El pollo guisado es uno de los platos tradicionales por excelencia en la mayoría de los hogares españoles. Nuestras abuelas ya lo hacían, y nosotros seguimos con la elaboración de este plato tan delicioso en el que la salsa es una de las protagonistas. ¿Qué sería un pollo guisado sin una salsa donde poder mojar un trocito de pan? La carne de pollo es una de las materias primas más versátiles dentro de la cocina, sobre todo la parte de la pechuga. Su carne blanca de sabor suave gusta a casi todo el mundo.
La receta de hoy es pollo guisado, todo un clásico. Lo cierto es que en cada casa se hace de manera diferente. Una de esas recetas que en cada hogar se prepara con un toque personal. Para este plato puedes usar las verduras que más te gusten.

Ingredientes para un Pollo Guisado Perfecto
Para un guiso de pollo con cebolla, los ingredientes básicos son:
- 1 pollo de corral troceado (aproximadamente 1.200-1.400 gr, con o sin piel)
- 2 cebollas grandes (o 300 gr de cebolla)
- 6 dientes de ajo (o 3 dientes de ajo)
- 300 ml de vino blanco (o 200 gr de vino blanco)
- 100 gr de almendras (opcional, para la salsa de almendras)
- 300 gr de champiñones (opcional)
- Zanahoria en rodajas, patatas en cuadraditos (opcional, para guarnición)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- Perejil
- 2 hojas de laurel
- 1 pastilla de caldo de pollo (opcional)
- Agua o caldo de carne
- Azafrán en hebra (opcional)
- Tomillo o romero (opcional)
- Cúrcuma (opcional, para marinar)

Preparación del Pollo Guisado con Cebolla
Paso 1: Preparar y Marinar el Pollo
Limpia los muslos de pollo, quitándole la piel si lo deseas. Lava y seca las piezas de pollo. Salpimenta los trozos de pollo. En un recipiente, puedes poner a macerar los muslos con sal, pimienta, ajo, perejil, cúrcuma y un poco de vino durante 15 minutos. Guarda este macerado para añadirlo después.
Paso 2: Sofreír y Triturar la Cebolla
En una olla o cazuela con un fondo de aceite (se recomienda usar poco), pocha la cebolla en cascos con un poco de sal para que sude bien, unos 10 minutos hasta que esté transparente y blanda. En esa misma cazuela, también puedes pochar la cebolla, el ajo y las zanahorias. No te preocupes si el fondo está medio pegado, luego lo desglasaremos con vino.
Saca la cebolla pochada al vaso del turmix, añade el vino blanco, ajos y perejil, y tritura hasta que quede un puré. Reserva este puré. La base de esta salsa fundamentalmente se la debemos a la cebolla y la almendra picada, es lo que más sabor tiene y lo que aporta ese resultado final.
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Paso 3: Dorar el Pollo y Unir Ingredientes
Cubre la base de nuestra olla o cazo con aceite de oliva, calienta a fuego alto y pon el pollo troceado. Sofríe hasta dorar, saca y reserva. En el aceite que ha quedado de freír la cebolla, dora un poco el pollo. Una vez dorado el pollo, reincorpora el pollo dorado y añade el puré de cebolla, removiendo bien y sofriendo durante 2 minutos para que tome sabor.
Si has optado por una salsa de cebolla y almendras, una vez dorada la cebolla, incorpora los champiñones y remueve durante un minuto. Luego, incorpora la almendra que previamente has picado en un mortero y remueve durante unos segundos. La almendra no debes sofreírla demasiado porque puede pegarse.
Paso 4: Cocinar a Fuego Lento
Agrega el laurel, la pastilla de caldo (si la usas) y agua o caldo de pollo hasta cubrir. Deja cocer unos 30 minutos a fuego lento, medio tapado. Si ves que es necesario, puedes añadir un poco de caldo de carne, a veces se incorpora un vaso una vez que el vino haya evaporado el alcohol. Dejamos a fuego lento que se vaya haciendo.
Añade la zanahoria, champiñones, patatas, o lo que más te guste, y deja cocer a fuego más alto, destapado, otros 15 minutos para que la salsa reduzca. Iremos moviendo el pollo para que todas sus partes entren en contacto con la salsa y así se impregne de ella. Una vez se haya consumido y quede una salsa espesa, el guiso estará listo para comer.

Consejos para un Guiso Exquisito
- Cuando sofrías el pollo, deja el aceite y la grasita que ha soltado como base para sofreír la cebolla.
- Cuidado y no te pases de aceite, ten en cuenta que el pollo soltará grasa. Si quieres que tu guiso tenga menos calorías, dile al carnicero que te quite la piel, ahí es donde se concentra la mayoría de la grasa.
- Deja pochar bien la cebolla, no tengas prisa y hazlo a fuego muy bajo.
- La almendra a mí me gusta comprarla entera cruda y machacarla en el mortero para luego encontrarme trocitos; si no te gusta así, cómprala directamente en polvo.
- Puedes usar el vino blanco que más te guste. Cuando ha faltado este, se ha hecho con coñac o un oloroso y le sienta fantásticamente bien al guiso.
- Una vez todos los ingredientes estén en la olla, no remuevas con cuchara, te recomiendo levantar tu olla de la vitrocerámica y moverla con movimientos circulares, así evitarás que se rompa el pollo.
- Este tipo de guisos están más ricos si se hacen el día anterior.
Sugerencias de Acompañamiento
Sin duda, lo mejor es patatas fritas caseras o algo de arroz blanco, pero puedes ponerle también puré de patatas casero porque estoy seguro de que no va a sobrar. Lo podemos servir junto a unas patatas fritas o a lo pobre, cualquiera de las dos opciones son perfectas. No te olvides de comprar pan para mojar en la salsa, quedas avisado.
