Las lentejas son menestras que gozan de gran popularidad y son alimentos de gran valor nutricional, por lo que no sorprende que sean muy consumidos en el mundo. Habiendo dicho ello, es necesario cocerlas correctamente para evitar que se estropeen. Si has puesto a cocer lentejas y, cuando te has dado cuenta, se han quedado secas, sin agua y pegadas al fondo de la olla, no te preocupes, pues existen trucos infalibles para lograr un resultado perfecto.

Preparación previa: selección y lavado
Antes de cocinar las lentejas es importante seleccionarlas, sobre todo cuando las compramos a granel, ya que pueden contener algunos trocitos de piedras. Conviene repasarlas en seco sobre una mesa para retirar los posibles tropiezos no deseados. Además, es fundamental lavarlas, ya que contienen mucho polvo procedente del proceso de cosechado, secado y lavado. Una vez que están limpias y deslavadas, se puede proceder a su cocción.
El secreto de las proporciones de agua
Según Karlos Arguiñano, las lentejas absorben mucho líquido, por lo que hará falta una buena cantidad de agua para su cocción. La cantidad dependerá del recipiente donde las vayas a cocer:
- En olla exprés: Para 200 gramos de lentejas, tendrás que poner 600 ml de agua.
- En olla convencional: Por cada parte de lentejas que pongas en la olla, tendrás que añadir cinco partes de agua.
Si el agua se consume durante la cocción sin que las lentejas estén hechas todavía, es porque el fuego tiene demasiada potencia. En este caso, añadiremos un poco de agua fría. Recuerda que, independientemente de la variedad que elija, si desea evitar las lentejas blandas, asegúrese de no hervirlas en exceso.

Consejos para evitar que la piel se rompa
Uno de los mayores temores al cocinar estas legumbres es que se despellejen o se conviertan en papilla. Para evitarlo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Controla el fuego: Es importante cocinar esta legumbre con fuego alto y cuando hierve bajarlo, manteniendo la cocción suave. Un exceso de temperatura provocará que las lentejas se peguen al fondo de la cazuela con una rapidez asombrosa.
- Evita remover en exceso: Al momento de colocar las lentejas en la olla, puedes removerlas con una cuchara de madera, siempre y cuando estén duras. Sin embargo, cuando el agua ya hirvió y las lentejas están más blandas, ya no es necesario hacerlo. Una opción para que no se sequen es darle una sacudida a la olla, agarrándola por sus dos asas con tus guantes de cocina.
- El uso de la sal: Es recomendable cocinar a fuego lento y sin sal al principio.
LENTEJAS CON CHORIZO. Receta tradicional | Cocina A Buenas Horas
¿Es necesario el remojo?
Aunque las lentejas son uno de los pocos tipos de legumbres que pueden hacerse sin hidratación previa, lo cierto es que quedan mucho mejor si se remojan. Unas buenas lentejas guisadas necesitarán como mínimo unos 40-50 minutos de remojo. Si decides hacerlo, recuerda usar agua fría y un tiempo recomendado de 12 horas. No obstante, si no tienes tanto tiempo, puedes poner las lentejas en una olla con agua hirviendo durante 3 minutos, retirarla del fuego y dejarla tapada en reposo durante 2 horas.
De acuerdo a Bio Bio Chile, lo que no puede ser de conocimiento general es el hecho que exceder el tiempo de remojo afecta negativamente su composición nutricional. Aquello incluso podría gatillar la aparición de hongos y el inicio de la fermentación.