El cabrito asado es un plato emblemático que trasciende las barreras culinarias, una muestra de pluriculturalidad latinoamericana que da lugar a un sinfín de tradiciones de todo tipo, entre ellas, claramente, la gastronómica. Con cada bocado, su irresistible aroma y jugosidad, se despiertan los recuerdos de reuniones familiares llenas de alegría y tradición.
Este plato no solo es un festín para el paladar, sino también un símbolo de la riqueza gastronómica y cultural de Latinoamérica, donde cada preparación es un tributo a la historia y al amor por la cocina. Es un plato tradicional que triunfa en el día de Navidad, siendo el plato estrella del 25 de Diciembre, pero también es una de esas comidas o asados familiares de domingo para todo el año.

Cabrito Asado: ¿Asado a la Parrilla o al Horno?
Imagina que observas el cabrito asado cocinándose sobre las brasas ardientes en un asado al aire libre, con un aroma cautivador que impregna tu alrededor. La carne se dora lentamente, creando una capa crujiente por fuera que encierra los jugos y sabores en su interior. Cada bocado es una explosión de sabor, con la carne tierna y jugosa, envuelta en el ahumado de las brasas y la sazón de las especias, formando toda una experiencia sensorial que combina el arte de cocinar con fuego y la alegría de compartir una comida al aire libre.
Por otro lado, el cabrito al horno ofrece una experiencia más controlada y refinada; la carne se cocina lentamente en un horno, permitiendo que los sabores se mezclen de manera más suave y uniforme. La textura es más homogénea, con una capa exterior dorada y crujiente que contrasta con la ternura de la carne en su interior. Cada bocado es una delicia, con los sabores concentrados y la carne tan suave que se deshace en la boca.
Historia y Tradición del Cabrito Asado
El cabrito asado es una tradición que apunta sus orígenes al territorio centro-norte de la Argentina. En Argentina, es una especialidad culinaria profundamente arraigada en las provincias del norte, especialmente en La Rioja, Santiago del Estero y Catamarca. Este plato, que se cocina tradicionalmente a la parrilla o en horno de barro, se caracteriza por el uso de cabritos jóvenes, cuya carne tierna y jugosa es altamente apreciada.
La importancia del cabrito asado en la Argentina va más allá de su exquisito sabor; representa una conexión con las tradiciones y el patrimonio cultural del país. Este plato es una manifestación de la vida rural y la ganadería, actividades que han sido fundamentales para el desarrollo económico y social de muchas comunidades del norte argentino. En muchas regiones, la carne de cabrito forma parte de la canasta básica familiar, siendo asociada con celebraciones y eventos especiales, lo que le otorga un valor cultural significativo.
¿Por qué Cabrito y no otras carnes?
El cabrito asado tiene un particular sabor distintivo, textura tierna y versatilidad en la cocina, es una excelente opción para agregar variedad y nutrición a tus platos. Además, su importancia en la tradición cultural de muchas regiones la convierte en un ingrediente especial para todo tipo de ocasiones.
- Sabor único: la carne de cabrito tiene un sabor distintivo que muchos encuentran delicioso y diferente a otras carnes más comunes.
- Textura tierna: cuando se cocina, o asa, adecuadamente, la carne de cabrito puede ser muy tierna y jugosa.
- Versatilidad: podés cocinarlo de diversas formas, desde asado hasta guisado, adaptándose a diferentes recetas y gustos culinarios.
- Tradición cultural: en muchas regiones, la carne de cabrito forma parte de la canasta básica familiar, siendo asociada con celebraciones y eventos especiales, lo que le otorga un valor cultural significativo.
Beneficios de consumir carne caprina
Recetas de Cabrito Asado
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan solo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta.
Receta de Cabrito Asado al Estilo de Karlos Arguiñano
Esta es una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
Ingredientes:
- Cabrito: dependiendo de los comensales (medio cabrito, paletilla o costillar)
- Un vaso de whisky
- Una cabeza de ajos
- Una cucharada de pimentón dulce
- 3 hojas de laurel
- 1/2 litro de agua
- Una cucharada de perejil picado
- 2 guindillas
- Vinagre
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Elaboración:
- Ponemos los dientes de ajo en un mortero junto con las guindillas, el perejil, el pimentón y el laurel.
- Majamos todo bien y añadimos el vinagre, el whisky y el agua. Mezclamos todo bien y lo ponemos en un vaso grande o jarra.
- Salpimentamos el cabrito y lo ponemos en una fuente de horno con un chorrito de aceite de oliva. Para asar el cabrito o el cordero me gusta usar sal gruesa. Metemos al horno previamente precalentado a 180º C.
- Tenemos el cabrito en el horno durante una hora y 30 minutos y cada 15 minutos vamos regando con el majado que hicimos al principio.

