La cocina tradicional está llena de deliciosos platos como la cabeza de cochinillo al horno. Es cierto que requiere de tiempo y dedicación, pero la preparación no resulta nada complicada y el resultado compensa sobradamente el esfuerzo. Bienvenidos a nuestra receta única y deliciosa de cabeza de cochinillo asado. Preparar este exquisito platillo no solo es una experiencia culinaria, sino también un arte que deleitará los sentidos.
El bueno de Tomás Urrialde cambió una parte de mi vida culinaria el día que me enseñó los misterios escondidos en la cabeza de un cochinillo asado, esa pieza que solía quedar arrinconada al llegar la hora del reparto. El personal peleaba las patas, las paletas (siempre más jugosas) y los costillares, pero miraba con recelo la cabeza; pocos la tocaban, casi nadie la comía. Quedaba para el rarito de la fiesta, que desde ese día fui yo.

Selección y preparación de la materia prima
Para garantizar el éxito de nuestra receta, es fundamental que la materia prima sea fresca y de calidad, ya que esto influirá directamente en el sabor y la textura del plato final. Por eso, asegúrate de comprarla en una carnicería especializada. Antes de comenzar, asegúrate de que la cabeza de cochinillo esté completamente descongelada si la compraste congelada. Lávala con agua fría para eliminar cualquier residuo. Luego, sécala con papel absorbente.
El arte del marinado
Después, llega el momento de marinar. En un tazón pequeño, mezcla los dientes de ajo picados, el romero y el tomillo fresco. Agrega sal y pimienta al gusto. Embadurna generosamente la cabeza con esta mezcla y deja reposar en el refrigerador un mínimo de 12 horas. Deja reposar la cabeza de cochinillo sazonada en el refrigerador durante al menos 2 horas.

Proceso de cocción
Precalienta tu horno a 180°C. Coloca la cabeza de cochinillo en una bandeja de horno profunda, preferiblemente sobre una rejilla para que la grasa pueda ir escurriendo sin problema. Coloca la cabeza de cochinillo en una fuente para horno y riégala con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cubre la cabeza de cochinillo con papel de aluminio para evitar que se queme al principio de la cocción. Hornea aproximadamente durante 2 horas. Después, retira el papel de aluminio y sube la temperatura a 200°C para que la piel se dore y se ponga crujiente.
La clave para que el cochinillo quede crujiente
Puntos clave para un resultado perfecto
No intentes ganar tiempo aumentando la temperatura, ya que la carne podría quedar seca y la piel quemada. Cuando la piel esté dorada y crujiente y la carne se deshaga fácilmente al pincharla con un tenedor, sabrás que está lista. En cualquier caso, siempre es recomendable usar un termómetro de cocina.
Presentación y acompañamientos
Una vez lista, retira la cabeza de cochinillo del horno y deja reposar unos minutos antes de cortarla. Coloca la cabeza en una fuente grande y decora con hierbas frescas como romero y tomillo para darle un toque de color y frescura. Sirve esta obra maestra en tu mesa, acompañada de guarniciones de tu elección. Aunque la receta tradicional ya de por sí es exquisita, no dudes en experimentar con diferentes técnicas y marinadas. También puedes acompañarla con una selección de salsas para añadir un extra de sabor y elegancia al plato.

Un plato para compartir y disfrutar
La cabeza de cochinillo al horno es un plato delicioso con el que siempre acertarás. El éxito de la cabeza de lechón al horno no solo depende de los ingredientes, sino también de los utensilios que utilices. Además, si te gusta el cochinillo, te dejamos también otras recetas con las que impresionar a los tuyos cuando los invites a comer a casa, nuestro cochinillo asado a la barbacoa o nuestros irresistibles tacos de cochinillo.

La cabeza de cochinillo al horno es un plato delicioso con el que siempre acertarás.