida está en los lujosos banquetes de la realeza. Otras teorías hablan de un origen divino o, al menos, monacal. Según esta corriente sería la pericia de las monjas de la Francia Renacentista la que habría impulsado su creación. Aunque también habría ayudado la necesidad de utilizar ingredientes básicos como leche y huevos de manera creativa. Sea como fuere, el encanto de las natillas se extendió por diferentes regiones y culturas, adaptándose y adoptando variaciones locales a lo largo de los siglos. De norte a sur y de este a oeste, las natillas de huevo caseras, sus homólogas con galleta o la receta de natillas de chocolate han conquistado paladares a lo largo y ancho del mundo convirtiéndose en un clásico de la repostería muy apreciado por los comensales.

La Clave del Sabor: El Chocolate
Para prepararlas en casa, solo tendremos que incorporar a la receta básica unas onzas de chocolate negro de repostería. En este caso, ni siquiera será necesario fundir el chocolate al baño María, como ocurre en las recetas de mousses o bizcochos. Para estas natillas de chocolate caseras, nos hemos decantado por el chocolate Nestlé Postres Negro pero, si te gusta este postre y quieres probar nuevos sabores, esta receta quedará igual de bien con chocolate blanco de repostería, chocolate con leche, praliné...
¿En qué se diferencia el chocolate de repostería de las tabletas que todos conocemos? Este chocolate, también conocido como chocolate de cobertura, contiene una mayor proporción de manteca de cacao que las tabletas convencionales, por lo que es considerado de mejor calidad. En nuestro caso, hemos utilizado chocolate con un 70% de cacao.
Ingredientes y Preparación Paso a Paso
La magia de las natillas radica en la simplicidad de sus ingredientes. Las natillas de huevo caseras solo necesitan leche, yemas de huevo, azúcar, harina de maíz y vainilla para brillar. A partir de ahí puedes incluir otros elementos claves para dar vida a variantes como la natilla de chocolate. Para brindar a nuestras natillas de chocolate esa textura densa y cremosa que hace a este postre tan delicioso usaremos un truco que nuestras abuelas conocían muy bien: añadir un poco de harina de maíz, que servirá como espesante.
Ingredientes Principales:
- Leche entera
- Chocolate negro de repostería (mínimo 55% de cacao)
- Yemas de huevo
- Azúcar (opcional, dependiendo del dulzor del chocolate)
- Maicena (harina de maíz)
- Cacao puro en polvo (opcional, para intensificar el sabor)
- Piel de naranja o limón (opcional, para aromatizar)
Instrucciones Detalladas:
- En un cazo, calentar 500 ml de leche con el chocolate troceado a fuego medio. Remover suavemente para evitar que el chocolate se pegue al fondo y se queme. Cuando el chocolate esté completamente fundido, apagar el fuego.
- En un bol, mezclar las yemas con el azúcar (si se usa) y la maicena. Luego, añadir un poco de la leche con chocolate caliente y mezclar rápidamente para atemperar las yemas.
- Verter la mezcla de yemas al cazo con el resto de la leche con chocolate caliente y mezclar nuevamente.
- Si se desea un sabor más intenso a chocolate, añadir el cacao en polvo. No importa si quedan algunos grumos, se disolverán luego con el calor.
- Devolver la mezcla al cazo y cocinar a fuego medio-bajo sin dejar de remover.
- Cuando la mezcla llegue a hervor y haya espesado, apagar el fuego.

Consejos para unas Natillas Perfectas
Esta es una versión con chocolate de las clásicas natillas. En esta ocasión, hemos hecho las natillas sin azúcar añadido, ya que el chocolate ya lleva y es suficiente. Sin embargo, si se desean más dulces, se puede añadir un poco al gusto en el momento de mezclar la leche con el chocolate.
Para evitar la formación de costra en las natillas, es mejor dejar la mezcla enfriar en un bol grande tapado a piel con film. Cuando se vayan a servir las natillas, verter la mezcla a los recipientes individuales.
Nos gusta servir las natillas acompañadas de una galleta. Disponemos 2 galletas en cada bol y añadimos las natillas. Si quieres que se vea la galleta como en la foto, pon solo una en el fondo, vierte las natillas y luego coloca la otra galleta sobre la superficie, presionándola ligeramente para que se hunda un poco. Para finalizar, si te gusta, espolvorear con canela.
Después, ¡solo hace falta tiempo! Deja enfriar las natillas de chocolate a temperatura ambiente y luego guárdalas en la nevera durante unas cuatro horas. Te aseguramos que, por muy dura que sea, ¡la espera merece la pena!