Receta de Cabrito Asado de la Abuela
El cabrito al horno receta de la abuela es uno de esos platos tradicionales que nunca fallan cuando buscas un asado jugoso, aromático y lleno de sabor. Esta receta es perfecta para celebraciones, comidas familiares o días especiales en los que apetece un plato de los de antes.
Ingredientes:
- Un cabrito de unos 4 kgs. aproximadamente
- 1 vaso de agua y otro de vino blanco (el agua el que vaya necesitando el cabrito)
- Cebolla
- Ajos picados
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Elaboración:
- Comienza salpimentando bien los trozos de cabrito.
- En una sartén amplia, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dora los trozos de cabrito a fuego medio-alto.
- En la misma sartén, sofríe la cebolla y los ajos picados hasta que estén dorados y muy aromáticos.
- Coloca los trozos de cabrito en una bandeja apta para horno.
- Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío.
- Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo. Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno.
- Hornea durante aproximadamente 1 hora y 40 minutos a 180 °C. Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne.
- En el horneado (de las dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito).
- Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras.
- Una vez el cabrito esté bien dorado y tierno, retíralo del horno y sírvelo caliente acompañado de patatas asadas o una ensalada fresca.
La temperatura ideal para preparar el cabrito al horno es de 180 °C con calor arriba y abajo. Para esta receta tradicional se recomienda utilizar un vino blanco seco o un vino de la zona donde se prepare el cabrito. El vino ayuda a aromatizar la carne y a crear una salsa sabrosa.

Consejos para un Cabrito Asado Perfecto
Elección de la Carne
Para cocinar el cabrito al horno o asado puedes elegir la paletilla o la pierna. La paletilla es más pequeña y tiene menos carne pero, como la carne se encuentra adherida al hueso, presenta un sabor realmente exquisito. Los cortes más recomendados para asar cabrito son la pierna, la paleta y las costillas. Estos cortes tienen suficiente grasa y músculo para mantenerse jugosos y sabrosos durante el proceso de asado. La pierna y la paleta son especialmente apreciadas por su tamaño y versatilidad, permitiendo una cocción uniforme y resultados tiernos. Las costillas, por su parte, son excelentes para asados debido a su sabor y textura únicos.

Preparación del Aderezo
Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad. Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano.
La preparación del cabrito asado implica marinar la carne con una mezcla de ajo, limón, aceite de oliva y hierbas autóctonas, lo que le confiere un sabor distintivo y aromático. El marinado con jugo de limón y agua ayuda a eliminar cualquier olor fuerte y a ablandar la carne.
En un recipiente grande, mezcla jugo de limón, ajo picado, cebolla finamente picada, comino, tomillo, orégano, ají en polvo, hojas de laurel, sal y pimienta. Agrega la carne de cabrito y asegúrate de que esté bien cubierta con el adobo. Cubre el recipiente con plástico y deja marinar en la heladera durante al menos 12 horas, preferiblemente toda la noche.
Proceso de Cocción
Precalienta el horno a una alta temperatura, alrededor de 250°, durante diez minutos. Al momento de asar el cabrito, quítalo de la nevera y sécalo bien por ambos lados. Coloca el cabrito en una cazuela de barro o de cerámica. Pero si lo cocinas entero agrégalo directamente a la bandeja del horno, sin pasarlo por una cazuela. Cuando lo metas en el horno, fíjate que la parte interior mire hacia arriba. Las piezas del cabrito deben encontrarse bien distribuidas en la bandeja.
Cuando ya tengas lista la bandeja, baja la temperatura del horno unos diez grados, de 180° C a 170° C, y luego vierte un vaso de agua y un poco de vino blanco en la base de la cazuela o bandeja de horno. Poco a poco, el cabrito asado comenzará a soltar todo su jugo sobre el agua y entonces se formará la salsa. A los veinte minutos, abre la puerta del horno para hidratar la carne con la propia salsa que va formándose. También fíjate si no hace falta agregar un poco de agua para que el cabrito no se seque demasiado.
A los cuarenta minutos de horneado, da vuelta la pieza y coloca la parte exterior hacia arriba; sube la temperatura a 190° C y riega la carne con salsa. Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad, el cabrito está en su punto.
Si vas a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado.
Salsa y Acompañamientos
Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores.
Como guarnición para el cabrito asado, puedes preparar unas patatas o una ensalada de lechuga romana con cebolleta fresca y tomate. Algunas opciones populares incluyen papas al horno, puré de papa y ensalada fresca. Además, salsas como el chimichurri o una salsa criolla pueden realzar el sabor del cabrito y aportar un toque adicional de sabor. El cabrito al horno se suele acompañar con patatas asadas, pan casero para mojar en la salsa o una ensalada sencilla.