Croquetas de Jamón Serrano: Un Clásico Irresistible de la Cocina Española

¡Hola a todos los amantes de la cocina! Hoy vamos a hablar de un clásico que no puede faltar en ningún hogar español: las croquetas de jamón serrano. Las Croquetas de Jamón Serrano son un auténtico clásico de la cocina española que triunfan en reuniones familiares, celebraciones especiales o simplemente para disfrutar en una comida diaria. Son un buque insignia de nuestra gastronomía, uno de esos platos que bien hechos son de las mejores cosas que podemos tomar.

El secreto de unas Croquetas de Jamón Serrano perfectas radica en una bechamel suave, cremosa y bien integrada, en la que el jamón serrano aporta ese toque inconfundible de sabor. Además, el rebozado debe ser crujiente, lo que crea un contraste ideal con el relleno. Ya sea que las disfrutes recién hechas o que las tengas listas en el congelador para una ocasión especial, esta receta de Croquetas de Jamón Serrano se convertirá en una de esas a las que siempre querrás volver.

De generación en generación, el proceso de elaboración de las deliciosas croquetas de Jamón Serrano ha sido heredado y perfeccionado de padres a hijos, pero siempre con productos autóctonos granadinos. Este plato tiene un alto contenido en sodio, lo cual ayuda al correcto funcionamiento de músculos e impulsos nerviosos.

Croquetas de jamón serrano recién hechas en un plato

Ingredientes clave y cómo seleccionarlos

Lo primero que debes hacer es comprar un buen jamón serrano. Para este clásico, por favor, intentemos usar un buen jamón que va a marcar la diferencia total de una receta buena y mala. A día de hoy tenemos jamones ibéricos de cebo baratos que van perfectos para croquetas. Elige un jamón en taquitos o, si lo compras entero, ten en cuenta que a mí me gusta comprarlo picado, aunque siempre viene algo gordo, por lo que lo suelo picar más. La clave de unas buenas croquetas está en que queden crujientes por fuera y cremosas por dentro.

Lista de ingredientes para croquetas de jamón serrano

  • 200 grs. de jamón en taquitos
  • 1 cebolla mediana (o cebolleta)
  • 30 grs. mantequilla
  • 3 cucharadas de aceite oliva virgen extra
  • 3 cucharadas de harina
  • 1/2 litro de leche (aprox.)
  • Perejil (opcional)
  • Avecrem (opcional)
  • Nuez moscada (opcional)
  • Sal (con cuidado por el jamón)
  • Para rebozar: harina, 3 huevos batidos y pan rallado
  • Abundante aceite de oliva suave para freír

Así se hace el jamón serrano

Paso a paso: Elaboración de unas croquetas perfectas

1. Infusionar la leche para un sabor intenso

Para darle un aroma y sabor a la leche, la vamos a infusionar con la punta de jamón. Colocamos la leche en un cazo y le incorporamos el jamón. Cuando rompa a hervir, la retiramos del fuego y la dejamos tapada hasta que se enfríe por completo. De esa manera vamos a tener la leche con sabor y aroma a jamón. Mantén esta leche caliente para utilizarla más adelante.

2. Preparación del sofrito

En una sartén amplia, calentar el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añadir la cebolla picada finamente y dejar que se poche, removiendo de vez en cuando hasta que quede transparente. Sofreír la cebolla y el ajo (si se usa) con la mantequilla lentamente. Cuando esté tierna, añadir la harina. Cuando la cebolla esté lista, incorporar los tacos de jamón serrano y sofreír ligeramente. No dejar que se doren demasiado, ya que queremos conservar su textura suave y que no queden las croquetas muy fuertes.

3. La clave: una bechamel cremosa

Añadir toda la harina de golpe y remover enérgicamente con una espátula de madera. Dejar que se cocine durante unos 6-7 minutos, remover constantemente, para que la harina se tueste ligeramente y pierda su sabor a crudo. Cocinar la harina, añadir la leche y no dejar de remover para que no se formen grumos. Poco a poco, verter la leche caliente de manera gradual, asegurando que se integre antes de añadir más. Cocinar la bechamel a fuego medio hasta que adquiera una textura suave y cremosa. La bechamel para croquetas en la sartén cuando está caliente siempre está más líquida que en frío, por ello te recomiendo que las saques algo cremosas y no con el punto que tú en frío querrías. La cantidad exacta depende un poco de cada una.

Añadimos el jamón picado, el perejil y el Avecrem (si se usa). Cocinar bien la masa hasta que se separe de la sartén. Añadimos la nuez moscada y rectificamos de sal. La sal tened cuidado porque al ser de jamón puede que no le haga falta.

Preparación de la bechamel cremosa para croquetas

4. Enfriar la masa

Una vez la bechamel esté lista y tenga la consistencia deseada, retirar del fuego y transferir a una bandeja. Colocar la masa en un recipiente y dejar enfriar. Las cubrimos de papel film y las dejamos enfriar en la nevera toda una noche.

5. Formar y rebozar las croquetas

Al día siguiente, una vez fría, formar las croquetas y empanarlas. Preparar los ingredientes del rebozado: pan rallado en un bol amplio, y en otros dos platos, harina y los huevos batidos. Para ello, con una cuchara coger una porción de masa y con la ayuda de otra cuchara, o con las manos, darle la forma de croqueta. A continuación, pasar por harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado. Presionar ligeramente para darles forma y asegurar que el rebozado quede bien adherido. A medida que vayan formándose, colocar sobre una tabla para que el rebozado se seque un poco, evitando que se abran al freír.

6. Freír para conseguir ese dorado perfecto

Una vez que las croquetas están hechas, toca freír: calentar abundante aceite de oliva suave en una sartén y, cuando el aceite esté caliente, echar croquetas en pequeñas tandas. Esto evitará que se abran o absorban demasiado aceite. Freír hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Con esta receta tradicional, podrás disfrutar de unas Croquetas de Jamón Serrano crujientes por fuera y suaves por dentro, llenas de sabor y perfectas para cualquier ocasión. Las pasamos a papel de cocina para retirar el exceso de aceite.

Croquetas rebozadas listas para freír

Consejos adicionales para croquetas de jamón serrano

  • Variaciones: Si quieres añadir un toque diferente, puedes probar con croquetas de jamón serrano y huevo duro (añadiendo el huevo picado a la masa) o croquetas de jamón serrano y queso manchego (añadiendo unos 100g de queso manchego rallado a la masa después de la leche).
  • Congelación: Si prefieres congelarlas para otro momento, puedes hacerlo una vez rebozadas. Coloca las croquetas en una bandeja separadas entre sí y, una vez congeladas, guárdalas en un tupper.
  • Aprovechamiento: Normalmente, las croquetas se hacían para aprovechar los restos del cocido o del asado del domingo. Con el tiempo, se descubrió que las croquetas servían también para "camuflar" alimentos que los niños no querían tomar.

Sugerencias de acompañamiento

Las croquetas de jamón serrano son una delicia por sí solas, pero ¿qué tal si les añadimos algunos ingredientes extra para darles un toque diferente? Para seguir con la tradición española, yo diría que con una buena tortilla de patatas con cebolla o una rica ensaladilla rusa tenemos los entrantes perfectos para conquistar a tu familia o amigos. Una buena ración de croquetas de jamón es el aperitivo de muchas de las personas cuando vamos a comer en familia.

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