Las croquetas de pollo son un clásico de la cocina española, perfectas para aprovechar los restos de pollo y convertirlos en un delicioso bocado. Crujientes por fuera y cremosas por dentro, estas croquetas son ideales como entrante o tapa en cualquier ocasión. En esta ocasión, te presentamos una receta de croquetas de pollo y patata que no tienen besamel y se cuecen en el horno, haciéndolas muy ligeras y gustosas.

Ingredientes para unas croquetas ligeras y sabrosas
- 4 Patatas cocidas y hechas puré
- 1 Huevo
- 1/2 Cucharadita de Sal
- 1/4 Cucharadita de Pimienta negra
- 1/2 Pechuga de pollo cocida y deshebrada (o restos de pollo asado)
- 100 Gramos de Queso tipo manchego cortado en cubos (opcional)
- Requesón (al gusto, para una textura cremosa)
- Perejil picado (al gusto)
Preparación paso a paso
- Cuece las patatas: Pela las patatas, lávalas, trocéalas y cuécelas en abundante agua salada durante 20 o 25 minutos, hasta que estén tiernas para hacer puré.
- Prepara el pollo: Lava la pechuga de pollo, sécala, salpimiéntala y ásala 4 o 5 minutos por cada lado, en una plancha antiadherente engrasada con unas gotas de aceite. Este paso te lo puedes saltar si utilizas un resto de pollo asado o cocido. Desmenuza o pica finamente el pollo.
- Mezcla los ingredientes: Mezcla el pollo deshebrado con el puré de patata, el requesón, un poco de perejil picado y 1 huevo batido. Salpimiéntalo al gusto y remueve bien hasta obtener una masa homogénea.
- Reposo de la masa: Una vez tengas la masa de las croquetas preparada, colócala en un recipiente, tápala con film, procurando que toque la superficie para que no se forme una capa seca, y déjala reposar en la nevera durante unas 2 horas (hay quien la deja toda una noche) para que coja cuerpo y sea más fácil de manipular.
- Forma las croquetas: Precalienta el horno a 190º. Embadúrnate las manos con aceite de oliva o mójatelas con agua fría y ve formando las croquetas. Para coger la masa ayúdate con una cuchara o una cuchara de helado. Así las croquetas tendrán la misma cantidad de producto y en el momento de servirlas se verán todas iguales.
- Cocción al horno: Dispon las croquetas en una bandeja de horno, sin superponerlas, y cuécelas, durante 30 minutos o hasta que se doren ligeramente.

Consejos para unas croquetas perfectas
Congelación de croquetas
Si has preparado muchas croquetas y no sabes qué hacer con ellas, las puedes congelar. Una vez las tengas formadas, pero no cocidas, déjalas en una bandeja que quepa dentro del congelador sin que se toquen unas con otras. Cuando ya estén duras, colócalas en una bolsa de congelación y ciérralas, procurando que no quede aire en el interior de la bolsa. Así te durarán varios meses y las podrás usar siempre que quieras.
Croquetas para congelar
Otras formas de cocción: Fritas
Si en lugar de cocer las croquetas en el horno, quieres freírlas en la sartén, recuerda que, para que no se abran, el aceite, preferiblemente de oliva suave, debe estar muy caliente. Ponlas por tandas, para que la temperatura del aceite no se enfríe. Para el rebozado, puedes usar huevo y pan rallado, o pasarlas, primero, por una fina capa de harina.
Variantes y extras de sabor
Para dar un extra de sabor a la croqueta, puedes cortar jamón York o serrano en taquitos muy pequeños y añadirlos a la masa. Hay tantas versiones de croquetas como de cocineros. Las puedes preparar de jamón serrano y queso manchego, de gambas y champiñones, de chorizo o de mejillones.

Salsa de acompañamiento
Para acompañar tus croquetas, puedes preparar una deliciosa salsa. Una opción es licuar jitomates asados, cebolla asada, ajo asado y un cubo de concentrado de tomate con pollo. Esta salsa le dará un toque especial a tus croquetas.