Hay recetas que nunca pasan de moda y las lenguas de gato son una de ellas. Son unas galletas delicadas, crujientes y ligeras con un sabor suave que nos encanta. Estas pastas son ideales para merendar, acompañar un café o incluso para regalar. ¿Te mueres por saber cómo hacer lenguas de gato de repostería? Son unos pequeños bizcochos o pastas de té con forma ovalada y alargada, y es por eso que reciben ese nombre.

Ingredientes y preparación básica
Para elaborar esta receta, es fundamental contar con ingredientes a temperatura ambiente. Comenzamos encendiendo el horno a 180 °C. Pesamos todos los ingredientes y separamos las claras y las yemas de 2 huevos.
En un bol, ponemos 125 g de mantequilla a temperatura ambiente junto con 125 g de azúcar glas y batimos estos ingredientes hasta conseguir una mezcla cremosa. A continuación, añadimos las yemas una a una y batimos hasta integrarlas. Es importante trabajar bien la mezcla para lograr esa textura característica que las hace tan ligeras.

Formado y horneado de las galletas
Una vez la masa está integrada, la colocamos en una manga pastelera con una boquilla lisa. Es una receta muy sencilla, simplemente tendremos que cuidar de colocarlas separadas entre ellas en la bandeja antes de meterlas al horno, pues al hornearlas se desparraman bastante, y si estuvieran muy juntas acabarían pegándose.
Lenguas de gato | Receta fácil | Mi tarta preferida
Escudillamos la masa sobre una lámina de hornear o un papel de horno en forma de palito de unos 5-7 cm. Una vez las tenemos todas listas, las horneamos durante 10 minutos, o hasta que estén doradas, a 180 ºC con calor arriba y abajo. Una vez frías, las tendremos listas para la merienda.
| Paso | Acción clave |
|---|---|
| 1 | Batir mantequilla y azúcar hasta lograr una crema. |
| 2 | Integrar las yemas y posteriormente la harina. |
| 3 | Escudillar bastoncitos de 5-7 cm en la bandeja. |
| 4 | Hornear a 180 ºC hasta que los bordes doren. |
Consejos para un resultado profesional
Si quieres llevar tus lenguas de gato al siguiente nivel, puedes incorporar esencias de almendras o vainilla al batir la manteca. Son tan sencillas de hacer y tan ricas que, si te gusta la repostería, al menos tienes que preparar una vez a la vida esta receta. Después de hornear, algunos pueden espolvorearse con azúcar impalpable o incluso bañar una de las puntas con chocolate fundido para un acabado más elegante y delicioso.

Os aconsejamos acompañarlas con una tacita de café o de chocolate, o simplemente con una copita de moscatel, ¡están riquísimas! La repostería es la parte que más me atrae de la cocina, ya que me resulta altamente creativa, en ella he encontrado un lugar para unir estética, tradición, innovación y sobre todo sabor.