Variaciones y Toques Personales
Natillas de chocolate, aderezadas con limón o con naranja, con coco rallado, con un toque de caramelo... ¡Existen tantas formas de disfrutar de este postre que resulta difícil decidirse! Por otro lado, he reducido bastante la cantidad de azúcar, que se compensa con el sabor del chocolate. También he utilizado leche de avellanas, que da un sabor que recuerda a la Nutella. Aprovechando que las tenía que presentar en una comida familiar, las he decorado con un merengue suizo de naranja.
Si la reducción de la cantidad de azúcar os parece un pecado, también podéis endulzar las natillas con miel, agave o sirope de arce, que además darán más sabor si cabe. Yo, como os comentaba, para las natillas de chocolate, utilizo la leche de avellanas porque les da un sabor a Nutella que me encanta, pero podéis cambiarla por cualquier tipo de leche.
¿Te ha gustado esta receta? Espero tus comentarios y me encantaría ver el resultado.
Las Natillas de Chocolate en la Hostelería
No es ningún secreto que todo comensal espera siempre con una mezcla de emoción y nervios el momento del postre. Es el broche de oro a todo menú, el punto exacto en el que el deseo se bate con la saciedad en una danza que, por lo general, solo se inclina hacia el primero cuando la propuesta está a la altura. ¿Imaginas cautivar con el aroma embriagador de una receta capaz de despertar a los sentidos y dejar a tus clientes con ganas de más? Las natillas caseras son una de esas recetas que pueden ayudarte a distinguir la carta de tu negocio. No son un simple postre, sino una experiencia sensorial que, ya sea en su versión tradicional o en forma de natilla de chocolate, cautiva a los paladares más exigentes.
Ofrecer recetas de postres caseros en tu negocio va más allá de satisfacer el antojo dulce de tus clientes. Con la incorporación de natillas de chocolate caseras y otras opciones tradicionales en tu carta proporcionas una experiencia diferenciadora a tus comensales. Los postres caseros son una manera de despertar emociones, evocando sabores de siempre. Los postres caseros diferencian tu cafetería de la competencia. La natilla de chocolate, con su mezcla de sabores caseros, puede convertirse en el sello distintivo de tu establecimiento, atrayendo a clientes en busca de autenticidad.
Cómo Hacer NATILLA DE CHOCOLATE / Postre Económico Y fácil Para Negocio
Si tienes un negocio de hostelería, seguro que ya sabes que la calidad de la materia prima es fundamental para el éxito de todo tipo de recetas, sean dulces o saladas. Pero más allá de la calidad, la magia de las natillas reside en la simplicidad de sus ingredientes. A partir de ahí puedes incluir otros elementos clave para dar vida a variantes como la natilla de chocolate. Para la primera, añade a la receta original el chocolate especial para repostería de Nestlé o alguno de nuestros toppings y chocolates para las recetas más exigentes.
Ahora ya tienes una deliciosa oferta de natilla de chocolate lista para conquistar paladares exigentes. En un tazón aparte, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta obtener una mezcla suave y homogénea. Vierte lentamente la leche caliente sobre la mezcla de yemas sin dejar de remover y devuelve la mezcla a la cacerola. Cocina a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que espese. Retira la cacerola del fuego y vierte la mezcla en moldes individuales. Puedes añadir toppings o galletas para decorar.
Preparación con Thermomix:
Si usas chocolate de tableta, poner en el vaso el chocolate troceado y rallar durante 10 seg. vel. 4. Coloca la mariposa y añade la leche, el azúcar y la maicena y programa 10 min./100ºC/vel. * Yo suelo usar cacao puro en polvo sin azúcares añadidos, el de la marca Valor, que es el que más me gusta, es chocolate negro bastante fuerte por lo que usas menos cantidad.

En cuanto a la conservación, hay que tener en cuenta que son natillas caseras, que no son como las industrializadas y, por lo tanto, el tiempo de conservación se reduce bastante porque llevan leche y huevos. Guárdalas en la nevera y consúmelas en pocos días.